lunes, 22 de abril de 2019

512.- SERIES. RESCATE EN EL NORTE.


Qué el título de la serie no os lleve a equívoco. No es parecida, ni de lejos a Doctor en Alaska.

Se trata de una serie canadiense, emitida por Netflix y protagonizada por William Baldwin. Hay muchos Baldwin, ¿o es sólo una impresión mía?

Un agente de salvamento y rescate se queda viudo y se traslada con sus dos hijas y su hijo a su pueblo natal. Allí les pasan diferentes aventurillas y tratan de adaptarse a su nueva situación.

Las hijas y el hijo son de esos niños/as adolescentes que siempre están metiendo la pata, de una forma tan estúpida que te dan vergüenza ajena. 

La hija mayor es una adolescente, pero han escogido a una actriz que parece la madre de sus hermanos.  Nada creíble.

Son diez capítulos, y deberían darme un premio por haberlos visto todos. Yo publico este post sólo por avisaros de que no perdáis el tiempo, es mala, soporífera y espero que no se les ocurra emitir la segunda temporada.

Con este post estoy haciendo una labor humanitaria.

No cuento más, porque no hay necesidad. No la veáis, y si la veis, nada de quejas después.

Feliz y próspera semana.

domingo, 21 de abril de 2019

511.- LIBRO. AMOR DE MONSTRUO.


"Amor de monstruo" es un libro escrito por Katherine Dunn, una estadounidense de Portland, Oregón. Con una obra diversa, desde el periodismo a la poesía, pasando por sus expertas crónicas de boxeo.

El libro está cuidadosamente editado por Blackie Books.

Es una historia de amor, o varias historias de amor. De amores diferentes, extraños y bizarros. De todo aquello que ya vimos en la película de Tod Browning de 1932, La parada de los monstruos o Freaks. La película de Eduardo Casanova "Pieles" y la cuarta temporada de la serie "American Horror Stories", "Freak Show". Aquí podéis volver a leer lo que escribí sobre todo ello.

Katherine Dunn comenzó esta novela en 1979 y la publicó por primera vez en 1989. La primera edición en español fue en 1990 y ha sido en 2019, cuando ha vuelto a publicarse con una nueva traducción.
La novela está narrada en primera persona por Olympia Binewski, enana, jorobada y albina. Cuenta la historia de su familia, desarrollada en una feria en la que su padre y su madre, mostraban a sus hijos y posteriormente a sus nietos, todos con malformaciones que eran objeto de gran expectación y éxito de público. Malformaciones deseadas, admiradas y alabadas por los progenitores, considerándolas una bendición, y en el caso de que sus esfuerzos para lograrlas, a través de drogas y venenos, no tuvieran el efecto deseado, se entendía que el "normal" era el error. El show se incrementaba con otros personajes ajenos a la familia, pero con rarezas corporales que daban más interés al espectáculo.

La perpetuación de la aberración a través del incesto y la endogamia. La sublimación de cuerpos no normativos, el disparate antropomórfico como exaltación de la belleza, la locura , la venganza, los celos y el amor en todas sus facetas. El amor a los hijos e hijas, el amor al padre y a la madre, el amor fraterno y la amistad.

La secta disparatada, la adoración al jefe de los locos, el sexo desesperado, la amputación voluntaria porque sólo el cerebro es válido, aunque esté totalmente tarado.

En fin, que si con todo esto no os he asustado mucho y os van este tipo de lecturas de terror, morbo y dislate, pues poneros a ello. 

A la narradora, Olympia, se le llega a coger mucho cariño.

Y como datos curiosos, Tim Burton en 1990 intentó comprar los derechos para rodar la película, pero su proyecto no tuvo éxito. Kurt Cobain fue un gran admirador del libro.


Es un buen libro, raro y desagradable en muchos momentos. De forma sutil y brutal a la vez, nos hace empatizar con lo que rechazamos. 

En el fondo, ¿quiénes son los monstruos?

viernes, 19 de abril de 2019

510.- PIEDRA, MADERA, CRISTAL.

Se ha quemado la catedral Nôtre Dame de París.

Y es una desgracia artística. Sin duda.

