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viernes, 30 de agosto de 2013

180 - ESTO ES POR TODOS Y TODAS


Siempre he pensado que la relajación del colectivo LGTB debida a la consecución de derechos no debía ser. 

Por una parte, porque no en todo el mundo se respetan esos derechos y por otra, porque en las sociedades consideradas más avanzadas en cuanto al respeto a los Derechos Humanos, sigue existiendo lgtbfobia entre mucha de su población, posiblemente por una falta de educación y de conocimientos sobre esta realidad.



Los hechos claramente lgtbfóbicos que se están sucediendo diariamente en Rusia y que se van extendiendo rápidamente por algunas de las antiguas repúblicas soviéticas, son alarmantes y más si tenemos en cuenta que el año que viene se celebran los Juegos Olímpicos de invierno en Sochi, Rusia.



Todo parece comenzar con la promulgación, por Vladimir Putin a final de junio de este año, de una ley que prohibía la publicidad homosexual dirigida a menores.
Posteriormente ha prohibido cualquier tipo de manifestación pública que haga apología de la homosexualidad o que la apoye.



El cierre de un nuevo y modesto museo en San Petersburgo cuyas obras agrupadas bajo el título de “Los gobernantes”, del pintor Konstantín Altunin y que muestran al  presidente Vladimir Putin, en camisón, y su primer ministro Dimitri Medvediev, en ropa interior de mujer, son los protagonistas del cuadro “Travestis”, mientras Kiril, patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa aparece en otra obra con tatuajes de mafioso en el pecho, entre varias calaveras sobresalen Lenin y Stalin.
Los otros dos cuadros confiscados están dedicados a los diputados Yelena Misulina y Vitali Milonov, cuyos nombres figuran entre los mayores impulsores de restricciones contra la comunidad gay de Rusia.
A día de hoy, este pintor ha solicitado asilo político en Francia.


Lo más grave de todo esto es la muerte de jóvenes homosexuales después de haber sido torturados y las imágenes que se han podido ver de estas torturas en algunas redes sociales.
El joven que aparece en la foto con la bandera lgtb, ha sido asesinado.
A diario se conocen nuevos hechos delictivos cuyas víctimas son homosexuales, estos delincuentes están incentivados por la lgtbfobia institucionalizada y se consideran salvadores de una patria que odia y rechaza al colectivo.
Se han realizado diferentes gestos e iniciativas de protesta y rechazo, no solo en Rusia, sino también en otros países.


No todas las personas ciudadanas rusas son homófobas, no generalicemos, pero el odio institucionalizado puede llegar a convertirse en la mejor excusa para el abuso, la violencia, la estigmatización y la muerte.
¿Y qué hacemos?
Desde luego que el colectivo lgtb se está movilizando, solicitando al COI que se manifieste en contra de las declaraciones de Putin en las que se mostraba de acuerdo con prohibir cualquier gesto que pudiera parecer propio de homosexuales (¿?) durante la celebración de los Juegos Olímpicos de invierno. A día de hoy el COI no ha realizado ninguna declaración al respecto. BOICOT A LOS JUEGOS EN RUSIA.
También se celebrarán en Sochi los Juegos Paralímpicos, pero igual Putin no ve con buenos ojos a las personas con diversidad funcional, o a personas de otras etnias, o a cualquiera que le pueda parecer diferente por la causa que sea. Cuidado con estas ideas fascistas y nazis.
El próximo martes 3 de septiembre se realizarán en diferentes ciudades manifestaciones y concentraciones como actos de repulsa a las declaraciones y hechos homófobos realizados en Rusia, así como de apoyo a las víctimas de esta grave situación.
Por favor asistamos todas, no solo las personas que pertenecemos al colectivo lgtb, sino todas las personas que entendemos que estos hechos y declaraciones son intolerables, vergonzosos, y peligrosos.
En Barcelona nos concentraremos en la Plaça Sant Jaume a las 19:00.
Si alguien conoce lugar y hora de la concentración en su localidad, le agradecería mucho que me lo comentara.




domingo, 3 de febrero de 2013

107 - ¿PODEMOS?


