Ya he pasado de las 150 entradas en casi dos años y continúo encantada con mi blog, cada vez se me ocurren más ideas para publicar y conozco gente interesantísima con quien compartir y hablar de mil cosas.
Una de las cosas que más ilusión me hace es los comentarios, ver que alguien me ha leído y me deja su opinión, que envían besos y saludos, me parece el premio a lo que hago aquí, que ya solo con tener la posibilidad y capacidad de hacerlo es una suerte, pero si encima hay quien lo reconozca, pues es ya el colmo de la satisfacción.
Hasta esos comentarios en los que me dicen sígueme y te sigo, me parecen agradables y suelo pasar por esos blogs y si me gustan, pues les sigo, que si a mi me hace ilusión imagino que a las demás también.
Claro, que hay blogs divertidos, con muy buen rollo y buen gusto, de múltiples temas interesantes, curiosidades y freaks.
Pero, y esos otros blogs, aburridos, con pretensiones, con chicas haciendo poses como que se aguantan la meada, con los Louis Vuiton, los CH, los Tous y los Loewe falsos, también están esos blogs que dicen sus propietarias que son de moda y claro las pobres no tienen ni para un Primark y se inventan sus aufits y sus lucs en el mismo rinconcito de la casa y muestran sus trapillos pensándose como un hallazgo de algún cool hunter.
Todas estas preferencias por un blog u otro son muy subjetivas, porque como siempre digo yo, un blog es como una casa y yo en mi casa hago lo que me apetece.
Así que a dejarnos muchos comentarios y a ser felices, que son tres días.


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