Desde el mismo momento que se estaba dando la noticia del incendio, y desde luego, con la pena de lo que supone una pérdida tan relevante, ni me planteé, que a partir de ahora, Nôtre Dame se fuera a quedar así, devastada, quemada, arruinada y destruida. 

Pues no.

Seguro que nadie pensó que había llegado su hora, y que a partir de ese momento, se visitaría como ruina o resto, como La Marinera de Nayarit en México, por poner un ejemplo, y no como la señora que hasta ahora representaba a toda una ciudad, con permiso de la Torre Eiffel.

La iglesia católica, a quien pertenece la advocación del templo no iba a permitir que la joya gótica parisina quedara maltrecha y no tuviera el empaque que los fieles merecen. 

Pero debieron pensar poco después, que a ver como lo hacían, porque la llave de la habitación del tesoro se perdió hace siglos, y mira que se les ha requerido, pedido y reclamado. Pero no aparece.

Y además, que ya saben los asotanados, que no todas las almas que visitan Nuestra (su) Señora, son acólitos y fieles  de la secta vaticana. Así que para cuatro que van a rezar...

Aunque el papa dice que será una reconstrucción coral. ¡Hazla "a capella" boludo!

El gobierno francés, tuvo en ese momento el pensamiento fugaz y valiente, de echar sobre sus espaldas, la ardua labor de la reconstrucción. Pero ¡mon dieu et la vierge! 

El coste de las entradas para ver el templo, no está en una cuenta de ahorro, se ha utilizado en arreglillos de poca monta, que si las bombillas, que si los bancos y reposapiés, los terciopelos y el pan de oro. Cosillas del día a día que no han permitido el "guarda ahora, que a saber lo que pasa mañana".

Pero ha ocurrido el milagro, y nada de pan en peces ni agua en vino. No. Nada de minucias.

Y en tres días ya hay 700 millones de euros para la reconstrucción, dinero aportado por empresas privadas.

Y a las críticas manifestadas por las personas que no entienden una movilización pecuniaria tan enorme y rápida, se las ha denostado y llamado populistas. 

Así que parece que Nôtre Dame, en poco tiempo, volverá a acoger a fieles turistas amantes del gótico, especializados sobre todo en bóvedas de crucería, contrafuertes, arbotantes, pináculos, rosetones y vitrales. 

Y que las locas que claman por la falta de humanidad dejen de pensar, hablar y escribir sobre lo injusto que les parece que en tres días se pueda reunir tantísimo dinero para  restaurar piedra, madera y cristal, gótico, eso si. 


Y que la investigación médica ya se apañará con las fundaciones, el hambre se paliará con donaciones de barritas de cereales transgénicos, la gente sin techo de cualquier parte del planeta que se apañe con lo que pueda y que piense en la belleza del cielo estrellado.


Las habitantes de ciudades destruidas por bombardeos, que salgan en ordenadas filas hacia campos de refugiados. Se les hará entrega por el camino, de un bocata de choped y de una botellita de agua.

Y dejad de decir, pensar y gritar que esta civilización nuestra está inmersa en un sistema de mierda, no critiquéis a ese ente gigantesco que os permite vivir, viajar, comer, vestir, respirar y cagar. Porque sin él estaríamos perdidas. Dad las gracias.


Y ahora llamadme populista, ignorante, antisistema o lo que queráis.


Mientras haya personas enfermas por falta de investigación, mientras niños y niñas mueran de hambre, mientras viva gente en la calle, mientras los gobiernos de todo el mundo no garanticen como derechos universales todo lo que una persona necesita para vivir en condiciones de bienestar.

                          Mientras tanto, a mi Nôtre Dame me importa una mierda.

                            #francamentequeridameimportaunbledo











jueves, 11 de abril de 2019

509.- PELÍCULA. QUIÉN TE CANTARÁ.




Hace un mes apróximadamente que he visto esta película de Carlos Vermut (tiene este hombre un apellido divino).

Debo reconocer que la he visto porque estaba en Netflix, porque no creo que hubiera ido al cine a verla, aunque lo cierto es que voy muy poco al cine. El tiempo, ya sabéis.

Y es que yo a Najwa Nimri la he tenido siempre como a la vajilla de mi abuela. Guardada porque nunca encontraba la ocasión de utilizarla, en el caso de Najwa, verla y escucharla.

