jueves, 19 de agosto de 2021

568.- CRITICONA DE SOFÁ. PELÍCULAS RECOMENDADAS O NO.


Ya escribí aquí hace un tiempecillo, que cuando hablo de películas o series que he visto, lo hago siempre desde mi más absoluto y personal punto de vista, que no soy crítica cinematográfica. 

Lo único que puedo decir, a mi favor, al respecto, es que soy una gran consumidora de cine y de series, y eso me hace ser medianamente fiable, pero sólo para quienes tenemos gustos similares. Así, que lo mismo es, yo os cuento un poquito sobre las últimas películas que he visto, y vosotras ya decidís.

He seleccionado siete películas, todas en Netflix menos una que está de pago en Youtube.

Para no extenderme, ni liarme yo, ni liar a nadie, esta vez haré algo nuevo. Evaluaré las películas de la siguiente forma:


TCLV  =  Te Cambiará La Vida. Totalmente recomendable.

PNA  =  Para No Aburrirte.         La puedes ver, pero no esperes milagritos.

NSTO = Ni Se Te Ocurra.           Date un paseo, cómete un helado, haz el amor o lee un libro.




1.- "La vida ante sí".        PNA

Protagonizada por Sofía Loren y dirigida por su hijo. La migración como fenómeno actual en el que el racismo encuentra excusas, causas y casualidades. 

Sofía Loren mayor, pero como siempre bellísima.

La película está basada en la novela del mismo nombre. Su autor, Romain Gary obtuvo el Premio Goncourt por la misma.

Vas a llorar y mucho.

Netflix.

Cómo curiosidad, al final de le película, y antes de los créditos, podrás leer el siguiente texto.

"Cuando te quedes sin palabras

Aquí estoy

Quizá las únicas palabras que necesites sean

Aquí estoy

Cuando aprendas a sobrevivir

y aceptes lo imposible

aunque nadie te crea

Yo si

No sé

lo que te deparará el destino

pero si me quieres,

aquí estoy

Nadie te escucha

pero yo si

Cuando pierdas el camino, aquí estoy

Si te escapas o te escondes, aquí estoy

Cuando ser invisible

es peor que no vivir,

aunque nadie te vea,

Yo si

No sé

lo que te deparará el destino

pero si me quieres,

aquí estoy.

Nadie te ve

pero yo si.

El amor necesita magia y realidad, 

pero a veces sólo necesitas

lo que ya tienes.

En la vida ante sí,

no sé

lo que te deparará el destino.

Pero si me quieres, aquí estoy.

Aunque nadie te vea,

yo si..

Nadie te cree

pero yo si".


2.- "Entre nosotras".   NSTO

Esperé varios meses para verla y mis expectativas eran muy altas, por críticas cinematográficas masculinas (ese detalle es importante) y por los premios recibidos.

Es una película francesa, lenta, triste y afortunadamente muy alejada de la realidad.

Vuelvo a la vida desgraciada de las lesbianas que siempre son castigadas por mujeres y bollos, y encima viejas.

No es ese el cine que quiero ver, que se supone retrata cómo son las vidas de las lesbianas cuando nos hacemos mayores. Afortunadamente vivimos en una sociedad en la que ciertos abusos que no son legales, y tenemos herramientas a nuestro alcance para protegernos a nosotras y a nuestras parejas.

Si eres heterosexual, te hará llorar.

Si eres lesbiana, te vas a enfadar. Igual también lloras, de rabia.

De pago en Youtube.



3.- "Vacaciones". PNA

Es un remake (sin proponérselo), de "Tú a Boston, yo a California", pero estas dos mujeres no son gemelas.

Es muy entretenida, gente guapa, niñas, casualidades tontitas, comida rica, vino, dos casas muy bonitas (yo me quedo con la rural).

Anímate una tarde de domingo, o de cualquier día si estás en paro o de baja. 

Risas y alguna lagrimilla . Mejor verla sola, o con alguien de mucha confianza. 

Netflix.


4.- "La última carta de amor". TCLV

No esperéis cine de culto, es un pastel revestido de cierta ironía y moraleja.

¿Y por qué la califico así?, pues porque si tienes un dilema existencial sobre el abandono, te fustigas por no querer hacer daño, no eres asertiva, y la empatía no es tu fuerte. pues igual, la sencillez del mensaje te llegue: "NO HACER SACRIFICIOS INNECESARIOS".

Si, es tirando a mala, pero si eres fácilmente influenciable y el dulce te puede. Te va a cambiar la vida. Espero que para bien.

Netflix.


5.- "Gente, lugares y cosas". PNA

Seguro que todas hemos visto películas parecidas, incluso si la vemos, podemos llegar a dudar si ya la hemos visto.

Infidelidad, divorcio, nuevas relaciones, gemelas, régimen de visitas, me cae mal la novia de mi padre, el novio de mi madre es horrible (que lo es).

Te vas a reír. Si lloras piensa en terapia.

Netflix.


6.- "Manual de la buena esposa".   TCLV

Juliette Binoche, Francia, mayo de 1968, conejo a la cazadora.

¿Qué más se puede pedir?

Escuela privada regentada por un matrimonio, la esposa es Juliette Binoche, y él... Da igual, no es relevante. 

De este señor, sólo tener en cuenta que le gusta mucho la receta de "Conejo a la Cazadora". Y así pasan las cosas.

La hermana de este señor, el marido, también da clases de cocina en la escuela, y es la que prepara el "Conejo a la Cazadora".

Hay también una monja con el pelo muy largo debajo de la toca.

Y las alumnas. Dos lesbianas, y varias que se están preparando para casarse y atender bien a sus maridines.

Y Juliette Binoche, esa mujerrrrrrr. Imperdible.

Vas a reír mucho, mucho. Y seguro que al acabar de verla te plantearás lo del conejo.

Netflix.


7.-"La modista".   TCLV

Kate Winslet cómo protagonista y Jocelyn Moorhouse cómo directora.

No estamos ante una película que supere el Test de Bechdel, que por si no sabéis lo que es, podéis esclarecer dudas aquí, pero la directora es una mujer, y eso a mi me conforma un poquito.

Volver al pueblo donde pasaste los peores años de tu vida y dar a tus antiguas vecinitas, (hablo en femenino por un tema de lenguaje inclusivo, me dirijo a todas las personas), con un canto en los dientes.

