Después de estos dos últimos días que me han tenido “atacada de los nervios”por culpa de la visita de “SuSan” (te lo he copiado Esther) y sus consecuencias, necesito escribir algo amable y gratificante.
Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón nació el 6 de julio de 1907, tres años antes de la revolución mexicana.
A los siete años contrae la poliomelitis y a los dieciocho el autobús en el que viajaba tiene un accidente en el que se fractura la pelvis y sufre daños graves en la columna vertebral.
Durante su larga convalecencia comienza a pintar.
Es en la década de los años 80 cuando surge el boom FRIDA KAHLO, afortunadamente en esa época leo un artículo sobre su vida y su obra en no recuerdo que publicación, me llama tanto la atención que a partir de ahí mi interés por su vida y por su obra no ha cesado.
Si son ustedes admiradores/as de Frida o si no la conocen, en ambos casos creo que este post les resultará interesante.
Detallo a continuación un listado de libros que tengo y que me han ayudado a conocer mejor a Frida Kahlo:
Autora: Rauda Jamis
Editorial: Circe
1988
Primera biografía que leo, en la que se percibe la complicidad de su autora con
el personaje a pesar de “no estar ya”. Se transmite la pasión y la fuerza de Frida.
Autor: J.M.C. Le Clézio
Editorial: Temas de Hoy
1993
Es el relato de una intensa y anticonvencional historia de amor.
Autora: Eli Bartra
Editorial: Icaria
1994
Revelador ensayo sobre la existencia de un arte femenino. Comparativa de la obra de Frida Kahlo y la de Diego Rivera dentro del contexto social y político de su época.
Editorial: Debate. Círculo de Lectores
1995
Se reflejan los últimos díez años de su vida. Se trata de un facsímil publicado a todo color, un prólogo del escritor mexicano Carlos Fuentes y un ensayo de Sarah M. Lowe sobre la importancia de este documento en la obra de Frida Kahlo y en el arte contemporáneo en general.
Autora: Bárbara Mujica
Editorial: Plaza & Janés
2001
Obra de ficción que describe a Frida y su entorno desde el punto de vista de su hermana Cristina.
Autora: Hayden Herrera
Editorial: Planeta
2002
Detallada, extensa y aséptica biografía. Apartado de notas en el que se resumen los 25 capítulos.
LA CASA AZUL DE COYOACÁN. EL TRIÁNGULO AMOROSO DE TROTSKY, FRIDA Y DIEGO RIVERA
Autora: Meaghan Delahunt
Editorial: Plaza & Janés
2002
Narra el tiempo que Trotsky y su esposa vivieron en la casa de Diego y Frida y las relaciones que se establecieron entre ellos/as.
La obra de Frida Kahlo pasó de ser elitista, es decir, de ser una manifestación cultural de las que se sirven las élites para distinguirse del resto de la sociedad, a convertirse en cultura popular, difundida ampliamente entre los miembros de una sociedad.
Forma parte también de una cultura global, puesto que su obra es reconocida por diferentes culturas y sociedades, pudiendo utilizar su creación y/o su imagen para identificar tanto a un foro feminista como a un restaurante de comida tex-mex.
En el mes de mayo de este año, en un día de compras, de esos que me encantan, descubrí en ZARA una edición limitada de camisetas. Me llevé las tres y como le dije a la dependienta, Amancio Ortega me alegró el día.
(Lo siento mucho pero no he sabido girar estas fotografías).
A continuación añado una cronología de la vida de Frida Kahlo:
1907: nace el 6 de julio.
1910: Revolución mexicana.
1914: enferma de poliomelitis y su pierna derecha queda afectada.
1922: conoce a Diego Rivera en la escuela preparatoria nacional.
1925: el autobús en el que viaja tiene un accidente, se fractura la pelvis y sufre graves daños en la columna vertebral. Tendrá secuelas durante toda su vida.
1926: durante su convalecencia comienza a pintar.
1927: se afilia al partido comunista.
1929: se casa con Diego Rivera
1930: tiene un aborto.
1932: tiene un segundo aborto y fallece su madre.