Me ha parecido siempre muy intensa y espesa, puede ser que debería haber visto "Vis a Vis" y así se me desmontaba un mito. Pero las cosas son las que son y pasan como pasan, y vi la película.

Y aún no sé si me gustó. Porque empieza nadando por inmensidades de espesura, y lentamente parece que se va abriendo el chapapote y llegamos a un mar  de Vermut. En fin, que me gustan las metáforas.

Y si, recomiendo que la veáis. Para mi la frase de la película es ¡Hazlo!, sublime, me dio mucho gusto escucharla y su posterior consecuencia. No voy a spoilearos la película, pero hay cosas que pasan por pensar que nuestras hijas e hijos están hechos con porcelana de la dinastía Ming.

Una confesión, aparte del ¡Hazlo!, la canción. Es que es tan buena esa canción. "Procuro Olvidarte".

La podéis escuchar aquí.

Y que nadie piense que este apego a la canción es por mi última separación. No. Cuando escucho esta canción en quien pienso es en mi Pipe. Porque fue tan nuestra. Y porque lo único que te arrebata tu vida, la verdadera vida, es la muerte. 

Najwa Nimri canta bien, en esa faceta suya siempre me ha gustado, y aquí se la escucha a ella y a Amaral, así que muy bien. La canción es de "Mocedades", un tesoro.

Animaros y este viernes por la noche, unas palomitas, Coca Cola Light o vinito, manta y sofá.


martes, 9 de abril de 2019

508.- BULLET JOURNAL.



Últimamente tengo la impresión de que voy algo atrasada en conocer novedades y en escribir sobre ellas. Pero es que después de haber estado unos meses bastante inactiva en otros aspectos de mi vida que no son el blog, ahora estoy que no paro, y eso se nota aquí.

No me gusta dejar mi blog de lado, porque después de casi ocho años, supone una faceta muy importante de mi vida. Intento dedicarle tiempo, aprendiendo a gestionar los momentos que puedo dedicar a otras cosas que no sea estudiar.

Esta herramienta asincrónica de comunicación seguirá activa. Sin duda.

Y en eso estoy.

En febrero, en casa, todas hemos leído el libro "Bullet Journal", y ellas ya lo hacen. Yo lo leí, y aún tengo pendiente comenzarlo, tengo el cuaderno preparado, y quiero empezar pronto, pero aún no tengo fecha. El tiempo, ya sabéis.


Para quien aún no sepa que es "Bullet Journal", os cuento que es un libro escrito por Ryder Carroll, en el que nos explica como gestionar los dos recursos que él considera más valiosos de nuestra vida, el tiempo y la energía. El libro tiene mucho de rollito autoayuda que a mi tan poco me gusta. Si sois como yo, y el mundo editorial de las amigas de Luise Hay os parece un auténtico pollazo, pues tendréis que apartar el grano de la paja.

Porque este libro tiene cosas muy positivas, y son las que se refieren a toda la parte práctica, sobre como organizarnos el tiempo a través de una agenda elaborada por nosotras mismas, flexible y con múltiples temas y partes, tantas como nuestras alocadas y repletas vidas necesiten.


Usando este método, podremos trabajar menos, porque centralizaremos en un solo lugar físico nuestras tareas, encargos e ideas. También identificaremos lo realmente importante y nos concentraremos en ello, al tiempo que apartaremos lo que no tiene relevancia.

Y todo ello aunando productividad, mindfulness, esto es atención o conciencia plena en lo que hacemos, y por supuesto intencionalidad.

Este método también nos hará salir a flote del mar digital en el que permanecemos sumergidas, para tomar aire en el oasis analógico. Dice Carroll, que pasamos de ser viajeros, a pilotar nosotras mismas nuestra nave. Y eso mola mucho.

Otras ideas de Carroll que me parecen acertadas son las que se refieren al inventario mental, es decir, las decisiones que son pensamientos y que al escribirlas, estamos externalizándolas y despejando así nuestras mentes.


Y otro motivo importante, al menos para mi. La importancia de la escritura manual. 

