Mostrando entradas con la etiqueta hipster. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hipster. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de enero de 2015

303 - COMER BIEN


Recuerdo de cuando era pequeña la expresión "ese o esa nunca ha comido caliente", y no se referían a la capacidad económica para poder prepararse un caldo o un estofadito en condiciones, sino más bien a los conocimientos culinarios para comer bien diariamente.

El concepto "comer bien" pasa en este momento por una coyuntura, que deseo no perdure, extremadamente snob. Comer bien ha dejado de ser algo cotidiano, un uso y una costumbre diaria en la que se deben combinar adecuadamente las proteínas, con las frutas, las verduras y los hidratos de carbono.

Los pucheros, los cocidos, caldos, guisos, estofados, ensaladas ilustradas, arroces, carnes, pescados, natillas y bizcochos han sido relegados por los porridges (gachas de toda la vida) con arándanos, el sushi a todas horas, el ramen, carpaccios y tartares de todo lo imaginable, espumas, infusiones y risottos.

No desprecio estas nuevas corrientes que en muchos casos son fruto del mestizaje cultural siempre enriquecedor, pero si critico la adopción de estas modas que muchas veces conlleva el destierro de aquellas otras también sanas y sabrosas costumbres alimentarias.
Alimentarnos, ese es el tema, la base de nuestras vidas, prosaico si, pero real, básico e imprescindible.

Por supuesto que alimentarnos puede e incluso debe ser agradable, divertido y creativo, pero no quiero participar en esas absurdas modas que llevan a la desaparición de costumbres sanas y profundamente arraigadas a nuestra cultura.

El brunch se puso de moda hace unos años y se adoptó en muchos locales y hoteles que abrían sus comedores a clientes no alojados. No es más que ese gran desayuno de los sábados y domingos de resaca en los que te pones fina a bloody mary's, huevos revueltos o benedictine, panes de semillas y yogur ecológico con frutos rojos.

No tengo nada personal en contra del bruncheo, todo lo contrario, es muy entretenido ir y observar como por 20 ó 30 euros un grupo de usuarias/os de gafas de sol se ponen ciegas/os a baked beans, bacon crujiente y mimosas.

Afortunadamente para las fábricas de vermú catalanas, el prolífico movimiento hipster parece decantarse ahora por el vermuteo cañí de la anchoa, el boquerón y las latitas de conservas. Esto a mí me gusta mucho más, aunque yo prefiero la copa de fino o manzanilla antes que un vermú.

Y por último no puedo acabar sin nombrar a ese movimiento reciente y "bienqueda" que es el "flexitarianismo". Rollito como de todo pero no soy ni carnívoro, ni vegetariano, ni vegano, ni nada.
En fin, los/as omnívoros/as de toda la vida, que comen fruta y ensalada y que de vez en cuando se meten entre pecho y espalda un chuletón o un cogote de merluza, como cualquiera de nosotras, ya que con esta crisis, la chuleta y la merluza están por las nubes y se nos flexibiliza mucho la alimentación.

Este postureo "foodie" es absurdo, prepotente, irreal e innecesario. Los conocimientos culinarios, alimenticios y gastronómicos forman una parte importante de nuestra cultura y no pasa nada por comer un día un puchero, una garbanzada o un arroz al horno ni por estar una semana sin catar un mochi, un nigiri o un hummus.

Personalmente y por mi ocupación actual, prefiero cocinar todas aquellas cosas que me trasladan a mi infancia, que me recuerdan a personas que están lejos o que ya no están, y veo caras de satisfacción en quienes prueban esos platos.

La sopa de mi madre, el puchero de mi abuela Lola, la paella de mi abuelo Chache, la ensaladilla de mi tía Reyes...

Y cuando me canso me cuesta mucho decidirme entre la anémona con espuma de plancton y aroma de mediterráneo o el botón de cordero con brotes de pasto y aire de Idiazábal.

lunes, 1 de diciembre de 2014

296 - DE LIBROS, DE ORGASMOS, DE ÚLTIMAS PALABRAS



LLevo semanas leyendo en Instagram, en Facebook y en algunos blogs sobre "la última frase". En todos los casos se refieren a la última frase de un libro que la blogera, instagramera o facebookera ha leído o no.

Quiero creer que realmente se han leído todo el libro y no que se han ido directamente a la última página y la han copiado por enigmática, misteriosa, molona, simpática o sensiblona.

Lo peor, si esto último fuera el caso, es que se pongan a si mismas como intelectuales de bandera y pretendan de esta forma  demostrar sus inexistentes conocimientos literarios.



