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sábado, 11 de mayo de 2019

513.- EDUCACIÓN, PASIÓN Y LIBERTAD.


Los pilares de la felicidad son la educación, la pasión y la libertad.

¿Y quién lo dice? Yo, lo digo yo. 

Y quien tenga otros pues me parece bien, que para eso fundamento mi vida en la libertad.

La educación, como fuente de contenidos que nos hacen más sabias, conocedoras de diferentes temas, lectoras incansables de todo aquello que nos ofrece información y formación. 

La curiosidad tiene mucho que ver en esto, la búsqueda de conocimiento a través de nuestro propio descubrimiento.

La educación como inmersión en la propia cultura, a la que pertenecemos, para conocer nuestros orígenes y entender nuestras costumbres. 

Y también el hallazgo, aceptación y entendimiento de otras culturas diferentes a la nuestra, que nos enriquecerán e incrementarán nuestra educación.

Todo ello nos hará más educadas, en el sentido más práctico y formal de esta palabra.

Todo aquello relacionado con el respeto al otro y a la otra.

La educación está en todos los aspectos de la vida de cualquier persona. Y tendríamos y deberíamos saber verlo y aprovecharlo. 

Los valores y principios que nos guiarán y nos harán justos y libres.

La pasión, es el empuje que nos lleva a vivir, a disfrutar con lo que hacemos, a necesitar el motor de la emoción para ser felices.

La pasión no admite tibieza ni conformismo. Nos aparta del pesimismo y de la mediocridad. 

Y aquí hago un inciso. 

Hace unos días me dijeron que yo era muy apasionada, en un tono que sonó bastante peyorativo. La pasión la mezclaron malamente con mi profesión, el Trabajo Social. 

Y si, tengo pasión por mi trabajo, tengo pasión por "lo social", porque trabajamos con personas, con gente que en su mayoría está en una delicada posición de vulnerabilidad, y eso es muy serio, porque depositan en nosotras sus vidas, sus esperanzas, sueños e ilusiones. Y nosotras, como agentes de cambio, que dice la teoría que somos, debemos buscar y encontrar soluciones.

Y como no somos diosas, muchas veces, demasiadas, no se consiguen soluciones completas, pero lo habremos intentado, siempre habremos conseguido algo, que aunque no sea demasiado, intentaremos que sea suficiente. Y desde luego no abandonaremos nunca, porque la constancia es un valor inherente al trabajo y a la pasión que pongamos en él.

La pasión por vivir supone tener la ilusión siempre viva, los sueños siempre listos para cumplirse, el humor presente, la risa fresca y las lágrimas vivas, el amor propio grande y el amor al prójimo abierto a cualquier posibilidad. 

Cuanta más pasión pongamos en lo que hacemos, más posibilidad de éxito tendremos y así nos alejaremos de la terrible, frustrante y aburrida mediocridad.

La pasión es estar y sentirnos vivas.


Y la libertad. Sin ella nos prohibirían la educación, no tendríamos acceso a todos aquellos conocimientos que nos hacen libres. Y la pasión sería condenada como un desorden interior y exterior. No podríamos amarnos ni amar libremente. Seríamos frías ovejas mecánicas, balando tristes y conformes.

La libertad se busca y se encuentra en la educación, en el saber, y cuando sabemos lo suficiente, cuando somos conscientes de que nuestra vida no se apartará del hermoso camino de la verdad, del descubrimiento, del respeto a lo diferente, de la curiosidad sana por lo desconocido como fuente de riqueza personal, entonces, nos apasionará la vida, nuestra vida.

Pensad ahora en una bonita y cálida playa, con el mar azul. O en una bella pradera de hierba verde y fresca. O en el balconcillo de un pequeño edificio con vistas a una plaza recoleta llena de gente. O en una enorme cristalera desde la que observar una inmensa ciudad llena de enormes rascacielos, desde la que la gente en la calle parece atareadas hormigas.

Cualquier escenario es válido.

Pero visualizaros en vuestro escenario preferido y sentaros en ese pequeño taburete de tres patas que habéis ido construyendo a lo largo de vuestra vida. 

Una pata es vuestra libertad, la otra es vuestra educación y la tercera es vuestra pasión.

Si sois capaces de sentaros, y el taburete no se mueve. Estáis viviendo.









lunes, 15 de mayo de 2017

376.- MI BLOG


Desde 2011 tengo y escribo en este blog que surgió de una broma con varias amigas que hicimos una apuesta. Se trataba de crear cada una un blog de moda y hacernos pasar por "egoblogers", la primera que publicara fotos haciendo poses y describiendo la ropa y los complementos que llevaba, ganaba la apuesta.

No voy a decir quien fue la primera, podéis adivinarlo.

Era un momento en el que había muchas blogeras de moda triunfando, blogs en los que todo su contenido era moda, poses y por supuesto muchos post's patrocinados por otras tantas marcas.

De aquellas blogeras aún quedan algunas, pero la mayoría han tenido que reconvertirse, utilizar redes sociales como Instagram, para dar un aspecto más instantáneo al contenido de sus blogs y así no perder relevancia.

Por supuesto que de aquella broma tengo que agradecer que me surgiera la decisión de continuar con el blog, pero de otra forma, escribiendo de temas que me interesan, una miscelánea de cosas que aunque puedan parecer inconexas, en mi cabeza tienen todo el sentido, y lo único importante para mí es que escribo de lo que me da la gana y cuando me da la gana.
No es este un blog famoso, ni con muchas seguidoras, ni con post's patrocinados (alguno ha habido), y de verdad, no me importa.



Yo escribo porque me gusta, y no puedo negar que me agrada saber que me leen, me gustan los comentarios, que no son muchos, pero tampoco me importa. Lo que de verdad tiene importancia en todo esto, es que mi blog me hace sentir libre, libre de elegir y de decidir. 

Gracias al blog también he conocido a personas con las que mantengo relaciones de amistad, nos hemos conocido personalmente y mantenemos contacto habitual.

También me he creado enemigas, es lógico, puesto que afortunadamente no siempre pensamos igual y la tolerancia a la frustración es un tema que poca gente se trabaja. Es mucho mejor que te digan lo que quieres escuchar, que tener críticas adversas sobre cualquier tema del que escribimos.



En todo este tiempo sólo he tenido una mala experiencia y ha sido encontrarme en Twitter un comentario sobre mí, en el que se decía que tenía pocos seguidores y que los que tenía eran gracias a esa misma persona que hacía la crítica.

Me sentó muy mal, no voy a negarlo, pero pasados unos días me dí cuenta de lo cómico de todo ello, y de que lo que empezó por un abrigo de visón, un comentario eliminado, kiwis y palmeras, ha continuado con el absoluto ridículo de un grupito en el que algunas han olvidado que han tenido mi apoyo (comentarios) en momentos muy delicados e importantes.

Quitando estos dos últimos párrafos, que sólo demuestran que en este mundo de los blogs también hay inteligencia y estulticia como en el resto de los mundos, y que no se trata más que de una anécdota , mi experiencia de casi seis años es completamente positiva.

Y aquí seguiré, en mi humilde blog, con quienes me quieran leer. Escribiendo en serio y en broma, de todo lo que me gusta y me disgusta, de lo que quiero y de lo que aborrezco, reivindicativa y contradictoria. Pero siempre fiel a mi misma.

Así que hasta pronto.

Gracias.