Dice un proverbio chino que "La tinta más descolorida es mejor que el mejor recuerdo", no sé yo si estoy muy de acuerdo con esto, porque hay recuerdos que no necesitan estar escritos, para que saquen lo mejor y lo peor de nosotras. Ya sabéis. Un perfume, un sabor, una caricia, unas palabras o una mirada y te teletransportas al mismísimo momento en el que ocurrió aquello.

Pero si además, has tenido la previsión de escribir sobre ello, el día que ocurrió, o al siguiente. Pues mejor. Que una nunca sabe hasta donde nos alcanzará la memoria.


Y muy de acuerdo con otra frase de Carroll, "escribir a mano nos ayuda a pensar y sentir al mismo tiempo".

Hay muchos tutoriales en Youtube sobre como elaborar vuestro "Bullet Journal" y también tenéis el libro. Y en Instagram hay todo un universo sobre este tema. Porque podéis tener desde el más sobrio, hasta el más florido y rococó de los bullets. Sobre todo no dejéis de ver los de las japonesas. Increíbles. ¡Cuánta dedicación!

Como siempre unas fotografías, para que vayáis viendo. No son mías, porque mi NIKON sigue secuestrada.


miércoles, 3 de abril de 2019

507.- VUELTA AL COLE.


Estamos en abril y no es el comienzo de curso, al menos, no son las fechas a las que estamos acostumbradas.

Pero yo he comenzado una nueva etapa estudiantil, cortita eso si. Porque se trata de un trámite para poder comenzar pronto a trabajar en mi área, el Trabajo Social, como docente.

Y estoy muy ilusionada, porque el Trabajo Social y la docencia son dos de mis pasiones. Entre otras.

Y porque ya estoy recuperada de una situación muy complicada, y estoy deseando volver a trabajar. Así que si todo va bien, antes de septiembre estaré de nuevo en el tajo.

Pues por todo ello he estado ausente por aquí, porque entre seis horas de clase diaria, estudiar, preparar trabajos y presentaciones, no he parado.

Así que esta noche me he animado, después de preparar un Prezi, que a ver quién es la lista que sabe lo qué es, porque yo me acabo de enterar. 

Tengo un montón de posts pendientes, sobre dos libros que he leído (porque también he vuelto a leer), sobre un par de películas y otras tantas series. Y recetas, que también hay que comer.

Así que me vuelvo a acabar el Prezi, que ya he procrastinado un poquito.

miércoles, 13 de marzo de 2019

506.- HARRY POTTER Y GRAN HERMANO.


Sé que muchas pensaréis que llego tarde, muy tarde con este post sobre el conocidísimo Harry Potter, libros y películas.

Pero es que yo soy una rezagada en muchos aspectos, llámese lecturas y cine. Y no hablo de otras cosas más personales, porque os reiríais de mi  no me apetece.

El caso es que cuando hace pocos meses, Netflix ofreció la posibilidad de ver la saga completa, me convencí de que había llegado el momento, porque llevaba mucho tiempo auto excluida de conversaciones sobre el tema, bromas, disfraces, personajes, parecidos razonables, exposiciones, merchandising y demás cosas interesantísimas.

Me lié la manta a la cabeza y me puse a ello. Ocho películas en tres días. He de decir, que ya había visto la primera cuando se estrenó y que me había gustado. Porque yo soy mucho de este tipo de películas de grupos de niños/as y/o adolescentes que corren todo tipo de aventuras inverosímiles, tipo Los Goonies, Strangers Things, Dark, etc. Al igual que me gustan las películas de Navidad, los telefilmes de sábados por la tarde y productos similares que entretienen y distraen, sin aportar mucho intelectualmente hablando, pero que te sacan de la vida rutinaria y preocupante, y te trasladan a un limbo de desconocimiento, de relax neuronal y descanso emocional.


Es un poco lo que me ocurre con Sálvame y Gran Hermano. Que muchas personas parecen escandalizarse cuando cuentas que los ves, siendo yo consciente de que la evasión mental que provocan es inversamente proporcional a los conocimientos valiosos que aportan. 

                   


Es igual a lo que me decía mi profesor de Sociología, "pasaron por la Universidad, pero la Universidad no pasó por ellos". Pero cambiando la Universidad por la trivialidad.