Sin embargo y a pesar de lo expuesto, yo me voy a unir a esta corriente ciertamente pedante y voy a enumerar alguna de las últimas frases de mis libros preferidos y por tanto leídos.


Pero antes quiero dejaros una imagen, no se trata de una imagen gráfica, es una descripción que me gustaría que leyerais y después cerrando los ojos lo imaginéis, y seguro que os dará un ataque de risa.

Mujer de pelo corto, sentada en la mesa de un bar de moda y rodeada de "hipsters", posando de perfil con los ojos exageradamente abiertos, el cuello tan estirado como el de una mujer jirafa tailandesa, un sandwich de pepino con eneldo y kalles kaviar con olor a la harinera de pescado al lado de la que creció y un cóctel servido en copa de champagne elaborado con una mezcla imposible de  Kahlua, Amaretto, Grand Marnier, Vodka y Baileys. El cóctel se llama "orgasmo múltiple" y gracias a su potente efecto etílico y laxante suple carencias en #solaporobligaciónaburridapordevoción.

Seguro que ya la habéis visualizado.

Pues ella es mucho de últimas frases, de libros leídos y no leídos y también de decir la última palabra, pensando que siendo su voz la última que se escucha tendrá más razón en sus pobres y vacíos argumentos.

Pues que iba yo a las últimas frases y pensando en ello mientras escribo me doy cuenta de que no me se ninguna de memoria, que recuerdo vagamente muchas frases de los muchos libros que a lo largo de mi vida he leído, que en muchos de estos libros hay marcadores de páginas, hojas dobladas que me indican donde me detuve a releer y donde tengo que regresar para volver a disfrutar, frases subrayadas o remarcadas.

Y no, no voy a caer en esta moda sin sentido. Porque yo prefiero leer desde el principio y llegar lenta o rápidamente al final, como cuando se hace el amor, comenzando en el prólogo y avanzando al ritmo deseado hasta concluir en un clímax buscado y ansiado.

Quizá quien no sepa o no disfrute de hacer el amor, tampoco lea y deba ir a la última página y copiarla. Es igual que fingir un orgasmo.


viernes, 14 de marzo de 2014

246 - COSAS BONITAS / COSAS CURIOSAS

A veces la sequía de ideas para escribir nuevas entradas en mi blog me lleva a tirar de fondo de "armario" archivo y revisar todas esas fotos que poco a poco voy haciendo, almacenando y ordenando y que al volver a verlas vuelven a sorprenderme y consiguen una sonrisa e incluso a veces una lagrimita.

Primero quiero que veáis mi nueva imagen, he sido un poco infiel a  Santa Melena, sólo con el color. y este ha sido el resultado. Me veo bien.


La camiseta me encanta, es regalo de VIDA, mi señora novia.

Y aquí algunas fotos que me apetece compartir con vosotras.

Maletitas para guardar fotos, recuerdos, pañuelos, agendas, lápices..., todos los cachivaches.

Pippi, la primera hipster, y sin barba.

La viuda más chispeante.

Pared del bar Al Maximo en Barcelona, todo Mina.

Mi nueva carterita regalo de mi VIDA, bonita bonita.

Tazas inspiradoras.

En el metro (no es en Barcelona).

Foto hecha por C. 

Cervecita artesana.

Fino fino fino.

En la terraza del "Chez Cocò", viendo la vida a través de una copa de vino con poso.

Esas cosas que se encuentran en la calle y encierran tanta verdad.

Y en esto se resume todo, en el amor que te tengo VIDA.

martes, 4 de marzo de 2014

241 - HER


Ya me habían avisado que esta película era bastante mala, pero mi curiosidad ha podido con las críticas negativas y la he visto.

Soporífera.

La he visto en medio de cabezadas inevitables, hacía mucho que no me aburría tanto.

Si en un futuro no muy lejano podemos conocer entes tecnológicos parecidos y muy superiores a la Siri que tengo en mi IPhone, a mi me va a encantar. Hará compañía a las personas solas, entretendrá a los niños, enseñará, tendrá sin duda muchas aplicaciones interesantes y prácticas, pero espero que todo se desarrolle en un espacio más divertido y atrayente que el que retrata la película.

Lo único que me mantuvo un poco despierta y en alerta fueron los pantalones del protagonista, que háganme caso, ya se los tengo vistos yo a algún hipster con barba de la zona.

Llevo una racha de películas que no me han gustado, bastante prolífica, así que a ver si con la próxima tengo algo más de acierto.