Es una historia de venganza en plato frío, pero también de cómo esos planes se transforman y hay bondad, compasión, drama y humor.

¿Cómo te puede cambiar la vida esta película?

Pues porque después de verla, igual te da el punto (nunca mejor dicho), y te inscribes, (iba a poner te apuntas, pero no quiero exagerar el punto), en una academia de Corte y Confección, y de ahí al estrellato modistil. Puede pasar.

Vais a reír y a llorar.

Netflix.


Y hasta aquí las películas y mis comentarios. Espero que os sean de utilidad. Y también espero vuestros comentarios, que me hacen muy feliz. Me gustaría saber si os gusta que hable sobre películas, si las habéis visto, si tenéis alguna recomendación sobre otra que no esté aquí. En fin, lo que queráis.

No sé porqué Blogger no me deja responder a vuestros comentarios.

Gracias a todas las que comentasteis el post anterior.

Y a ti Elena, compi de universidad. Esta es tu casa, por supuesto.

Hasta pronto.







jueves, 12 de agosto de 2021

567.- NADIE DIJO QUE FUERA FÁCIL


Mi último post, hasta ahora, fue el 21 de junio, y no había vuelto por aquí porque no se me ocurría nada sobre lo que escribir, me he sentido vacía de ideas, y las que me venían a la cabeza me parecían absurdas e insustanciales.

Y eso que yo sé que muchas de estas 567 entradas desde el 16 de agosto de 2011, han sido triviales y superficiales, como yo misma. Porque quienes me habéis seguido durante estos diez años, sabéis que una de mis apuestas más fuertes, es la apología de la superficialidad. No nos hacen más felices, ni más interesantes, la intensidad, la pseudo intelectualidad y la presunción de conocimientos, que en muchos casos sólo hablan de prepotencia.

No parece un buen momento para nadie, todo ha cambiado mucho y parece que en esa línea de crisis nos quedaremos. Y no soy pesimista, simplemente creo que toca adaptarnos, que ya nada será como conocimos y que estas vidas nuestras deben ser aprovechadas de la mejor manera posible, como sepamos, como creamos que podemos ser más felices.

Dejemos de lado sacrificios innecesarios y aprendamos a vivir con lo que tenemos, aunque sea poco. 

Vuelvo a tener una lista de ideas sobre cosas que escribir aquí. Este lugar que siempre he definido como mi casa, y en el que entra quien quiere, pero se queda quien yo decido. Me comprometo a ser divertida y ocurrente, a inventar, a reivindicar, a transmitir paz y calma, porque ahora es lo que necesitamos todas.

Parafraseando a Fernando Lázaro Carreter, "el dardo en la palabra", pero un dardo sin punta, dardos con nardos que huelen a almendra, a sándalo, madera y especias. No nos lancemos piedras, porque estas se vuelven boomerangs que nos acaban alcanzando y se suma el dolor de la otra al nuestro.

Seguir andando, mirando, riendo, comiendo, cocinando, leyendo, escribiendo, zentangleando, amando. No ser una espectadora de la vida, sino la  protagonista.

Nos vemos por aquí, pronto. Y sólo os pido un pequeño favor. Si me visitáis, dejadme una señal en los comentarios. Eso me hace feliz.


lunes, 21 de junio de 2021

566.- ARMARIOS PRESTADOS


Junio es el mes en el que oficialmente comienza el verano, aunque en algunos lugares ya estén por encima de los 30 grados de temperatura desde hace varias semanas. 

Y junio es el mes del Orgullo, del Pride  LGTBIQ+, de forma oficial también. El 28 de junio es el día de la manifestación y durante todo el mes hay actos, fiestas, presentaciones, etc.

Vuelven en estos días a aparecer iluminados e iluminadas que preguntan por qué no hay un día del orgullo hetero, cómo si ya no se les hubiera explicado que a las personas heterosexuales no se les discrimina por serlo, no se les insulta , no se les agrede y no se les mata. ¿Entendido, almitas de cántaro?

Con todo ello, yo hoy de lo que quiero hablar es de la importancia de la visibilidad, la visibilidad porque si, porque me da la gana decir quién soy, cómo soy y a quien amo. Igual que lo hacen las personas heterosexuales y a quien nunca se les cuestiona por esa visibilidad que a ellas les viene de serie.

Sin olvidar que nuestra visibilidad es una herramienta política, porque le pese a quien le pese, la política atraviesa directamente todos nuestros actos, comportamientos y situaciones. Toda nuestra vida. La política no sólo va de partidos políticos y de señores y señoras que trabajan en el Congreso, en el Senado, en los Ayuntamientos y en los Ministerios.

La política va de derechos, deberes, libertades, igualdad, educación, sanidad, bienestar, de felicidad. De la vida. De eso va la política.

Pero cuidado, porque la visibilidad tiene curvas. Y a veces ocurre que quienes nunca hemos estado en un armario, o quienes estuvieron pero lo abandonaron hace tiempo, vuelven a entrar por causas ajenas, que hacemos propias.

Esos armarios no son nuestros, son armarios prestados que aceptamos, y que nos vuelven a joder la vida. Son los armarios de "no se enteren mis padres que son muy mayores y les puede dar algo", "espera a que solucione mi vida", "en el trabajo no se pueden enterar", "poco a poco lo iré contando a mi familia y amigas", y tantos otros absurdos nombres que ponen a esos receptáculos.

Y el problema está en que aceptemos la invitación, porque siempre se nos dice que es por poco tiempo. Pero se alarga el hospedaje y lo que comenzó por un fin de semana largo, se convierte en una dilatada estancia de la que cada vez es más complicado escapar.

¿Y por qué aceptamos el alojamiento? La causa que triunfa en estos casos es el amor.  Porque parece ser que cuando estás enamorada te puedes perdonar hacer la gilipollas, toleras situaciones absurdas y permites fábulas y cuentos.

Ese amor romántico, creación perversa del patriarcado, que nos hace creer que somos medias naranjas, que nos limita el desarrollo individual, que nos obliga a ser generosas con el/la otro/a pagando el alto precio de olvidar quienes somos.

No podemos retroceder a lugares que sólo generan tristeza y frustración. Si alguien nos ama, si ese sentimiento es real, nunca nos coaccionará para entrar a un lugar inhóspito y peligroso que nos destrozará.

