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domingo, 19 de enero de 2025

591.- LOS BLOGS SON EL NUEVO PUNK

Muchísimo tiempo sin escribir en mi blog y no por no encontrar el momento ni el espacio, sino más bien por las dudas de si realmente era productivo, si a alguien le interesa lo que yo escribo y si el tiempo que me lleva esta tarea es una buena inversión.

Y no tengo todas estas dudas resueltas, pero me da igual. A la falta de inspiración se le responde con constancia, a las dudas se les responde con amor propio y al tema de las inversiones, pues que más da, mis activos son mi inteligencia, mi inspiración y mi creatividad, y escribiendo sé que propicio que adquieran más valor.

Hace años que escucho y leo que los blogs pasaron a otra vida mejor, pero por más que busco no encuentro un cementerio de blogs, ni un cielo, ni un infierno. Lo blogs que nacieron en la primera década de los 2000 y eran realmente buenos se mantienen y aunque muchas de sus autoras no escriban, sus lectoras los seguimos visitando como referencia de un estilo muy parecido al epistolar y que sigue generando  adeptas.

La inmediatez de Instagram, la estúpida premura de TikTok y la limitada espontaneidad de X , dieron lugar a ese olvido de los blogs. Blogs que sin duda son mucho más personales, cercanos, específicos y genéricos, divertidos, tristes,  irreverentes, profundos y triviales. Los blogs son como la entrega por capítulos de un libro, los episodios de una serie o las entregas semanales de una telenovela. Porque su autora, poco a poco, con la periodicidad que elija va desgranando diferentes temas, dejando al descubierto su esencia, sus sentimientos y pensamiento, su ideología, su humor, su activismo, sus gustos y sus fobias.

Y no, no todos los blogs merecen su lectura ni su continuidad, porque como todo, los hay buenos y malos. Cómo ya he escrito muchas veces, no todas las ideas son respetables y en consecuencia debo decir que no todos los blogs son respetables. Quedan fuera de la respetabilidad y de la bondad, los fascistas, machistas, racistas, xenófobos, lesbófobos, tránsfobos y homofóbos. Y algunos más, por aburridos, bienquedas, faltos de compromiso con causas afines a los derechos humanos, exaltación de la ignorancia y conformismo.

Y por qué vengo yo a escribir hoy de las bondades y beneficios de los supuestos pretéritos blogs, pues porque me da la gana, porque creo que debemos volver a escribir y dar la importancia que merecen nuestras ideas y pensamientos, nuestros conocimientos, reacciones e impresiones.

Leer hace que aprendamos y consigamos conocimientos; escribir hace que generemos teoría y podamos propagarla.

Tengo varias amigas con las que mantengo un vínculo que comenzó a través de nuestros respectivos blogs y a las que animo a que vuelvan al redil blogero, porque la audiencia merece de vuestra creatividad y conocimientos (Ana, Ester, Inés, Marie, Malísima, Hope...).

Escribir es tan gratificante, tan inspirador, tan divertido...

Yo aquí como siempre escribiré sobre lo que me gusta y me apetece. Cine, pintura, Zentangle, amor, política, literatura, gastronomía, series, gente divertida y alguna impresentable.

Espero que me leáis y me contéis vuestras impresiones.

Y hasta muy prontito, porque 2025 tendrá mucho que contar.



miércoles, 23 de septiembre de 2015

322 .- BYE DOCTORA KIWI

La doctora kiwi es el nombre que me inventé hace unos meses en Instagram, para una blogera e instagramera.
Tengo mi blog desde agosto de 2011 y la conozco desde entonces, uno de los primeros blogs en los que comenté y también de los que desde entonces han estado en el listado de mis preferidos.
Pero ya está bien, se acabó el ocupar una posición en mi lista de blogs queridos, leídos y admirados.
Aquel blog fue durante mucho tiempo una lectura divertida, inteligente, ecléctica y todo ello gracias a su autora, una chica auténtica.
Ahora no se si aquella era la real o es ésta de ahora, que se ha vuelto prepotente, presumida, vanidosa, indiscreta hasta rozar el tema de la protección de datos, amante de los abrigos de pieles de pobres animalitos indefensos y todo ello con una muy baja o nula tolerancia a las críticas.
Ojo también con ciertos posts que pueden ser incitadores a la vigorexia y a la anorexia.
Esa sobreexposición es un peligroso ejercicio de orgullo y autobombo que ha destruido a aquella estupenda estupenda blogera. 
Es una pena.
Bye, a correr.

