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viernes, 17 de abril de 2020

548.- MISCELÁNEA


En un afán de centralizar la atención, aquellos pseudo enfants terribles se autodenominaban eclécticos. Y no, nada que ver el eclecticismo con este batuburrillo, mezcla inconexa y revuelto del todo "padentro" que nos invade en estos días de forzada clausura, que espero sirva para el bien común.


Y admito que esta mezcla de cosas que hacemos a diario, nos enriquecerá personalmente y quien sabe si de alguna otra forma nuestra atención que pasa de la lectura a la repostería, la panadería, la cocina de supervivencia y las recetas de estrellados, nos hará más sabias o al menos más útiles.

Las películas y series, las manualidades, escribir, dibujar, pintar, hacer puzzles. Ver las noticias en la televisión que parece haberse especializado en virología, y no hablan de otra cosa. Costura de mascarillas que nadie se aclara si serán efectivas y segura





     




Canciones comunitarias desde balcones, desafinamientos comunes, solidaridad expuesta y anónimos egoístas.


Afortunadamente esta clausura me pilla en una zona en la que no tengo vecinos/as ni balcones que perturben mi clausura, con iniciativas que me parece que son folklore al que este país está tan ligado, y se aleja mucho de las reivindicaciones y el activismo político, que es lo que de verdad podría cambiar este mundo que se va a la mierda.


Agua, pescado, carne, lácteos, fruta, verdura, harina y levadura. Y no es la lista de la compra. Es lo básico que necesitamos para vivir. Si eres vegano/a, puedes eliminar un montón de cosas de esta lista. Y si tienes un puntito sibarita, o simplemente no tomas pastillas, alguna botella de vino, cerveza y/o tequila para aminorar la velocidad del pensamiento.

Necesitamos poco, cierto. Pero nos hemos acostumbrado a tanto, que me quedo asombrada de leer como se publicita la moda para la próxima temporada, destinos vacacionales y tantas otras cosas que ahora me parecen auténticas banalidades. Y dejando de lado mi conocida superficialidad de la que por supuesto me vanaglorio, debo decir que no es el momento de gastar más allá de lo que de verdad necesitamos, no es el momento de enseñar cosas tan superfluas que minimicen situaciones que son de una gravedad aplastante.

Espero y deseo, amigas,amigos, conocidos, conocidas, que estéis bien, que vuestras familias estén bien. Cuidaros mucho, en todos los sentidos.
Besos míos y de Lola.




martes, 1 de enero de 2019

495.- FIN DEL RETO DE INSTAGRAM #LABELLEZADELOCOTIDIANO.



Esta fue la primera fotografía del reto #labellezadelocotidiano y me gusta porque está
hecha en el que fue mi parque durante seis años, donde paseaba Lola, jugaba y podía correr
suelta por el césped.
También me gusta, por los comentarios.


Ya van tres años que me planteo un reto anual en Instagram y lo finalizo con éxito. Y este de 2018, ha sido duro en toda su mitad, desde mayo hasta diciembre, porque durante ese tiempo mi cotidianeidad ha tenido momentos de muchísima tristeza, aunque también debo decir, que gracias a quienes me han apoyado, acompañado, cuidado y querido durante este tiempo, he podido sonreír y ver esa enorme porción de la tarta de la vida y apreciarla.


Esta es una de las últimas fotografías que hice en Barcelona antes de irnos Lola y yo. También es en nuestro parque, La Ciutadella, y con esos globos que significaron mucho una vez.

Volviendo al reto, decir que ha habido días que no publicaba y otros en los que para salvar las faltas, publicaba varias. Pero he llegado y a mi eso me enorgullece, porque yo soy bastante de empezar cosas y dejarlas a medias. 


Esta es de las primeras fotografías que hice al volver a Canarias en junio. Y tiene muchísimo significado, en el reto y en mi vida.

Han sido fotografías de calle, de parque, de gente, de Lola, mías y de quienes quiero.


Lola en junio, recién llegada. 

Y ahora se me presenta el 2019, nuevecito y yo con ganas de volver a llenarlo.

Pronto informaré del nuevo reto de Instagram. 


Y las sterlitzias que nos recuerdan cada día el verdadero amor.

Aquí os dejo el link a mi galería de Instagram, por si os apetece seguirme: @_pasionporlavida_

lunes, 24 de diciembre de 2018

492.- FELIZ NAVIDAD.