Nadie dijo que fuera fácil vivir, pero mejor hacerlo convencidas de que estamos siendo fieles a nosotras mismas, que vivir un sucedáneo de vida que sólo nos aportará desilusión y nos quitará la esperanza, no es vivir.

Así que nada de armarios tristes, que como dice la canción, vamos abriendo puertas y cerrando heridas.

Feliz Orgullo LGTBIQ+ 2021 


viernes, 30 de abril de 2021

565.- ABRIL




Casi no llego a tiempo de escribir de abril en abril. Ha sido un mes largo, con Semana Santa incluida, mucho Zentangle, cero trabajo porque sigo en paro, mucho Instagram, sorprendida por la serie documental sobre la verdad de Rocío Carrasco y cocinando.

En Semana Santa hice torrijas, creo que nunca las había hecho, pero en vez de freírlas, las pasé por la plancha. Ningún secreto tiene esta historia, las preparas como acostumbras, y al pasarlas por el huevo, en vez de sumergirlas en aceite, las pones en una sartén o plancha pincelada con aceite, dejas que se doren por ambos lados y listo. Sólo quedará espolvorearlas con canela y azúcar glas.

En cuanto a Zentangle, cada vez tengo más ilusiones puestas en él, espero que en un futuro a medio plazo, pueda llevar a cabo mi proyecto.

Lo del trabajo, pues nada de nada, ya no sé si es que no hay trabajo, o que mi edad puede ser un condicionante negativo a la hora de contratarme. Sigo buscando.

Estoy conociendo a mucha gente en Instagram, y esto no es más que una consecuencia de hacer y publicar Zentangle. Hay gente majísima, que hace unas cosas maravillosas y que  cuando coincidimos en clases en directo, transmiten un sentimiento de grupo, que me encanta.

Sobre la serie documental de Rocío Carrasco, no quiero extenderme mucho, porque posiblemente, cuando acabe de verla, escriba sobre ella. La serie es un documento magnífico que en un futuro podrá sustituir a otros materiales audiovisuales de ficción que se muestran a alumnos de carreras universitarias como psicología, trabajo social, másteres sobre violencia de género y otros estudios relacionados.

La violencia de género no entiende de edad, ni de niveles económicos o educativos. Todas las mujeres podemos ser víctimas de violencia de género.

Sobre esto sólo quiero decir que a las personas negacionistas, que las hay también que niegan la existencia de la violencia de género, que estudiéis, que después pasa lo que pasa, y que nunca es tarde.

Ya sabéis aquello de "abril...cerral¨ y "quién me ha robado el mes de abril".




sábado, 13 de marzo de 2021

564.- DOS PELÍCULAS LÉSBICAS Y ALGUNAS COSAS MÁS.

No voy a escribir sobre nuevas películas de temática lésbica, porque no tengo mucha idea de lo nuevo, excepto "Nosotras", que se acaba de estrenar, pero que aún no he visto. Y me muero de ganas de verla. Esto debe ser porque me hago mayor y quiero ver a dos bollos maduras amándose mucho.

Preámbulo aparte, que yo no iba a hablar de lo nuevo. 

Seguro que habréis escuchado o leído alguna vez, que las películas de lesbianas, y cuando digo lesbianas me refiero a que las protagonistas interpretan el papel de lesbianas, siempre acaban mal, se suicidan, se abandonan, se meten en una secta, se casan con un "buen chico", se someten a terapias para volverse heterosexuales, y así un sinfín de desgracias, que parece que sólo te pasan si eres mujer y te enamoras de mujeres y mantienes relaciones sexuales con mujeres.

Hasta hace relativamente poco tiempo esto era así. Afortunadamente se nota el cambio.

Las películas lésbicas ya no sólo lo son porque se trate esta temática en su guion. Hay películas lésbicas porque su directora es lesbiana, las protagonistas que hacen el papel de lesbianas son lesbianas en la vida real, el guion está escrito por una lesbiana o está basado en la obra de una lesbiana.

Los guiones no tienen un final castigador ejemplarizante y se trata la realidad lésbica de "ninguna forma", es decir, que no existe o cada vez menos o no debería existir, una forma concreta de tratar esta realidad, que os puedo asegurar no tiene nada de sórdida, rara o pecaminosa.

Yo ahora siento que la realidad lésbica como ente real, formado por la comunidad de mujeres lesbianas de una sociedad hemos pasado a ser un referente con alto contenido político y referente también de otros colectivos minoritarios que como nosotras hace unas décadas, aún están reivindicando derechos básicos.

Esto no significa que las lesbianas hayamos alcanzado la cumbre de los derechos y estemos ya tranquilitas y de vuelta de todo en la consecución de los mismos. No, por supuesto que no, pero hemos avanzado, e igual que ocurre con el feminismo, no estamos igual que las compañeras de Nigeria o Sudán.

La reivindicación, la lucha, el activismo no pueden ni deben acabar nunca, porque mientras haya una mujer, una lesbiana, una persona, discriminada, maltratada, asesinada, tenemos que seguir ahí, por ellas, por todas.

A todo esto yo pasaba por aquí para recomendaros dos películas que no son nuevas, pero que se salen de muchos de esos estereotipos trágicos que se asignaban a nuestro futuro. 

La vida de Adéle y Carol.


Estas dos películas hay que verlas, si eres lesbiana y si no, pues también.

Y ya que estamos, os invito a leer la  entrevista que Guillermo Rivas Pacheco le hace a Alice Coffin, concejala del Ayuntamiento de París, y en la que una de las frases estrella y que más se ha comentado es "Tías, haceos lesbianas".

Link aquí .

Primero aclarar que no sé si la traducción es correcta, porque "haceos" es el modo imperativo del verbo y no creo que se trate de una orden. Considero que lo correcto es "tías, haceros lesbianas".

Y no, Alice Coffin no invita ni exhorta a las mujeres heterosexuales a que os volváis todas bollos y comencéis a tener relaciones sexuales con vuestras vecinas, compañeras de trabajo y amigas.  Esta frase ya fue manifestada por Virginie Despentes hace unos años y con el mismo fin.

Coffin se refiere a la transversalidad política que atraviesa a cualquier colectivo social minoritario que sufre discriminación, a la forma en la que ese colectivo se reivindica, en el activismo que lleva a cabo, en las acciones que a lo largo de la historia han realizado, en como se han puesto en valor, en la cultura que han generado, y en este caso al empoderamiento, a la firme unión con el feminismo transincluyente, a la sororidad con las mujeres en las luchas antiguas como el sufragio universal y otras más recientes como el divorcio, el aborto libre, el matrimonio igualitario, la maternidad, etc.