viernes, 9 de enero de 2015

300.- TRESCIENTOS



Trescientos ya, desde agosto de 2011.
Desde entonces han ocurrido muchas cosas en el mundo y en mi vida. He protagonizado cambios positivos, muchos de los cuales he reflejado aquí.
Este blog comenzó como una broma y se convirtió muy pronto en un medio a través del cual plasmar sentimientos, deseos, activismo, gustos, bromas, hobbies, viajes y tantas cosas como se me pasaran por la cabeza.
Una de las cosas que más valoro de todo este tiempo es a las personas que he conocido, gente maravillosa con la que el único nexo de unión era nuestros respectivos blogs y que con el paso del tiempo se han ido estableciendo relaciones más cercanas incluso en algunos casos de amistad.
Se me ha pasado por la cabeza dejarlo, pensando que a poca gente le interesaría lo que escribo, pero me dura poco y se que aunque sea yo sola quien lee lo que escribo, a mí me compensa.
Ahora tengo menos tiempo y mis post's son más breves y las publicaciones más espaciadas en el tiempo, pero no por ello menos cuidados.
Quizás por esa falta de tiempo y menos dedicación me está costando más encontrar temas sobre los que escribir, pero es una etapa pasajera y volverán a mi cabeza de nuevo un montón de cosas sobre las que escribir y contar.
Nos vemos pronto aquí.



viernes, 11 de abril de 2014

258 - MI PANORAMA BLOGERO

Se que este post hará enfadar a más de una, pero llevo tiempo (unas horillas) pensando en escribirlo.
El mundo de las blogeras que no nos dedicamos activamente a la moda ni exclusivamente a la cocina se traduce en grupos como el que nosotras casi sin querer hemos formado. Nos conocemos hace unos tres años, algunas más y otras mucho menos, pero nos vamos haciendo seguidoras las unas de las otras, dejamos comentarios, conocemos cosas y cosillas de nuestras mutuas vidas y por supuesto que tenemos simpatías y antipatías a pesar de contactar varias veces a la semana entre nosotras a través de nuevos post's y comentarios.
Y dentro de todo este paisaje blogerístico se dan diferentes especies de blogeras, algunas llegaron así de su casa, otras han ido creándose.

Blogera preciocista.  Escribe poco y cuando lo hace siempre es en clave, con frases cortas que hay que descifrar. Muchas fotos de pinterest (o similar) de lagos, flores, horizontes, lunas, amaneceres. En ocasiones algún sútil desnudo escondido entre gasas. Suelen finalizar con alguna canción de algún clásico o de alguien tan nuevo que solo lo conoce su familia y la blogera.


Blogera graciosa.  Sus post's son un continuo de chistecillos facilones, de tópicos regionales que a veces traspasan las fronteras comarcales. Tan adheridas están al papel que muchas veces se nota el esfuerzo por transitar entre una doña Rogelia de carne y hueso y un chiquito de la calzada. 


Blogera mamá.  Embarazadas o con poco tiempo de madres. Cuentan sus aventuras ginecológicas y en las tiendas de cochecitos y cunas, enseñan la canastilla de sus bebés y las fotos de la barriguita desde que es incipiente hasta que se sale de la foto.


Blogera reivindicativa.  Siempre metidas en alguna acción política y social, al día de cualquier acontecimiento, socia de alguna ONG y activista de Greenpeace o Amnistía Internacional. Serias, feministas y comprometidas.Saben de teoría queer y tienen a Buttler  y a Foucault en la mesilla. En ocasiones son un auténtico huevazo.