Lola y yo les deseamos una estupenda Navidad y muchísima felicidad, en estas fechas tan entrañables, y siempre. Porque el espíritu navideño que se nos mete en el alma, la cabeza y el bolsillo en estas fechas, debería acompañarnos siempre.

Y estos buenos deseos son para todas las personas que en estos últimos siete meses nos han apoyado, nos han cuidado, nos han demostrado su amistad, su amor, su cariño, su bonhomía, su preocupación, su educación y su respeto. 

Al resto, pues nada. 

sábado, 15 de septiembre de 2018

449.- SÁBADO.


Hoy es un sábado atípico.

Estaré desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde en un lugar en el que debo buscarme distracciones para no aburrirme, para no pensar, para estar bien.

No es un lugar al que haya llegado obligada, estoy aquí porque debo estar. Y quiero.

Y claro, ¿qué hace una durante nueve horas?

Podría dormir, pero no. Esto no es cómodo.

Tengo el portátil y el móvil, también hay wifi, me he traído un libro, mi agenda y un par de cuadernos.

He comenzado viendo un par de capítulos de la segunda temporada de la serie Atipycal, que me gusta mucho y que ya os contaré por aquí.

Voy a dejar programados algunos post's para la próxima semana.

Catalina está todo el tiempo pendiente de mí. Catalina está muy guapa.

Estoy tranquila, mucho quizás. 

El día está nublado, son casi las once de la mañana y corre una brisa fresca. 

No veo el mar, pero no importa, nunca he sido una isleña de las que no pueden estar alejadas del mar. 


También tengo mi manual de instrucciones, que publicó la revista francesa Flow hace unos meses. Tengo que elaborarla yo, creo que me pondré a ello hoy. Parece interesante y puede contribuir a que me conozca un poco mejor. 










Y tengo un libro que me prestó mi hija, la mayor. "La luz que no puedes ver", de Anthony Doerr. 



Y no, no trata sobre esa luz. Es una novela sobre la segunda guerra mundial.

¿Sabíais que IKEA ha retirado el catálogo de este año, el que sacan siempre sobre estas fechas? Al parecer lo sustituyen por nuevos folletos divididos por temas. Me parece fatal. Gastarán más papel y ya les han cortado el rollo a los/as coleccionistas.



Cuando regrese esta tarde a casa, Lola me estará esperando y me hará una fiesta de cariños, lametazos y saltitos.



También estarán mis otras dos hijas, ellas no me lamerán. Me besarán y me preguntarán por este sábado rarito.

Ya estoy acabando este post, y me ha venido a la cabeza otra cosa. El pedigree, y no me refiero al de los perritos y perritas. Tú eres, tú no eres. ¡Qué cosas tiene la vida!

Estoy, muy raro tratándose de mi, en modo mística. Santa Teresa, la de las yemas y el "nada te turbe, nada te espante, todo se pasa". 



Bueno chicas, gracias por leerme, por los comentarios, por pasar por mi Instagram y por vuestras felicitaciones por mi nieta. 




sábado, 28 de julio de 2018

431.- SÁBADOS,


Hoy es sábado y vuelve a ser, junto con el viernes por la tarde, mi momento preferido de la semana.

Los sábados son esos días en los que parece que hay más luz aunque esté nublado, en los que te puedes quedar tirada en la cama durmiendo, leyendo, navegando por internet o haciendo cualquier otra cosa que te apetezca.  

También son días en los que te puedes levantar temprano, y a gusto, e irte al mercado a comprar flores y fruta, sin tener que pensar en provisiones para la siguiente semana que aún parece lejana.



Sacar de paseo a Lola y que corra por el Campus de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, suele ser habitual en mis sábados recientes y es muy agradable pasear por aquí, calles desiertas y jardines vacíos del tumulto del curso ya acabado.

Sábados de baño de tarde en la playa, de película por la noche, de colada tendida al sol, de cerezas en el patio y de pan de pueblo.

Sábados de terraza del Hotel Madrid, con calamares, olivas y una caña de Tropical helada.

Sábados de periódicos y suplementos.

Sábados de recuerdos de otros sábados. Sábados de nostalgia, aunque de consciencia de aquello de que no todo el tiempo pasado fue mejor.

Sábados de esterlitzias que sólo tienen una voz, unas manos y una imagen.



Sábados de leer un blog que te reconcilia con la vida y que apacigua el alma y te deja preparada para volver. Volver a ser, a sentir, a mirar, a vivir, a quererme.

Sábados de risas, de bromas, de "operación madriguera", de dibujar y pintar, de escribir y hablar.


Sábados que huelen a jazmín, a canela y vainilla. 