Pero es que yo soy una firme defensora de la trivialidad, porque una no puede estar toda la vida perdida y nadando en la profundidad. Y con esto no reniego de la importancia de esas otras cosas. 

Me pierdo, y vuelvo a Harry Potter. Si os encontráis, como yo, en un periodo gestacional, es un buen método de hacer que el tiempo pase ligero, sin tener que mirar al horizonte con los ojos entornados, pensando soluciones, que sólo el paso del tiempo resolverá.

Vamos, que las películas son buenas, divertidas, promueven valores como la amistad, el compañerismo, el trabajo en equipo, la disciplina y el respeto. Que me parecen ideales para que niños y adolescentes las vean. Tienen dosis equilibradas de aventura, drama, humor y amor. Atrae la variedad y diversidad de personajes, la mezcla humana, sobrenatural y mitológica.

Y acabo, que las veáis, solas o con vuestras hijas e hijos. 

lunes, 11 de marzo de 2019

505.- ABORTANDO MISIÓN.


El reto de Instagram que empecé este año, y explicaba aquí me ha tenido bastante bloqueada en muchos aspectos. 

Me he dado cuenta, de que no existen en el mundo, ni en mi vida, el número suficiente de cosas que odie, o que simplemente no me gusten, como para poder completar este reto anual.

Así que lo abandono, porque prefiero centrarme en cosas positivas, bonitas y agradables.

Esto no significa que vaya a dejar de publicar en Instagram con el hastag #haterismos, porque me resulta muy divertido para designar ciertas cosas, actitudes y personas.

Un ejemplo es Grawp, el hermano tonto, gigante y cabezón de Rubeus Hagrip en Harry Potter. Porque me recuerda tantísimo a alguien que frecuentaba, por lo imbécil, cabezón, pies y manos enormes, camisas siempre a punto de saltarse los botones y estupidez absoluta. Este es un buen ejemplo de haterismo. Y no es delicado como el cristal.


Eliminaré algunas de las fotografías que publiqué con este hastag y otras las dejaré, quitando el contador anual. Siento que al hacer esto eliminaré algunos de los comentarios que me han dejado, pero no me apetece nada ver cosas que me desagradan en mi galería.


Estoy feliz por haber tomado esta decisión, porque aún con esa parte burletera inclinada a la ironía y el sarcasmo a veces incluso cruel. No soy mala, y sobre todo no lo quiero ser conmigo.



Así que si os apetece podéis seguirme en Instagram y aquí en el blog, porque tengo muchas cosas buenas y bonitas que aportar.


viernes, 22 de febrero de 2019

504.- SERIES. MAD MEN.


A estas alturas, quienes hayan visto la serie Mad Men, seguro que son muchas más que las que no lo han hecho.

Pero yo no la había visto. Y llevo algo más de tres semanas obnubilada con esta serie de noventa y dos capítulos repartidos en siete temporadas.

La serie se estrenó en Estados Unidos en julio de 2007 y acabó en mayo de 2015.


El argumento de la serie se desarrolla durante la década de los 60 y destacan en segundo plano, los acontecimientos históricos que se producen durante esos años. Los asesinatos de John Fitzgerald Kennedy y Martin Luther King, la muerte de Marilyn Monroe, las conflictivas relaciones con Cuba, la era aeroespacial y la llegada del primer hombre a la luna, el movimiento hippie, las secuelas de la guerra en Corea y el largo y doloroso período de la guerra en Vietnam.

Toda la trama gira en torno a una agencia de publicidad, situada en Madison Avenue, Nueva York. Las personas que allí trabajan, sus familias, sus clientes, sus amigos. Y se extiende así desde lo nuclear de la empresa, hasta donde llegan las relaciones personales y profesionales de cada uno.

Lo escrito hasta ahora es información a la que fácilmente podemos acceder, pero os voy a contar mis impresiones, mi visión particular.


Don Draper es el enorme protagonista masculino, desde el cual se articula esta serie. Un reconocido publicista que vive una dolorosa y vergonzosa mentira. Un triunfador en la galería pública en la que se desarrolla su trabajo y en todo aquello que se relaciona directamente con el mismo, clientes, viajes, fiestas, almuerzos, cenas y reuniones. 