Blogera cocinitas.  Estas tienen una subespecialización, algunas son de postres, tartitas y cupcakes, se sacan fotos con delantales de cuadritos de vichy en rosa o amarillo y con melenitas con ondas al agua. Las hay que se decantan por la cocina tradicional española, suelen ser de cazuela de barro, cucharas de madera y cuerpos rollizos y contundentes como sus guisos. Y después están las más peligrosas, las de la liga del batido de proteínas, las barritas energéticas y las lechugas de cultivo hidropónico.




Blogera enteradilla.  Estas hablan de cualquier tema, entienden de todo y a veces no saben de todo, pero ellas son muy intensas y conocen la liga de fútbol española, las obras completas de Molière y las leyes económicas bursátiles.


Blogera hipster.  Asidua a mercadillos de varias manos, amante del mobiliario nórdico de los años 60/70, rollito nerd bien estudiado, consumidora de vinos naturales y cervezas artesanas aunque a escondidas se metan entre pecho y espalda un copazo de Marqués de Riscal o una Estrella de Galicia. Son divertidas y tienen lámparas que quitan el hipo.


Blogera ocasional.  Tener blog lo tienen, además te lo dicen, pero cuando llegas a tu casa por la noche y te metes en internet a ver que hace, ves que tiene tres entradas, la primera cuando se estrenó, en la que promete mantener una comunicación asidua y fluida con sus lectoras, la segunda en la boda de su prima en la que fue dama de honor y aprovechó para enseñar el tocado y el original catering con cucharillas con huevo de codorniz sobre cama de papas paja y la fuente de chocolate. Y la tercera y última es de cuando se hizo un esguince y se compró el libro de Inés de la Fressange y se promete a si misma y a sus lectoras usar pantalones blancos en invierno.


Blogera de moda.  Recordemos que yo describo aquí a parte de la fauna blogeril que no es blogera de moda, pero las hay sin serlo y a mí me gustan más. Ellas se compran sus modelitos en Primark, la tienda del barrio o dónde sea. Se lo ponen delante del espejo de su habitación, se hacen unos selfies y listo. Tan monas ellas y tan contentas. Nada de tonterías de bolsos prestados y/o falsificados, ropa que devuelven después de las fotos, posturas imposibles, post's patrocinados por marcas de rimmel que se corre, fiestas con photocall de pelea y copillas de plástico con cava barato. Debo decir que hay blogeras de moda que tienen bolsos propios, hacen publicidad de máscaras de pestañas waterproof y beben buen cava.


Blogeras con perro/a.  No hay post sin perro/a, que si un paseo, un baño, la nueva correa, la vacuna y el cuenco para la comidita. Su primera pulga, su primer celo y su primer novio. Sólo apto para quienes ven mucho documental de la BBC.


Blogeras didácticas.  Todas ellas con gran afán pedagógico, recomiendan libros, películas, organizan cursos y talleres, graban tutoriales para enseñar a hacer desde una pulsera hasta arreglar una caldera. Muy apañadas, suelen hacer punto mientras leen o ven un filme de ese director de cine tan cool que los diálogos de sus películas son exclusivamente monosilábicos.



Blogera cliente/crítica de restaurantes.  Esta es mucho de salir, suele estar rellenita y siempre va a los sitios de comer pagando. No acepta chantajes y es neutral a la hora de hablar del lugar. Neutral, siempre y cuando, la comida haya sido deliciosa, el servicio exquisito, el lugar encantador y la relación calidad precio adecuada. Si estos parámetro no se combinan acertadamente, la crítica resultará demoledora. Secretamente aspira a ser crítica de una guía gastronómica. Y más ahora que proliferan las tiendas y marcas con tallas grandes.


Blogera enamorada.  Ella escribe sin tapujos sobre su pareja, suele utilizar pseudónimos. Realiza públicas declaraciones de amor, fotografía sus ojos, sus manos, los platos que prepara, la cerveza que bebe. A veces es empalagosa, otras es ejemplo a imitar. Es puro sentimiento y emoción.


Deseo de todo corazón y de toda mente, que nadie se moleste. Mis blogeras favoritas saben de lo que hablo y que de alguna forma misteriosa que la razón no entiende son amigas. 
Besos a todas queridas mías.