Ser lesbiana no sólo cómo mujer que ama a otra mujer y mantiene relaciones sexuales con ella. Ser lesbiana como ejemplo de mujer, que independientemente de cual sea su orientación sexual, adopte ese calificativo y se nombre a si misma como tal. Porque significa estar fuera del marco patriarcal, no reponder a  los mandatos y fuerzas de un mundo androcentrista.

Y vean las dos películas que les recomiendo.



jueves, 11 de marzo de 2021

563.- SERIE. NEW AMSTERDAM


Aparece en Netflix esta serie, New Amsterdam como una de las más vistas ahora mismo. Y no me extraña. Además de tener muchas de las características de Anatomía de Grey, hay muchos añadidos nuevos y valiosos que la diferencia y destaca de la inacabable historia de Meredith.

Macro hospital en Nueva York que debe su nombre al antiguo asentamiento de colonizadores neerlandeses que se instalaron en las proximidades del río Hudson en el siglo XVII.

La realidad es que ese Macro Hospital se llama Bellevue, el más antiguo de EEUU, y que la serie está basada en las memorias del doctor Eric Manheimer, quien dirigió esta institución sanitaria pública durante quince años.

En la serie el doctor Max Goodwin es el director del New Amsterdam, un personaje atípico que trabaja además de en la atención directa a los y las pacientes del hospital, en la consecución de  los fondos necesarios para mantener el funcionamiento adecuado de un centro al que acuden diariamente 10.000 personas para ser atendidas y con un alto porcentaje de usuarios y usuarias sin seguro médico, y en el bienestar laboral del personal del centro.

Tareas muy complicadas las de este hombre, que unidas a su vida personal, parecen inabarcables. Pero no es así, y ahí está él, llevando el timón del barco con mano firme y serena, con una justicia social envidiable y con la decencia, honradez y respeto de las personas buenas.

Además de los casos médicos a los que se enfrentan en cada capítulo, y que da para hacer  una extensa lista de enfermedades, para las amantes de las listas de todo. Cómo distracción en estos tiempos aburridos, puede valer. Hay gente para todo.

Pues además de esto, hay dos temas que son el hilo conductor de toda la serie, las relaciones personales (amistad, sentimental, sexual, parejas) entre el personal del hospital y otro que me parece el fuerte de esta serie y lo que la diferencia de otras que tienen escenarios parecidos. La realidad sociolaboral de una gran institución. Y ahí creo que aciertan. 

Van desde cuotas igualitarias de hombres y mujeres en todos los puestos de trabajo, multiculturalidad étnica, gran puesta en valor de la comunidad afroamericana, presencia del colectivo LGTB, políticas sociales sistémicas que dejan de lado el paternalismo, soluciones en las que la persona es el centro y el factor humano el objeto de atención más importante.

Puede que todo sea una utopía y que instituciones públicas así no existan o no puedan existir,

La serie, como ya dije, está en Netflix. Las dos primeras temporadas de 22 y 18 episodios respectivamente. La tercera temporada ya se ha estrenado en EEUU y espero que pronto esté también en la plataforma online y se proyecta una cuarta.

La recomiendo mucho. Perfecta para marotonianas.


viernes, 26 de febrero de 2021

562.- ESO QUE TÚ ME DAS (TODO LO QUE ME DAIS)




Es el momento de recuperar el libro que Pau Donés publicó en 2017, titulado "50 palos... y sigo soñando".

Porque la filosofía más asequible, es la más importante, la del día a día, la que nos hace pensar a todas en nuestras vidas.

Vivir es el regalo.

En uno de los capítulos de este libro, enumera veinte mandamientos para ser feliz. Y no, no es un libro de autoayuda de esos que no soporto. Es un libro de esperanza y de presente.

Poco más puedo decir, salvo que llevemos a la práctica todo esto, que no es complicado. Lo complicado es detenerse a odiar, a recrearnos en los problemas, a pensar en un futuro que igual ni llega, que nos amemos sin medida y que valoremos cada mínimo detalle.

Este post es para vosotros tres, hijas e hijo, míos, porque os quiero libres y felices.

Los mandamientos de Pau Donés para ser feliz:

1.- Que sepamos vivir el presente.

2.- Que no perdamos el tiempo pensando en el futuro.

3.- Que dejemos de creer en la suerte y creamos en nosotros mismos.

4.- Que dejemos de hacer montañas de granitos de arena.

5.- Que la tristeza nos dé ganas de reír. Que nos riamos mucho.

6.- Que cantemos en la ducha, en los bares, en las bodas, en las cenas con los amigos o donde nos apetezca cuando nos venga en gana.

7.- Que aprendamos a decirnos "te quiero" sin que nos dé vergüenza.

8.- Que nos besemos, nos toquemos y nos achuchemos mucho.

9.- Que nos escuchemos tanto como sepamos compartirnos en silencio.

10.- Que nos queramos, a los demás y sobre todo a nosotros mismos.

11.- Que nos peleemos lo menos posible. Estar enfadados es una gran y estúpida pérdida de tiempo. ¡A la mierda el ego y el orgullo!

12.- Que nos dejemos de rollos, de chorradas, de hacer ver lo que no somos, que eso no sirve pa´ná.

13.- Que le perdamos el miedo a la muerte, pero también le perdamos el miedo a vivir.

14.- Que decidamos por nosotros mismos. Que nunca dejemos que los demás decidan por nosotros.

15.- Que cuando la vida nos cierre una ventana sea cuando más abramos las alas para romper el cristal y salir volando.

16.- Que las cosas nos lleven a donde sea, pero que nos vaya bien.

17.- Que los cerebros de zafios, hipócritas, memos, mamelucos, corruptos, pesaos, estúpidos, tocapelotas, mentirosos, gilipollas... se reprogramen y entiendan que en la vida no hace falta ser así, que la vida va de otra cosa.

18.- Que a las penas, puñaladas y al mal tiempo buena cara. O mala, que tampoco pasa nada.

19.- Que la vida sea siempre un sueño.

20.- Y, en fin, que a la vida le demos calidad, que belleza sobra.


Y nada más que añadir.