Sábados que me devuelven la vida poco a poco.








viernes, 20 de julio de 2018

429.- LO JUSTO Y NECESARIO.



Lola y yo nos hemos trasladado a Gran Canaria, isla en la que nacimos las dos y de la que hemos estado alejadas físicamente durante seis años.

Se nos hace un poco extraño vivir aquí, después de haber estado en una ciudad como Barcelona, a la que echamos de menos, igual que a las personas que allí hemos conocido y a las que seguimos queriendo y ahora extrañamos.

Pero el cambio era necesario y agradecemos inmensamente el apoyo de las personas que aquí nos han recibido con los brazos y el corazón abiertos.

Este post viene al caso, porque en algo más de un mes, me he dado cuenta de, con cuantas cosas innecesarias vivimos, cuantas cosas compramos sin realmente necesitarlas y como almacenamos sin parar objetos, que sólo contribuyen a reducir nuestro espacio vital.

Me vine con un par de maletas medianas y el transportín de Lola.

Esto puede parecer cómico, pero es cierto. Ahora mismo tengo dos blusas, cuatro camisetas, tres pantalones y dos vestidos. Ocho braguitas, dos sujetadores y una toalla. Un pañuelo, un foulard y un cinturón. Un neceser con cosméticos y productos de higiene, una bolsita con las cositas de Lola y mi portátil. Un bolso, dos tote bag y una mochila. Dos pares de zapatos y tres pares de calcetines. Mi agenda, un par de cuadernos, stickers, bolígrafos, lápices y rotuladores. Mi móvil.

Y si, eso es todo. Esas son mis pertenencias aquí, de momento.

Por supuesto, que sé que pronto todas mis cosas estarán aquí de nuevo, voilviendo a ocupar muchísimo sitio, y también sé, que me desharé de muchas de esas cosas. Estoy pensando en hacer un "brunchmarket" o "vermutmercadillo" y así dar algo de rentabilidad a muchas cosas que yo no necesito y que pueden ser utilizadas por otras personas.

Cuento todo esto, para que entendamos que se puede vivir feliz con lo justo y necesario y que eso nos puede ayudar a disfrutar de otras cosas que no ocupan lugar físico y que probablemente nos llenen de mucha más satisfacción que la ropa, los bolsos o los zapatos.

No obstante, no voy a dármelas ahora de asceta y negar que no echo de menos algunos de mis trastillos, de mis antojos y de mis compras.

Y echo de menos mi cámara de fotos porque de vez en cuando me gusta salir a fotografiar el día a día. Mis kimmidoll, tan exóticas ellas y que recuerdan que no me olvide de viajar a Japón, mis revistas "Flow", mi bicicleta y mi lámpara "favourite things".

Cositas que ocupan sitio, físico y emocional también.



jueves, 31 de agosto de 2017

387.- AGOSTO.

Por fin se ha acabado el mes de agosto. Mes tradicionalmente malo para mí, por lo que ya os contaba aquí. Y a toda esa aversión mía, por lo que no son más que manías y frivolidades, se ha sumado, tristemente, lo ocurrido en Barcelona el jueves 17.
Del atentado y lo ocurrido aquel día no voy a escribir, ya lo hice aquí.

Este año además, nuestras vacaciones se harán esperar hasta la segunda quincena de septiembre, pero eso me alegra, porque estaremos más tranquilas y fresquitas.

Pero por no seguir abundando en mi desagrado agostero, tengo que contar, que este mes de agosto también ha tenido cosas buenas, he recibido agradables visitas, he visto series y películas que me apetece contaros, he paseado y también he tomado algunas decisiones que seguro me vendrán muy bien para seguir adelante.

Recibimos por partida doble a mi hija en casa, primero estuvo del 6 al 8, haciendo escala en Barcelona antes de partir a Cuba, y a la vuelta ha estado una semana. Me ha encantado, con ella siempre disfruto mucho, nos reímos y también hemos compartido asistencia a la manifestación del sábado 26 en repulsa al terrorismo.
Aquí me detengo a decir que fue una manifestación cargada de dolor y de valor. Con la consigna de "no tenim por" muchos ciudadanos  nos encontramos en nuestras calles, como señal de respeto hacia las víctimas y sus familias y amigos, y también como muestra visible de nuestro rechazo a la violencia. Y no fue un acto en el que nadie aprovechó para hacer apología de otros temas.