Incluso en sus relaciones familiares, esposa e hijos, continúa sin moverse del escaparate, mostrando al mundo, a su mundo, la gloria del "sueño americano".

Pero Don Draper no es Don Draper. Él está solo, completamente solo. Y se busca desesperadamente.


La protagonista femenina es Betty Olson. Paradigma de mujer emancipada de aquella época. Inteligente, cínica, paciente, desconocedora del feminismo, pero practicante sin proponérselo.

Sola y abierta a encontrar el placer y a experimentar. Ambiciosa y con objetivos claros.


Alcohol, tabaco, LSD, marihuana, sexo, adulterio, machismo, homosexualidad, racismo y clasismo social. Cóctel duro que afecta a todas y cada una de las personas que dan forma a esta serie. 


Así era la vida entonces, y no sólo en Nueva York. Aunque no cabe duda de que la idiosincrasia norteamericana marca grandes diferencias.

La soledad buscada genera necesidad de afecto, de contacto, al menos esporádico. Toda esa desafección, produce de forma inconsciente, carencias y vulnerabilidad. Y la manera más rápida de solventarlo es, sin duda, recurrir a todo aquello que nos produce un consuelo, que aunque pasajero, nos reconforta momentáneamente, hasta la siguiente crisis.

He leído opiniones sobre esta serie, y no coincido en absoluto, sobre la consideración de fracasado de Don Draper. Estas opiniones se basan en el final y yo veo a Draper como un triunfador, finalmente triunfa, porque después de todo su duro periplo vital, después de su automaltrato, después de negarse a sí mismo una búsqueda interna y rechazar la idea de poder ser amado por quien es y no por lo que es; finalmente llora por él, porque se encuentra, se ve, se reconoce y se quiere.

Peggy Olson alcanza sus objetivos profesionales y se siente satisfecha a pesar del precio que ha tenido que pagar. No hay culpabilidad, hay cálculo e inteligencia. Y me gusta. Me gusta porque ya está bien de cargar a las mujeres con rémoras maternales, sensibleras y culpabilizadoras. 

Y en un aspecto mucho más general, cómo y cuánto ha cambiado la manera de vivir, de trabajar, de utilizar sustancias como las drogas, el tabaco y el alcohol. Si antes se recurría a todo ello con fines de viajes sensoriales y uso social, actualmente se rechaza todo ello, en pro de una óptima salud física y emocional. 

Todos beben y fuman mientras trabajan, desde por la mañana. Utilizan el alcohol como vehículo inspirador y creativo, como relajante y acompañamiento de celebraciones. Fuman con el desconocimiento y la despreocupación de una época que ignoraba los efectos del tabaco en el organismo. Y consumen drogas con el fin de experimentar el autoconocimiento a través de la evasión, de alejar la mente del cuerpo y verse de lejos.

La sociedad que se retrata es machista, se hace una utilización mecánica de las mujeres, son objetos al servicio de los hombres. Todas ellas, desde las esposas sumisas que tienen hijos a los que deben criar y educar, hasta las secretarias que son eso, encubridoras de los secretos más vergonzosos de sus jefes, esos jefes con los que mantendrán relaciones sexuales si ellos así lo desean, sabiendo que si se niegan, perderán su empleo y la posibilidad de convertirse en sus amantes o sus esposas. 

Tenemos suerte las mujeres que no hemos vivido esa época, pero si profundizamos, tampoco es que haya habido tantos cambios. Ahora no se enarbola orgullosa y públicamente la bandera machista, porque sería políticamente incorrecto. Pero la brecha salarial sigue existiendo, la conciliación familiar es casi inexistente, muchas mujeres renuncian a sus trabajos y carreras profesionales si quieren tener hijos e hijas, no existen verdaderas soluciones traducidas en recursos sociales que apoyen a las mujeres que quieren ser madres. Y las que no lo quieren ser, son consideradas bichos raros, pseudomujeres incompletas que quieren suplantar a los hombres, privarlos de su capacidad reproductora y hundirlos en la más absoluta de las miserias.

Puede que más adelante vuelva a escribir sobre Mad Men, porque a día de hoy, es la mejor serie que he visto nunca. 