A vivir.

sábado, 30 de enero de 2021

561.- ZENTANGLE

Hace dos meses que practico Zentangle todos los días, entre una y tres horas. Y estoy feliz.

Zentangle es un método para dibujar de forma repetitiva patrones ya establecidos. Esta definición es la que encontraréis en Google. Pero Zentangle es muchísimo más que esto.

Este método fue creado por Maria Thomas, calígrafa y Rick Roberts, formado como monje budista durante bastantes años.

Zentangle se centra en el proceso, no en el resultado. En Zentangle no hay errores y no se borra. En gran medida se asemeja a la vida a la que deberíamos aspirar, vivir y disfrutar del camino y aprender de los errores que son una oportunidad de cambio.


Meditación activa y yoga mental. Todo ello nos aporta beneficios que se van apreciando poco a poco. Disminución del estrés, calma y paz interior, distanciamiento de cosas y personas tóxicas, mejora de la autoestima y sanación mental interna que se aprecia en el exterior. Todo ello repercute también, sin duda, en nuestra salud física. Cuando estás bien, estás bien.

Algunas pensaréis que esto parece una panacea. No lo es. Que a mi me haya ayudado muchísimo no significa que lo vaya a hacer con toda la humanidad. Ya sabéis, las panaceas no existen. Pero hay cosas que proporcionan bien, y si así lo percibes, aprovéchalo.

Para mi lo principal de todo esto ha sido encontrar la paz que necesitaba, la calma que después del año pasado, era importante conseguir. Muy importante es encontrar la manera de apartar todo aquello que no aporta nada bueno, y quizás eso sea lo más complicado. 


Zentangle no me ha dado la receta para hacerlo, pero si estoy  canalizando mi autoestima y mi  asertividad. 

Todo esto que os cuento es el camino. Y voy a hablaros un poquito del resultado, porque aunque no es lo importante, no cabe duda de que quienes practicamos Zentangle, obtenemos pequeñas obras de arte que a mi personalmente me reconforta mucho apreciar.

En este post os muestro alguno de los resultados, aunque lo importante es el camino, no lo olvidéis.

Como la vida.

lunes, 7 de diciembre de 2020

558.- HOY TE REGALO LIMONES


La frase "si la vida te da limones haz limonada" se le atribuye al escritor Dale Carnegie, un empresario y escritor estadounidense, que de pequeño debió ser boy scout y dedicarse a vender limonada en la calle para recaudar fondos. 

A mi esa frase me suena a Mr. Wonderful y buenrollismo tontito, de charla motivacional, libro de autoayuda y seminario anual de empresas multinacionales.

Hacer limonada si no tienes una Thermomix es una auténtica pesadilla, porque exprimir limones no es como exprimir una naranja, no, nada que ver.

Cuando descubres, gracias a tu agente de ventas de Thermomix, como hacer una limonada sin ningún esfuerzo físico, excepto el pago mensual del crédito de la máquina, sabes que a partir de ahora tu casa puede convertirse en una sucursal del puesto de limonada de Carnegie, y después de la euforia inicial dejas de hacer limonada, porque necesitas una plantación de caña de azúcar para poder pasar el trago.

A todo esto, más de una se preguntará a que viene el tema cítrico justamente ahora, con una pandemia instalada ya en nuestras vidas, una Navidad que se aproxima y un incierto 2021. 

Les cuento. Mi amiga A. me recomendó hace unos pocos días, que para mi dolor de garganta venía muy bien un remedio casero, un limón calentado en el microondas se envuelve en un pañuelo que te colocas en la garganta y te lo sujetas con otro pañuelo. Yo lo explico como lo entendí. Y a todo esto ya me veía yo con un limón entero colocado en esa parte del cuello debajo de la nuez. Porque las mujeres también tenemos nuez, aunque su tamaño esté entre el pistacho y la avellana.

El caso es que se creó una situación muy cómica, y que igual contándolo aquí no lo parece tanto. Porque yo no me atrevía a  decirle que dormir con un limón entero atado al cuello me parecía arriesgado, incluso suicida. Pero fue tal el ataque de risa que el malentendido quedó aclarado, y si, se trataba de un pañuelo impregnado en zumo de limón caliente, no de un ejemplar entero. 

El remedio me sigue pareciendo curioso, exótico incluso, pero menos peligroso que lo que yo había entendido.

Y después de ese día pienso mucho en limones, porque nunca nos paramos a pensar con calma en un limón, los vemos en rodajitas en la Coca Cola, la corteza flotando en los gintonics, y acompañando a la sal al lado del vaso de chupito de tequila. Todo ello cuando aún se podía ir de bares. Porque seguro que el consumo del limón se ha reducido considerablemente en todo el mundo.

Se cuenta que hay personas a  las que les encanta comer limón, así a palo seco, que aprecian su sabor y disfrutan con fruición de ese placer inimaginable para el resto de la población. Yo creo que es una leyenda urbana inventada por alguna empresa agrícola limonera, y no existe nadie en todo el mundo que chupe limones.

El limón es como el hermano gilipollas de la naranja y el cuñado pesado de la lima. Un incordio. Por mucho que se ponga de moda el vasito en ayunas de agua templada con zumo de limón por lo de la alcalinidad.

Pero no quiero resultar negativa, que de lo más malo se puede sacar algo bueno y que no deja de ser un vegetal que también tiene derecho a su ácida vida.

Seamos positivas y pensemos en un limón de los de verdad, de fotografía instagramera, amarillo, con su ramita y hojita verde, y su parte más interesante, el pezón, porque los limones tienen una especie de bultito justo en la parte simétricamente contraria al lugar del que sale la ramita, que se asemeja placenteramente a un pezón, y que una vez reconocido, nos reconcilia con esta fruta a la que hace siglos se le debió reconocer su inapreciable valor erótico.

Ya sé que muchas pensaréis que esto del limón es un desvarío mío, incluso os preocuparéis por mi salud mental. Estoy perfectamente, y aunque parezca raro, todo es cierto. Y si, podía haberme ahorrado este post que tiene mucho de absurdo. Pero es un regalo. Porque los limones también se pueden regalar.


jueves, 3 de diciembre de 2020

557.- LA VIDA



Es muy difícil vivir, y muy fácil no hacerlo, y al contrario, es muy fácil vivir, y muy difícil no hacerlo. Es decir, que vivas como vivas, no existe una fórmula general para ser feliz, y que todo dependerá de las ganas y la ilusión que le pongamos. De saber relativizar todo aquello bueno y malo que nos sucede. Carpe Diem y Pura Vida.