Justo el día 17 llegaron nuestras amigas E. y A. para pasar con nosotras cuatro días, que aunque estábamos trabajando, pudimos disfrutar mucho de su compañía. Son dos personas maravillosas a las que conozco hace cinco años. Echamos de menos a esa otra persona que conocí con ellas y que se fue hace muy poco.

En cuanto a mi reto anual de Instagram, que expliqué también aquí, debo decir que voy con un retraso de 32 días. No voy a abandonarlo, pero me temo que en estos próximos días habrá una avalancha de publicaciones en mi IG. Espero no aburrir a nadie.

En cuanto a una cosa que nos encanta hacer y que es comer y beber en lugares conocidos y/o nuevos de Barcelona, este mes hemos estado haciendo una merienda/cena en la Vilaviniteca, que es un lugar muy conocido en El Born, en el que tienen varias tiendas en las que venden vinos, quesos, embutidos y toda una suerte de productos de gran calidad, de esos que hay quien llama "delicatessen". Me encantó la tabla de quesos, la de embutidos un poquito menos, pero estaban muy ricos, una ventresca en aceite de oliva extra virgen con una ensalada de tomates deliciosos, que si sabían a tomate.

También hemos comido un par de veces en "La Ciutadella", un restaurante muy cercano a casa, en el que no se ha perdido la esencia, a pesar de estar dentro del meollo turístico de Barcelona, entre el Parque de la Ciutadella y el Arco del Triunfo en la Avenida de LLuis Companys. Tienen menú a mediodía de lunes a viernes, y durante toda la semana, tienen el menú que llaman Ciutadella, con el que por 18,90 euros ( bebidas aparte), puedes comer un entrante o primero a elegir, de la carta y de segundo un pescado, carne, fideuá o arroz también de la carta, incluye postre.

Por ese precio es casi imposible comer en Barcelona lo que nosotras acostumbramos a pedir, calamarcitos de playa a la andaluza, ensalada de ventresca de atún con tomate y arroz caldoso de bogavante para dos, o si no nos apetece arroz, una paletilla de cabrito al horno y bacalao o chuletón.

No penséis que es igual que un restaurante en el que por lo mismo se paga 150 euros, pero para un día libre, cerca de casa, servicio amable y local más que aceptable, está muy bien.

La terraza del Hotel Pulitzer es también un lugar estupendo en el que aún estando en pleno centro de Barcelona, te encuentras como en un oasis, libre de ruidos y aglomeraciones. Aunque es mucho mejor en cualquier otro mes que en este que acaba de pasar.

También estuvimos el último domingo de agosto en "La Barca d'Adriá", chiringuito/terraza cerca de Sant Adriá, en el que se puede comer una parrillada de pescados y mariscos, unas butifarras a la brasa, espetos de sardinas, paella o fideuá.
Está a pocos metros de la playa y es ideal si vas con niños o perritas buenas.



Muy importante, Lola cumplió el día 1, cinco años. 



Lo de las decisiones es que a partir del lunes 4 de septiembre, me pongo a dieta y que haré algo de ejercicio moderado. Esto lo cuento aquí, porque así tengo un cierto compromiso que cumplir. 

Y como me estoy alargando mucho, dejo para post las series y películas que he visto este mes.






lunes, 27 de marzo de 2017

373.- LA BELLEZA DE LO COTIDIANO



Todo aquello que vemos a diario, por muy extraordinario que sea, se convierte en casi invisible. Y es por ello que debemos revisarnos, revisitarnos y resetearnos. Para mirar de nuevo, con la mirada limpia, la mente curiosa y la sorpresa recuperada.




Todo esto es por el parque que tenemos enfrente de casa, El Parc de la Ciutadella, de ese fantástico parque del que ya hablé aquí.




Es el lugar preferido de Lola, porque allí puede correr suelta, jugar en la hierba, saltar por donde quiere y relacionarse con otras perritas y perritos.








Y por ese punto cotidiano que nos da el verlo a diario, el pasear por sus caminos y ser lo primero que vemos al asomarnos por las ventanas, se convierte en algo tan habitual que nos olvidamos  mirar con atención y valorar la suerte de vivir aquí.












Y a mí me vuelve cada cierto tiempo el deseo de volver a sacar fotografías allí, de ser un poco voyeur y espiar a todas las personas que de una forma u otra disfrutan de ese oasis de relax y diversión en una Barcelona que a veces resulta excesivamente bulliciosa y precipitada.

Mirad a través de mis ojos y de mi cámara, las caras, las manos, las sonrisas, el movimiento, el agua y la luz. Espero que veáis lo mismo que yo.