Y además de lo que ya os he contado. El vestuario maravilloso, los coches, las casas, el ático de Don Draper y sus trajes, camisas y zapatos. Hasta los tres bañadores, si no he contado mal.

Y acabo con la música. Impecable. Como curiosidad, cada capítulo acaba con una canción diferente, relacionada con lo ocurrido en cada uno de ellos. Música de ese momento de la historia. Voy a hacer una recopilación en forma de playlist en Spotify (92 canciones), ya os avisaré por aquí y en Instagram.

A quien no haya visto esta serie se la recomiendo muchísimo. Imperdible.






jueves, 14 de febrero de 2019

503.- SERIES. YOU.



Esta serie puede interpretarse como un manual para reconocer a un maltratador psicológico.

Pasa por todas las fases reconocidas de maltrato y violencia machista, hasta llegar al final. 

Y ocurre eso que pasa en otras series y también en la realidad. La cara de buen chico, su simpatía y educación nos lleva a sufrir una especie de síndrome de Estocolmo serial.

Si la comparamos con el protagonista de la serie The Fall, de la que podéis leer aquí el post, aquel era también una especie de buen ejemplo social, y sin embargo, su violencia era notoria y nos dejaba un enorme poso de miedo y rechazo.

El protagonista de You juega con la baza de la simpatía, el chiste fácil, el halago heteropatriarcal teñido de piropo educado y estudiado. Y da asco, mucho asco.

Y no estoy en contra de que se hagan estas series, de hecho animo a que se sigan haciendo, porque son un estupendo material audiovisual que sirve de ejemplo para explicar el machismo, lo heteropatriarcal, la pirámide de violencia machista y otras características de esta lacra que parece crecer sin freno.

Recrear "lo malo", en el cine, la televisión y la literatura, me parece que es educar e informar, sobre todo aquello que debemos rechazar. Se trata de la educación con el ejemplo, y es la más efectiva sin duda.

La serie sorprende por la cantidad de violencia trufada de humor y mal amor.

La recomiendo, siempre que se tenga una mente crítica y feminista, capaz de captar todo el daño y la maldad que hay en una relación machista y patriarcal. Si no se tiene ese conocimiento, esa madurez.¡Cuidado! Podemos estar ante una serie cómica con toquecillos dramáticos, que puede hacer mucho daño, haciéndonos empatizar con un protagonista que es un maltratador. No hay más.

miércoles, 6 de febrero de 2019

502.- MARIE KONDO Y LAS ORGANIZADORAS.


A estas alturas, seguro que todas conocéis a Marie Kondo. Esa señora japonesa menudita, que habla bajito y es súper ordenada, Un poquito maniática parece.

En España se han publicado dos libros de los cuatro que ha escrito. El primero "La Magia del Orden" y el segundo "La Felicidad después del Orden".


Además, y para que la conozcamos mejor, en Netflix podemos ver la serie documental ¡A ordenar con Marie Kondo! Ella es la protagonista, la creadora y la productora. Va a una casa en la que sus moradores parecen estar todos y todas afectados por el Síndrome de Diógenes y les ayuda a desprenderse de todas las cosas que han ido almacenando a lo largo de mucho tiempo. Así, sin paños calientes, todo a la basura o a donarlo. En fin.


Marie Kondo ha aunado el término japonés katazuke, que se refiere a la limpieza y el orden del hogar, con el coaching europeo y norteamericano y el feng shui oriental, y le ha salido su personal estilo KondoMarie.


Con una visión impecable de negocio, llega de Japón, un país con casi 127 millones de personas y una densidad de población de 335 personas por kilómetro cuadrado. 

En España hay casi 47 millones de habitantes y la densidad de población es de 92 personas por kilómetro cuadrado, en EEUU hay más de 325 millones de habitantes y una densidad de población en torno a las 33 personas por kilómetro cuadrado.

Viendo estos datos, es lógico comprender la necesidad japonesa, de optimizar el espacio de sus viviendas que tienen una media de 46 metros cuadrados. De aquí creo que parte la particular filosofía del orden de Kondo, que es una extensión de la japonesa en general.


Y aunque tradicionalmente en Europa y Norteamérica, la superficie habitable era mayor, cada vez proliferan más los pequeños apartamentos, sobre todo en grandes ciudades como Londres, París, Barcelona, Madrid y Nueva York. Fruto todo ello de la gentrificación que ha supuesto una subida exponencial de los precios de venta y alquiler de viviendas.