No se habla de otra cosa, y es que no se puede hablar de otra cosa.

Vivo en un país lleno de políticos, banqueros y miembros de la monarquía corruptos.

Gente que se ha enriquecido gracias a quienes cumplimos con nuestras obligaciones como ciudadanos y ciudadanas de bien, que pagamos impuestos, que trabajamos, que cobramos pensiones porque ya hemos trabajado, que pagamos lo que consumimos, que ni nos planteamos llevarnos una lata de atún de un supermercado.

Vivo en un país que tiene un gobierno formado por personas que están destruyendo ese bienestar social, fruto de los acuerdos celebrados después de la IIª Guerra Mundial y que convinieron hacer del occidente europeo unas naciones justas, libres y solidarias entre ellas y entre los ciudadanos y ciudadanas de cada uno de los países que lo conformaban.

Un gobierno, el español, al que no le preocupa preservar los derechos de los ciudadanos y ciudadanas de este país, pero que hace cumplir incluso violentamente los deberes de la mayoría. 

Porque existe en este país un grupo amplio, descarado, prepotente, falso, tramposo, fraudulento, ignorante, insolidario, antidemocrático y dictatorial que no parece tener deberes y que sus derechos pasan siempre por la sistemática vulneración de los derechos de las personas honradas.

Un grupo de personas fácilmente comparables a los señores mediavales y que ejercen su particular visión del derecho de pernada.

Esta minoría (amplia minoría), que ocupa posiciones privilegiadas, es inmune a la justicia, a la equidad, a las críticas, a la simple compasión. Pisa cabezas con forma de hospitales, leyes de promoción de la autonomía personal para personas en situación de dependencia, estudiantes sin becas, niños y niñas sin comedor escolar, jubilados y jubiladas con pensiones tan bajas que deben elegir entre comer o pagar la luz y el gas, personas que para dar de comer a sus hijos e hijas y proporcionarles una casa en condiciones deben revolver en las basuras de comercios insolidarios y ocupar viviendas vacías.

Toda la incomprensible locura que nos rodea no acabará hasta que la gente buena, honrada e indignada por toda esta injusticia, nos plantemos. No se trata de decir ¡basta ya!, ni de escribir artículos sobre la indignación que nos invade, tampoco de compartir esos artículos en las redes sociales, ni de colgar carteles en nuestros balcones, ni de hablar sin parar sobre lo que está pasando y sobre como lo solucionaríamos. ¡NO!

Se trata de hacer la revolución, de que todas nuestras quejas sean escuchadas incluso a gritos en los lugares correspondientes, ministerios, ayuntamientos, cabildos, diputaciones, juzgados, parlamentos, senado, hospitales, escuelas, universidades, sedes de partidos políticos.

Ser constantes en nuestras quejas, asistir a los actos convocados (o realizar convocaciones) para mostrar como nos sentimos ante la vulneración de nuestros derechos, ejercer sin miedo nuestro derecho a expresarnos libremente, no justificar ninguno de los actos cometidos por ese grupo de corruptos.

Condenar la actuación del actual gobierno que nos miente con su cabeza más visible, con una total desfachatez, tomándonos a la gente de bien por imbéciles.

El rechazo de la violencia es un valor inherente a todas las personas que yo llamo "de bien", pero ¿hasta cuando vamos a dejar que nos apaleen?

La desobediencia civil como recurso, dejar de cumplir con nuestros deberes de ciudadanos, porque no se están cumpliendo tampoco nuestros derechos. "No puedo darte si tú no me das".

Exigir la dimisión del gobierno en pleno.

Creemos plataformas de personas que apoyen el cambio del sistema y aboguen por un nuevo paradigma social en el que prevalezca el bienestar de las personas, donde el cumplimiento de los derechos fundamentales a la salud, la educación, la vivienda y el trabajo sea el pilar fundamental de una sociedad nueva, limpia, justa, solidaria, igualitaria, libre e ilusionada.

Exijamos el fin de la monarquía, institución obsoleta y ahora más que sobradamente demostrado, corrupta y soberbia.

Empecemos la revolución,  porque si no, no hay futuro.