1934: le amputan varios dedos de un pie, tiene un tercer aborto y se separa de Diego debido al romance que su hermana Cristina mantiene con Diego.
1935: mantiene una breve relación con el escultor Isamu Noguchi.
1937: Trotsky y su esposa son alojados en la casa de Diego y Frida. Frida y Trotsky mantienen una corta relación.
1939: conoce a miembros importantes del movimiento surrealista europeo.
1940: se casa por segunda vez con Diego.
1941: expone en Boston.
1942 : expone en Nueva York.
1944: empieza a escribir un diario.
1946: recibe el Premio Nacional de Artes y Ciencias.
1948: vuelve al partido comunista.
1949: le amputan el pie derecho.
1950: le operan varias veces la columna vertebral.
1953: última exposición a la que acude en una cama.
1954: fallece.
El jueves 22 de septiembre de 2005 se inaugura en la casa de América de Madrid la exposición “Frida Kahlo. La gran ocultadora”, que se mantiene hasta el 20 de noviembre de ese mismo año.
Se trata de 52 retratos que forman parte de una colección de más de 100 imágenes (algunas únicas) pertenecientes a Spencer Throckmorton, especializado en fotografía latinoamericana.
La fotografía tiene gran relevancia en la vida de Frida, es hija y nieta de fotógrafos y a lo largo de toda su vida es retratada por otros tantos fotógrafos de reconocido prestigio: Edward Weston, Imogen Cunningham, Manuel Álvarez Bravo, Martín Munkacsi, Bernard Silberstein, Gisèle Freund, Fritz Henle y Nicolás Muray entre otros.
Su última fotografía, después de fallecer, fue tomada por Lola Álvarez Bravo que la vistió como Frida le había dejado encargado.
Esta misma exposición se realizó también en el Círculo de Bellas Artes de Tenerife, del 29 de marzo al 29 de abril de 2006 y en el Museo Néstor de Las Palmas de Gran Canaria del 18 de mayo al 18 de junio de 2006.
Tuve la suerte de poder asistir a la de Madrid y a la de Las Palmas de Gran Canaria.
André Breton, escritor del movimiento surrealista francés quiso que Frida expusiera en París como representante de la pintura surrealista latinoamericana, Frida no definía su obra como surrealista sino como “la realidad de mi vida”.
A Frida le gustaba arreglarse cuidadosamente para las sesiones de fotografías y pasaba varias horas peinándose, vistiéndose y maquillándose.
Si viviera esta época tecnológica nuestra podría ser una egobloguer y nos mostraría sus joyas y ropas tradicionales mexicanas con las que tanto le gustaba posar.
El único cuadro original de Frida que he visto es el titulado “Mi nana y yo o Yo mamando” de 1937, óleo sobre metal, 30,5 x 34,7 cm, colección particular, que se expuso en el CAAM de Las Palmas de Gran Canaria hace más de diez años.
En mi casa tengo varias láminas de cuadros de Frida y estoy especialmente orgullosa de las reproducciones de carteles conmemorativos de exposiciones realizadas en Estados Unidos.
Aunque me gusta toda su obra, hay tres cuadros que me emocionan especialmente y que me transmiten muchos sentimientos.
Uno de ellos es “Autorretrato con traje de terciopelo”, de 1926, óleo sobre lienzo, 79,7 x 60 cm. Ciudad de México: legado de Alejandro Gómez Arias. Es su primera obra profesional y destaca la influencia de Modigliani. A mi me transmite serenidad, belleza e inteligencia.
Otro es el “Autorretrato con el pelo suelto”, de 1947, óleo sobre fibra dura, 61 x 45 cm. Colección particular. El dolor, el alcohol y las drogas comienzan a hacer mella en su rostro. Pena, tristeza y mirada de niña perdida, pero también energía y mucha fuerza.
Y por último, para mí, la obra cumbre de Frida, “La columna rota”, de 1944, óleo sobre lienzo montado sobre fibra dura, 40 x 30,7 cm. Colección particular. Mucho dolor físico y espiritual, y también mucho valor y desafío.
La moda de Frida ha dado mucho de sí.