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viernes, 27 de diciembre de 2019

534.- FELICES TODAS Y RÁPIDO QUE NO SE LO QUE DURA.



No me he muerto, ni he emigrado a una zona sin comunicaciones, ni he dejado el blog.
Pero llevo seis semanas sin wifi en la casa en la que vivo por un problema que Orange no consigue resolver, y esto ya es por ineptitud, irresponsabilidad, falta de rigor y de responsabilidad, porque ni responden a las llamadas, ni ofrecen soluciones. Solamente cobran facturas y las personas que atienden las llamadas cuelgan el teléfono ante la falta de respuestas lógicas y resolutivas.

Así que por este problema técnico y la falta de profesionalidad de una empresa, yo estoy desconectada del mundo 2.0 y a la espera del reenganche.

Tenía preparados desde noviembre un montón de posts navideños de vinos, comida, recetas, buenos deseos y felicitaciones. Pero se quedan en la reserva para próximas navidades y otras ocasiones.

Hoy he aprovechado una red próxima para dar noticias y demostrar que sigo aquí, que mi blog continúa vivo y yo también.


Estamos a punto de entrar en los años 20 y parece que el charlestón no vuelve, que el regetón y el perreo continúan campando a sus anchas en este mar de catetismo en el que España se sumerge sin remedio. Pero soy optimista, y creo que más bajo ya no podemos caer, así que pensemos, estudiemos, leamos y quienes tienen hijas e hijos pequeños, inculquen buenas y sanas costumbres, para que la mierda no nos cubra del todo y ya después no haya manera de salir.

Personalmente espero un 2020 bueno, feliz, estable y con un montón de proyectos realizables, porque en ello me estoy esforzando y las cosas que se trabajan finalmente se alcanzan. Este 2019 así me lo ha demostrado, y en ello sigo.

Deseo a todas unas estupendas fiestas de Fin de Año y Reyes, y muchísima esperanza y amor para lo que nos depare 2020. 

Revolución, sororidad y feminismo a mansalva.

Y es el año de la rata en el horóscopo chino, cosa en la que no creo ni en el chino ni en el conocido. Pero da mal rollo, ¿o no?






sábado, 31 de diciembre de 2011

49 - FELIZ 2012


Llegado este día empiezo a pensar si tengo que hacer propósitos para el nuevo año, tipo ir al gimnasio, leer algún libro de autoayuda, ingresar en algún grupo de meditación, aprender a patinar, aclararme el pelo, dejar de fumar...
Y vaya vértigo, que agobio, el pelo negro azulado me han dicho que a cierta edad ya no es apropiado, que hace mayor y endurece las facciones, que yo ya estoy en esa edad en la que es obligado mecharse el pelo e ir volviéndose rubia paulatinamente. Me niego, ni me corto la melena ni me la decoloro. Tinte negro forever.
Lo de los libritos esos que adornan tantas mesas de noche y que dudo que sean leídos, tampoco voy a hacerlo. "Cómo ser feliz en 18 pasos", "Aprende a dejar volar tus sentidos", "Rompe con la negatividad", "Cómete el mundo en tres platos". Pués ni hablar, yo soy de las clásicas y de algún best seller para aligerar.
El tema ocio grupal para encontrarme a mi misma, pues como que tampoco, una cosa es hacer una fiesta en casa con amigos/as, o ir a tomar cosmopolitan y daikiri, pero a lo que me niego rádicalmente es a hacer corritos cogiditos/as de la mano, mirar juntos al cielo o al techo y transmitir energía, no vaya a ser que me electrocute y me quede tiesa y con los pelos de punta.
Aprender a patinar, ya va a ser que tampoco, si no lo hice en mis años de niña patiflaca bajando por la cuesta del mercado central, ahora ya no podrá ser, además lo de los patines siempre me ha pegado mucho con mallas rosas y moño tirante, y no me veo yo con ese estililo mangapoli.
Dejar de fumar pues no, que ya se yo lo que pasa, que ya me avisa el estado falso paternalista en el que vivimos, agrediéndome cada vez que compro una cajetilla de tabaco con imágenes que van en contra de la libertad de cada uno/a.
En fin, que mi verdadero deseo para este inminente año es seguir enamorada de la vida, dar todo el amor a MCyP , cuidar de mis amigos/as, reirme todos los días, llorar si lo necesito, abrazar y besar a quien quiero, comer lo que me gusta, beber vino del bueno, dejar que mi pelo crezca lo que quiera, gastar mucho tinte negro azulado, leer literatura de la buena, ver películas y todos esos programas que ponen por la tele que pocos/as reconocen ver y que a mí me divierten.
Y que a los que quiero, a los que conozco y aprecio, les deseo lo mismo que para mí.
Y a quien no quiero, pues que a leer mucha autoayuda, a hacerse mechas, a jugar al corrito y a beber garrafón.
Qué TODOS Y TODAS seamos muy felices con quien queremos y con lo que deseamos.