Cuando piensas que vida sólo hay una y que se te acaba, aparecen nuevos horizontes, esperanzas e ilusiones. Siempre es así, y sólo acaba cuando morimos. Por ello no podemos permitirnos morir mientras nuestros corazones sigan latiendo.

Por fin acaba este año, que en lo personal ha sido muy malo, terrible y a nivel mundial ha sido una pesadilla que parece no tener fin.

Yo estoy aprovechando todo lo ocurrido en este año para aprender que se puede vivir de otra forma que no es aquella que conocíamos y que muchas veces no nos hacía felices aunque pudiéramos hacer lo que nos daba la gana, pero siempre de cara al exterior. Ahora sabemos que se puede vivir intramuros, tanto físicamente como emocionalmente. Y que todo ello nos hace conocernos mejor, a nosotras y a las demás.

Hemos tenido la oportunidad de conocer a gente que desde sus casas establecían con nosotras conexiones sorprendentes, de quienes hemos aprendido y a quien hemos enseñado. Relaciones impensables en otro momento social y personal, llenas de generosidad y comprensión, de sororidad y compromiso.

Yo no quiero la "normalidad" que tenía, porque ahora soy más feliz y más equilibrada. Ahora valoro cosas en las que antes ni me detenía a pensar. Ahora sé que lo que antes me parecía imprescindible para vivir, ya es innecesario o menos necesario.

Cuidar a quien quiero, esté lejos o cerca, cuidarme yo para poder cuidar y hacer sentir a quien me importa, que yo estoy aquí siempre.

Diciembre no será un mes fácil, pero depende de cada una de nosotras el suavizar lo que puede parecer adverso, duro e inhóspito. Antes era el mes del despilfarro, de las tarjetas echando humo, de las compras compulsivas, de la comida y la bebida a chorros, de las fiestas y reuniones con gente que te importaba un carajo. Ahora ya no tiene porque ser así, no debería volver a ser así, ya no es necesario que sea así.

Practiquemos el buen humor, el amor, la delicadeza y la ternura. Aprendamos todo aquello que siempre quisimos aprender y que fuimos dejando de lado por falta de tiempo.

Vamos a vivir fácil y difícil. 



miércoles, 14 de octubre de 2020

556.- LOS NICHOS DE LA IGNORANCIA

Comenzar a escribir este post diciendo que vivimos una época incierta, en la que nos sentimos vulnerables y no queremos pensar demasiado en el futuro, es una redundancia.

Pero este estado no ha sido un revulsivo que haga pensar en la importancia del día a día, en que puede que este mundo tal y como lo conocemos se acabe y quizás estamos perdiendo la última oportunidad de saber, de conocer.

Cada vez más a menudo, me siento rodeada de ignorancia, de gente orgullosa de no saber, que te dice que nunca ha leído un libro y lo dice con orgullo, gente que incluso pregona su ignorancia  en las redes sociales y se percibe en ella la autosatisfacción que le causa ese desconocimiento. 

No todos ni todas hemos tenido la suerte de poder estudiar, de tener una casa llena de libros, de poder acceder a nuestra cultura, porque nacimos en un país donde las oportunidades estaban reservadas para unos pocos. Con el tiempo, el acceso a la cultura y al conocimiento fue haciéndose más accesible a sectores menos favorecidos de la sociedad, pero es complicado pretender que alguien aprenda a hacer pan si se lo das caliente y no le explicas el procedimiento para su elaboración.

Somos ese país en el que se sigue exaltando al personaje del Lazarillo de Tormes y poniéndolo como ejemplo de inteligencia. Y así seguimos perpetuando el robo, la trampa, la ignorancia y la falta de empatía.

Desde que comenzó el primer confinamiento, en marzo, a todos y a todas nos ha tocado hacer un trabajo de introspección, de forma involuntaria en muchos casos, pero inevitable por el hecho de tener que pasar tantísimo tiempo sin los entretenimientos habituales. Da igual si veíamos series sin parar, cocinábamos más de lo que comíamos, o hablábamos varias veces al día por vídeo conferencia con familiares, amigos y amigas e incluso con desconocidos y desconocidas.

A pesar de todas esas interacciones, hemos tenido más tiempo para pensar, e incluso sin querer no nos ha quedado otra que mirarnos por dentro. Y lo que en la mayoría de los casos podría haber sido un buen trabajo de autoconocimiento, un tiempo en el que aprovechar para conocernos más y mejor, para cuidarnos y mimarnos a nosotras/os mismas/os, se convirtió en una profundización en la ignorancia de cada uno, en una pérdida de tiempo y en una exaltación de orgullo insano de la misma.

Hordas de negacionistas que ni siquiera saben lo que niegan, grupos cada vez más grandes de desinformados/as, rebaños humanos de pseudocintíficos/as que alaban a Trump, lectores y lectoras ávidos/as de fakenews.

Y ahora que esto no acaba, en este momento que nadie sabe lo que pasará mañana, en este instante en el que la incertidumbre por el futuro próximo y lejano es cada vez más cierta. Aún, hay quien se siente a sus anchas en la enorme ciénaga donde la estulticia, el desconocimiento de culturas propias y ajenas, la falta de curiosidad y la negación de la verdad, se convierte en una ansiada piscina en la que revolcarse satisfecha/o.

Todos organizados en un enorme cementerio plagado de nichos en los que resguardarse de la verdad, del saber y del conocimiento. Asomando la cabeza sólo para escuchar el silencio del resto, ese silencio de una sociedad enferma que no ha sabido aprovechar la oportunidad que una desgracia mundial nos brindaba. 

Posiblemente nada vuelva a ser como antes. Peor o mejor, dependerá de todas nosotras,

 

 


lunes, 5 de octubre de 2020

555.- HE VUELTO


Desde el siete de julio no he publicado nada, escribir si que lo he hecho, pero hay cosas que mejor hayan quedado guardadas, de momento.

Desde julio hasta hoy han ocurrido muchas cosas, tantísimas que he estado valorando si contarlo aquí, y aunque mi blog ha tenido etapas de diario personal, de momento lo ocurrido en estos meses no quiero compartirlo.

