Los "castells" (castillos) son una manifestación de la cultura catalana que consiste en levantar construcciones humanas, su origen data del siglo XVIII en Valls, cuando las cuadrillas llamadas "colles", empezaron a competir en la construcción de estructuras humanas.
En un castell se distinguen tres partes:
- La pinya, base sobre la que se sustenta todo el peso y amortigua en caso de caida el golpe.
- El tronc, estructura vertical y cuyo número de personas que lo forman varía según su altura.
- El pom de dalt, formado por la canalla que significa niños y son por su ligereza y agilidad los que se sitúan en lo más alto del castell.
Las personas que forman los castells se llaman castellers, y son hombres y mujeres de diferentes edades.
Durante la formación del castells se escucha una música que va indicando la evolución de la construcción, estas melodías son el toc de entrada a la plaza y toc del vermut y se tocan con la gralla (parecida a la dulzaina) y el timbal.
Las actuaciones de los castellers son tradicionalmente los domingos a mediodía, en las plazas de ayuntamiento y en las fiestas mayores de los municipios.
El domingo, y con motivo de las fiestas de santa Eulalia, patrona histórica de Barcelona, pudimos ver en el Centro Cultural del Born, antiguo y remodelado Mercat del Born, la actuación de una colla de castellers.
Es muy bonito y emocionante ver como forman esas torres humanas, los gestos entre ellos, como se cogen de las manos, como se sujetan, como van subiendo esas construcciones humanas y vuelven finalmente a descender. Es la imagen de la cooperación, de la hermandad y solidaridad de un pueblo.