En estas ciudades, la mayoría de las veces, esos 46 metros cuadrados japoneses, parecen enormes, frente a zulos europeos de menos de 25 metros cuadrados.

Sin embargo, y a pesar de la tendencia al minimalismo, obligado por la escasez de superficie, también habría que ver el número de personas que viven en esos espacios habitacionales.

Es decir, que una familia japonesa con uno o dos hijos convive en menos de 50 metros cuadrados, mientras que en Europa y Norteamérica, esas superficies son habitadas por una o dos personas.

Todo ello tiene mucho que ver con la austeridad oriental y con el exceso europeo y americano. Culturas muy diferentes en las que se valoran de forma muy diferente, los bienes materiales. Y en las que los espacios públicos de ocio tienen mucha más importancia en Oriente que en Occidente.

Y después del tema sociológico, pues volvemos a Kondo. Esa mujer de 1,43 centímetros de altura, empeñada en que los y las occidentales nos deshagamos de nuestras cosas, empeñada también en organizarnos armarios, estanterías, alacenas, despensas y zapateras.

Dice ella que el orden nos aportará felicidad. Pero no olvidemos que hay gente muy desordenada y feliz. Y que por otra parte están las enfermas del orden, que aunque tengan la casa siempre preparada para la foto de una revista de decoración, son tremendamente infelices.

No tengo claro que el orden dé felicidad "per se", ni tampoco que el desorden físico desordene las ideas. 

¿Es el orden una virtud? ¿El orden es algo objetivo? ¿El orden es subjetivo?

Cada una de estas tres preguntas tienen un denominador común, y es la individualidad. No es menos virtuosa una persona que no tiene un espacio dedicado exclusivamente al almacenamiento del calzado. Tampoco puede decirse que una persona es desordenada porque en la mesa de su escritorio siempre hay un montón de papeles y los bolígrafos no están colocados en un recipiente especial para ellos.

Prefiero ver mi colección de teteras en una estantería, aunque cojan polvo y haya que limpiarlas más a menudo, a que  estén guardadas en un armario en el que estarán siempre limpias, pero nunca podré disfrutar de su vista. Y quiero tener quince teteras aunque sólo utilice una, porque cada una de ellas me recuerda algo bonito, y básicamente porque me da la gana.

Es cierto que con el tiempo guardo menos cosas, pero esas cosas que no guardo, son las que no tienen ningún vínculo importante conmigo. Y en esto si tengo que dar la razón a Marie Kondo, solo guardo lo que me hace feliz. Todo aquello que me saca una sonrisa cuando lo veo, o me evoca un bonito recuerdo. Sólo eso. 

Sobre Marie Kondo poco más que decir. El tema del doblado de la ropa, para poder almacenarla en vertical, me parece bien, siempre que esté por debajo de la vista, si almacenamos en estanterías que quedan a nuestra misma altura de visión, será mejor almacenarla como siempre, unas encima de otras. 


Mis libros. En Barcelona me deshice de muchos, de aquellos que sabía no iba a volver a leer. Pero hay otros muchos que se quedarán conmigo hasta el final. Y ni los tiro, ni los presto ni los regalo ni nada. Ellos se despiertan con sólo una mirada.


Y lo de las cajas me encanta. Guardar las cosas en cajas abiertas es una idea que para mi no es nueva, y que me parece la mejor manera de almacenar y ver nuestros tesoros.


Y a raíz de todo esto del orden, y su supuesta felicidad, aparece una tropa de "organizadoras", algo así como una influencer del orden, una ordenadora profesional  que contratas para que vaya a tu casa y te la ordene y deje en condiciones para pasar la más estricta inspección samurai.

Supongo que quien contrata estos servicios es porque necesita más fotos, dibujos y esquemas en los libros de Kondo.


Y me temo, que estas noveles organizadoras, caerán en la cestita de las influencers, esa cestita en la que siempre hay hilo, aguja, cinta adhesiva, pinzas de depilar, tiritas, monedas de céntimo, un mechero sin gas y dos pilas para reciclar.