A pesar de todo, no he pensado cerrar el blog, porque como ya he dicho muchas veces, forma parte de mi vida desde hace más de nueve años y quiero que siga estando aquí.

Este post será breve, sólo quería avisar que sigo viva.


A tantas tristezas y pérdidas en estos meses, debo contar que en septiembre me he encontrado con cuatro personas que sin saberlo me han ayudado a volver a reír, a ocupar mi tiempo en actividades que me divierten, a entender que la amistad puede llegar cuando menos te lo esperas, y que por muy misántropa que yo sea, siempre existe un resquicio que nos reconcilia con lo bueno de la especie humana.

Vuelvo a mi blog que es mi casa, vuelvo a asomarme desde este pequeño balcón, a la vida. Porque ella, la vida no se ha ido, aquí sigue, siempre.




martes, 7 de julio de 2020

554.- ELSA RUÍZ


Me duele mucho escribir este post. Además en un momento personal en el que no estoy al cien por cien. Pero también por motivos que me atañen directa y personalmente no podía dejarlo pasar.

Elsa Ruíz, así la conocí trabajando en el programa "Todo es mentira" (debí pensar que esto era un mal augurio), mujer transexual, activista y abanderada de la causa. 

Nada puedo decir hasta hoy de todo su argumentario. La he considerado tal y como ella se definía y presentaba, una mujer trans y feminista.

Le han caído cientos de críticas desde las TERF, (feministas radicales trans excluyentes), grupo del que yo me distancio lo más posible y que considero próximo a un fascismo machista y heteronormativo, alejado infinitamente de la sororidad.

Ella, Elsa,  ha tenido un discurso transfeminista válido y fundamentado, en el que su propia vivencia trans lo hacía incluso más real y creíble. 

Se ha convertido en una mujer trans de referencia, frente a ese feminismo obsoleto que no admitía a las mujeres trans, por considerar que el falo define a la persona, y que la excluye del movimiento feminista.

Un movimiento este, el de las TERF, que excluye a personas que son mujeres, y que sólo contemplan el sexo biológico como definición de lo que somos. 

Hasta aquí todo bien, en cuanto a Elsa. Ejemplo mainstream de la transexualidad femenina, válido desde mi punto de vista, porque ha llegado a mucha gente que necesitaba conocer más sobre la realidad trans y de una forma asequible, sin olvidar el compromiso social y personal que exige.

Pero esta mañana me despierto y me entero de que no hace muchos años, Elsa era Edu, monologuista del tres al cuarto que utilizaba la caricatura femenina como centro de sus discursitos. Ridiculizaba a las mujeres, a las mujeres víctimas de violencia de género, a mujeres en una situación muy vulnerable. (Y estoy contando poco).

Todo esto lo podéis comprobar viendo sus videos en Youtube si los buscáis por Edu Ruiz.

Yo entiendo que todas y todos evolucionamos y que muchos y muchas podemos tener un pasado político, social y personal del que no estemos orgullosas u orgullosos. Pero si tu profesión es pública, si te expones a las RRSS y diferentes medios de comunicación, hazte un previo lavado de cara, porque deberías saber que tarde o temprano, toda aquella mierda saldría a flote. Pide perdón, excúsate por como eras antes, por como pensabas.

Y lo peor no es que le haya explotado a Elsa en su cara, no . Lo peor y terrible de todo esto es que ella se ha abanderado como referente de la causa transfeminista y que muchas personas que se encuentran en esa situación personal que relata, han confiado en ella, se han sentido representadas y defendidas. Personas muy vulnerables, sin un discurso político propio porque aún no han llegado a elaborarlo, y sentían que ahí estaba Elsa para representarlas.

Y ahora, las TERF van a utilizar toda esa mierda para utilizarla contra ella, y a mi me da igual. A mi lo que me duele es que muchas mujeres trans que se sentían visibilizadas y representadas por ella, han perdido a una referente, porque esta señora no supo gestionar su pasado vergonzoso, antes de convertirse en esa personaje que abanderaba la causa transfeminista. Y si Elsa por todo esto se ha convertido en el blanco de las críticas TERF, el fuego les va a llegar también de manera directa a muchas mujeres trans que nada tienen que ver con la personalidad que Elsa ha escondido.

Yo no pongo en duda la identidad de Elsa, a día de hoy me importa una mierda quien sea o quien diga que es. Que no me importe no significa que no la respete.

Pero después de que sus abogados hayan publicado esta tarde una carta en la que advierten de las consecuencias legales a quienes hagan uso de esas imágenes de cuando era Edu, machista y misógino. Sólo puedo decir que esperaba que te hubieras dado la misma prisa que en otras ocasiones para publicar un video en Youtube enfrentándote a las críticas que como supuesta mujer transfeminista rebatías.

Todas esas imágenes de tu pasado están en las redes sociales y cualquier persona tiene acceso a ellas.

Espero que las marcas que han apostado por ella dejen de hacerse publicidad a través de sus redes sociales. Ropa, comida preparada, etc. Porque  en mal reclamo se ha convertido en pocas horas. Los unicornios están ya huyendo.

Es una pena, que hayas caído en todo aquello que has criticado tan bien y tan duramente. Ahora espero que tantas mujeres transfeministas que te han apoyado, se aparten y te dejen sola, para que te aclares personal y públicamente.

Es vergonzoso que hayas llegado hasta aquí y aún no hayamos escuchado ni leído una disculpa pública. Porque entiendo que ya no pienses como pensabas en esos vídeos nefastos, porque todas las personas evolucionamos y nos deconstruímos para volver a construirnos. Pero Elsa, esto sólo está dando argumentos a las TERF. Les has proporcionado un enorme trampolín desde el que lanzar todo su veneno contra el transfeminismo.

Y a quien perjudica profundamente es a tantas mujeres transexuales que utilizaban tus argumentos como propios y reflexionaban sobre sus propias realidades gracias a ti. ¿Ahora qué Elsa? 


jueves, 11 de junio de 2020

553.- GRACIAS A LAS ARTISTAS


Fue en marzo cuando, a través de la cuenta de Instagram de Tombow @tombow.spain, tuve la suerte de conocer a varias mujeres que desde sus respectivas cuentas de Instagram hacían videos en directo, enseñando a dibujar, pintar y hacer lettering.

