Vi la primera temporada en 2016, y parece que fue ayer, y no lo digo por la pervivencia en mi memoria de la serie, sino porque no pensaba que había pasado tanto tiempo y me he dado cuenta ahora, comprobando la fecha de este post.
Acabo de terminar de ver la segunda temporada, y la he visto por y con mucha curiosidad.
Esta serie se ha convertido en un fenómeno de culto friki, que me sorprende y no me desagrada.
En Barcelona se han llevado a cabo exposiciones y eventos de actividades relacionadas con la serie, a las que han acudido chicos y chicas muy jóvenes, movidos por su pasión por esta serie que, aunque a mí me gusta más menos que más, no puedo negar que se está convirtiendo en un fenómeno que une y reúne a sus adeptos y adeptas y que mientras se dedican a esto no hacen otras cosas que podrían resultarles perjudiciales.
En serio, bienvenidas sean las distracciones sanas, las que crean espíritu de trabajo en equipo, las que divierten utilizando la cooperación y la solidaridad.
Tengo que admitir que esta segunda temporada me ha gustado un poquito más que la primera, y que cuando estrenen la tercera, la voy a ver.
Y sin ánimo de hacer spoiler, la escena del baile del último capítulo es tan tierna...
Si no tenéis plan de fin de semana, es una buena opción.
Y de paso os deseo un feliz weekend, para quienes estamos en Las Palmas de Gran Canaria, el lunes es festivo. Jejeje.




