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jueves, 5 de diciembre de 2013

210 - SABER DECIR NO


Esa palabra que se convierte en algo insulso según en que bocas, la asertividad. 
Saber y ser capaz de decir no, de decirlo sin herir, sin provocar enemistad y sin sentirse culpable.
No es fácil, pero más difícil es no hacerlo y quedarse en un terreno complicado que no es el de nuestras expectativas.
Escucho, y seguro que nos pasa a todos/as, contradicciones, palabras vacías de contenido sentimental y práctico.
 Injerencias en vidas ajenas que con el barniz de la buena intención, no son más que reproches velados y desconfianza.
La denostada y vapuleada palabra libertad, convertida en bandera de displicentes malhumorados que llevan como escudo la desilusión contagiosa escondida entre discursos de modernidad, hipsterismos y otras banalidades.
Basta de excusas que sólo hacen de bálsamo de Fierabrás, basta de consejos inútiles que pretenden frenar la creatividad y la ilusión.
Hoy no tengo un buen día, pero esto es pasajero y todo se pone en su lugar, nunca solo ni con tiempo.
 Las cosas cambian como queremos cuando nos levantamos, las tomamos y las cambiamos de sitio o las eliminamos. 

lunes, 23 de julio de 2012

83 - MUCHAS VECES NO SOBRAN LAS PALABRAS

Estoy totalmente de acuerdo con la frase: "una imagen vale más que mil palabras". Existen innumerables testimonios gráficos que lo ejemplifican y no dejan lugar a duda.


Sin embargo, en esta sociedad mediática, copada y saturada de imágenes, se está relegando a la palabra.
Si digo "te quiero", significa que sólo deseo tu bien, tu felicidad, y por supuesto que no podemos quedarnos en esas dos palabras, hay que demostrarlo, día a día, caricia a caricia, detalle a detalle, beso a beso...
¡Tantas cosas que expresar con palabras que enriquecen y/o complementan a hechos e imágenes!
Otro tema de palabras es la "salida del armario", algo que no puedo entender como la conversión de personas en estereotipos de un gay o de una lesbiana, que con todo el respeto, no promueve la igualdad.
La "salida del armario" es un concepto teórico que supone darnos a conocer en todos los entornos que compartimos socialmente: familia, amigos, trabajo, escuela, sanidad, etc.
No se trata de llevar una etiqueta permanente e ir contando nuestra vida, se trata de visibilizar la orientación de cada persona en los momentos y situaciones que lo requieran.
También se trata de vivir con orgullo una parte básica y fundamental de nuestra vida.
La naturalidad con la que escuché el otro día esta frase: "las dos estamos con anginas", algo tan simple, tan cotidiano, supone la visibilidad de una relación, el orgullo de la orientación y la satisfacción de la identidad.
Parecerá que exagero, unas anginas y saltas del armario. Pues si, en ocasiones puede ser tan sencillo como eso.
En tantos otros temas la palabra es imprescindible; explicar una enfermedad, una ruptura sentimental, un enfado, una reconciliación y tantas otras circunstancias importantes o menos que suceden en nuestra vida y la conforman.
Desde luego que para hacer todo ello posible es imprescindible la "asertividad", que no es otra cosa que la capacidad que deberíamos tener de expresar con libertad nuestros sentimientos, de manera sincera y sin miedo a quedar mal, dejando de lado la deseabilidad social y no respondiendo a los demás como sabemos quieren que respondamos. Ser fieles a nuestros valores y principios sin dejarnos llevar por convencionalismos, miedos y tradiciones obsoletas.