A mi lo de pintar nunca se me ha dado muy bien, pero siempre había tenido ganas de intentar hacerlo, al menos con motivos sencillos. Y esta fue la oportunidad, además de ocupar el tiempo libre que he tenido durante el confinamiento.


No es que me haya convertido en una pintora, pero ahora ya me atrevo a dibujar cositas sencillas y utilizar brush pen, lápices acuarelables, fudenosukes, y un montón de cosas más que tenía, como buena friki del material de papelería y dibujo, pero que no me atrevía a usar por desconocimiento.


He dibujado cositas que me gustan mucho y además todo el tiempo que he empleado en hacerlo ha sido un placer, he estado super tranquila y lo he disfrutado un montón.


Y lo importante de este post no son mis avances en el dibujo, la pintura y el letering, sino todas esas mujeres que con una enorme generosidad nos han dedicado su tiempo a otras tantas que cada día nos juntábamos para seguir sus clases y pasar un rato divertido, relajante y aprendiendo.

Este es mi pequeñito homenaje para:

@el_amante_volador 
@itzidreams
@casiopealand
@littlehanna.shop
@letteringalbum
@woodlove_letters
@dulcemat_letters
@paspartucraft
@neusilustra
@miss.meissa
@joelminana (el único hombre)

Si me dejo a alguien, que me disculpe.

Como anécdota, la pregunta más repetida:  ¿se va a quedar guardado?

Gracias a todas por compartir desinteresadamente vuestros conocimientos con otras mujeres. Esto ha sido una hermosa muestra de sororidad.


miércoles, 10 de junio de 2020

552.- RAYUELA O LA PRECOZ INTERACTIVIDAD LITERARIA


Me gustaría saber cuantas de vosotras, fieles lectoras mías, habéis tenido la dicha o la desgracia (según se mire), de leer RAYUELA, la novela que Julio Cortázar publicó en junio de 1963.

Yo, dos veces.

La primera vez fue a trompicones, por la obligación de una catastrófica metodología educativa empleada por una profesora que pensó que "La tía Tula" de Unamuno nos pondría cachondas.

Quizás el tejo era su entretenimiento favorito y no cayó en la cuenta de que no se trataba de un libro juvenil tipo colección "El Barco de Vapor" en el que una cuadrilla de adolescentes daban saltitos sobre la rayuela.

Estoy segura de que ella nunca leyó RAYUELA.


Yo si lo leí, con grandes lagunas, desesperación y teniendo la impresión de estar en medio del más absoluto de los caos. Quizás no fuera el libro, puede que fuera yo. En aquellos días tocaba mucho el piano.

Con 15 años mucho hice, además de su posterior reglamentario y encorsetado comentario de texto.

El capítulo  7 si lo recuerdo, el beso, toco tu boca... Muchísimo más exitante, erótico y sensual que Tula y el pasmado de su cuñado Ramiro.

También recuerdo que fue como el puente libro, el libro puente entre París y Buenos Aires.

Pero aquella pésima profesora de literatura no tenía buen criterio, ni bueno nada. No consigo recordar su nombre, pero me ha venido a la cabeza Úrsula, aunque estoy segura de que no era ese su nombre, pero le pega mucho. Si.

Volví a leer RAYUELA con muchos años más. Fue una casualidad que no entiendo ni como buena ni como mala, pero allí estaba el libro. Misma editorial, misma portada y misma edición de bolsillo.

Otra casa, otra estantería y manchitas de humedad de color marrón clarito en un libro que nunca se había abierto. Estaba viejo y nuevo a la vez. Virgen por dentro y profanado por fuera. Esto pasa mucho.

Y cómo yo por aquel entonces tenía profundos episodios de ocioso tedio, en un arranque de intelectualidad muy atrevido por mi parte, me comprometí conmigo y con el abandonadito libro a sacarlo de aquella lúgubre y fría biblioteca del tres al cuarto y comenzar un romance literario con él.

Nunca he sido yo muy amante de los juguetes sexuales, y en este caso no fue diferente. Lo quise mientras duró. Pero cumplí y leí.

Comencé con cierto temor a lo desconocido, dando por hecho que en mi memoria no quedaba ni rastro de aquello que con 15 años no había tenido mayor relevancia que una calcomanía y sintiendo que tampoco ahora iba a tatuarme un tejo en el cuello.

Pero error. Reconocí a Horacio Oliveira, a Lucía la Maga y a Rocamadour. Y animada llegué al capítulo 7 y volví a experimentar aún más intensamente el beso, toco tu boca...

Continué adelante, disfrutando algunos momentos más que otros, pero decidida y llegué hasta el final del capítulo 56. Allí se me presentaron diferentes opciones para continuar mi lectura, mi viaje, mi ruta, mi juego, mi camino.


Ni con 15 años, ni tantos años después, había leído las instrucciones que están al comienzo del libro.

Nunca leo las instrucciones de los juegos, ni los prospectos de las medicinas, ni el modo de empleo del móvil, ni de los electrodomésticos. No. Yo aprendo a medida que voy jugando, a medida que voy viviendo.

Seguí adelante con el libro, de la manera más convencional posible, hasta el capítulo 155, el último. Y esa parte de allá ya no resultó tan apetecible, porque estaba haciendo justo lo que no debía hacer. Lo acabé.

Ha pasado tiempo de aquella lectura y pocas veces me he detenido a pensar en ello, pero la semana pasada fui a una librería, mi primera salida postconfinamiento,  quería comprarme "La Peste" de Albert Camus, fue imposible porque se ha agotado. Se ve que necesitamos referentes para entender la situación que estamos viviendo.

Y allí, en una bonita librería de Triana me encontré a RAYUELA otra vez. Esta vez nuevo, limpio, con olor a libro. No lo compré.

Y esta noche mientras escribo este post que posiblemente pueda publicar antes de las 02:00 de la madrugada, sé que ya hoy miércoles voy a ir a buscarlo y que lo traeré a casa, aquí, conmigo.

Esta vez lo trataré de acuerdo al propósito para el que fue creado, interactuaré con él, no seguiré un orden falsamente lógico, echaré un vistazo a las instrucciones aunque no sé si las respetaré.

Esto será como un videojuego o como el capítulo de una serie en la que podamos elegir o incluso decidir el final.

Cuando acabe te guardaré bien y te llevaré conmigo, porque el camino se está iluminando de nuevo y da igual lo corto o lo largo que sea.

Vamos a andarlo bien.

Gracias no Úrsula.