miércoles, 19 de septiembre de 2018

451.- INSPIRACIÓN, LESBIANIDAD Y DECENCIA.


Alguna vez me han preguntado en qué me inspiro para escribir este blog. 

Los temas son muy variados, y gracias a ello puedo abarcar un amplio espectro de materias. Pero es cierto que ahora que me he propuesto seguir una pauta de publicaciones semanal, es complicado elegir cuestiones. Lo más complicado es esa elección, que me llegue la idea. Después, ponerme a escribir es mucho más sencillo y va casi rodado.

También es muy importante la documentación, dependiendo del tema que se trate intento documentarme bien, porque quiero que mis opiniones estén bien fundamentadas.

No es igual escribir sobre "Bienestar Social", que sobre la obra de Frida Kahlo, o sobre una receta de tarta de queso.

Mis principales fuentes de inspiración son, la lectura de noticias, la actualidad en general, temas políticos y sociales. Me suelo detener mucho en temas relacionados con el feminismo y las comunidades LGTBIQ. El cine y las series son también una fuente importante que ayuda a rellenar pantallas en blanco.

 La gastronomía me interesa mucho.

 El día a día, la cotidianeidad.

Y, por supuesto, lo que me ocurre a mí. Mi estado de ánimo y mi vida son, en gran medida, la principal causa por la que escribo, y sea cual sea el tema elegido, siempre va a estar sesgado por mi manera de pensar y mi experiencia vital.

La semana pasada fue movidita, mi nuevo estado de abuela me ocupa tiempo que antes tenía libre, y me encanta. También otras cosas que estoy solucionando, relacionadas con mi traslado a Canarias.

Tuve una sorpresa el viernes, que si al principio no me gustó, he ido reflexionando sobre ello y a día de hoy la tengo como una experiencia muy enriquecedora.

La cosa va de lesbianas. Me dicen que hay lesbianas de toda la vida, y lesbianas de "no toda la vida". Lesbianas de siempre y lesbianas de ratos.

Hace veinte años, mi grupo de amigas de entonces, lesbianas la mayoría, bromeábamos con la palabra "pedigrí". Hablábamos de nosotras mismas, como de lesbianas con o sin pedigrí. Las de pedigrí eran las que nunca habían tenido relaciones sexuales con hombres y el resto no teníamos pedigrí. 

Comentarios hechos con mucho humor, pero siempre con el respeto obligado y necesario que nos debemos unas a otras. Con la sororidad interiorizada, aunque no la nombrábamos.

Y pensando en todo ello. Las lesbianas hoy, tenemos hijos, hijas, nietos, nietas, exparejas que han sido mujeres y exparejas que han sido hombres. También las hay sin hijos, sin hijas, con perritos y perritas, solteras, casadas, viudas y trapecistas. Los estereotipos que marginan, afortunadamente van desapareciendo del imaginario social. Y ya no es habitual ni correcto, pensar en una lesbiana como una mujer de pelo corto, con ademanes y comportamientos que el patriarcado binarista ha identificado con lo masculino. 

Los estereotipos marginan a quien los asume y también a quien no. Y pueden devenir en estigma.

Ambicionamos la desaparición de la heteronormatividad, y ampliamos miras. Las mujeres somos como queremos ser, lesbianas o no.

Os cuento que hace unos 15 años, yo era asidua de una asociación LGTB en Las Palmas de Gran Canaria, asistía a las reuniones bimensuales que hacía el grupo de mujeres lesbianas. Allí sentí por primera vez la discriminación intragénero. Absurdamente me preguntaron, que si era lesbiana, ¿porqué usaba tacones y llevaba el pelo largo?

 Posteriormente trabajé en esta misma asociación como coordinadora del grupo de mujeres transexuales y me di cuenta de que lo que me habían dicho era un chiste, si lo comparaba con la discriminación ejercida sobre estas últimas. 

Cómico y fruto, sin duda, de una falta de conocimientos y de una total asunción del sistema machista y patriarcal.

Lo de ahora, es diferente, y sé que no se trata de una falta de conocimientos, pero tiene también mucho de cómico.

Lesbianas de primera y de segunda. ¿En que epígrafe nos situamos las lesbianas que hemos estado casadas con hombres y que hemos tenido relaciones sexuales con ellos? Si tenemos hijos e hijas  ¿nos quitan puntos? ¿nietos y/o nietas?

¿Y las lesbianas que son madres por inseminación o adopción? ¿Mejor hijas que hijos, o da igual?

Y para acabar esta charada, ¿todas las lesbianas de siempre, las de pedigrí, tienen perritas o perritos? Conozco algunas con gatos, una tiene una tortuga y otra una enorme pecera. Maite, una vez se cayó dentro de la pecera.

Acabo aclarando algo. Yo no soy lesbiana, no soy heterosexual. No acepto etiquetas creadas por el sistema patriarcal binarista y heteronormativo para clasificarme.

En determinados momentos y circunstancias acepto nombrarme como lesbiana, dado que en los últimos 20 años, mis dos parejas durante ese tiempo han sido mujeres. Y como gesto político, he entendido que era justificada esa denominación, por aquello que de lo que no se habla no existe. Visibilidad.

No soy bisexual.

Si tuviera que decir algo de mí, respecto a mi orientación sexual. Por aquello de la ansiedad y el desconcierto que puede generar a los archivadores/as, diría que mi orientación sexual es fluida.

Todo esto que cuento tiene una importante parte cómica, además del humor con el que me lo he tomado.

Pero hay una zona oscura, totalmente seria. Y sobre ella os he contado también. 

No asumo ni acepto etiquetas sobre mi orientación sexual ni sobre mi género.



Tengo la inmensa suerte de haber sido madre de dos hijas y un hijo biológicos. También tuve un hijo adoptivo que falleció a los tres años y medio. Y tengo a Lola que es una perrita y también es mi hija. Las distinciones entre ellos son cosa mía. Los amo a los cinco.

 Y no me he parado nunca a pensar cual es más querido o importante, no entro en elucubraciones absurdas sobre a quien salvaría primero si se estuvieran ahogando. Todos saben nadar.

Cuando falleció mi hijo, ese dolor no fue atenuado porque tuviera otros tres en aquel momento. Cada uno de los cinco son insustituibles y únicos/as.


Dice la RAE que la decencia es aquella observación de las normas morales socialmente establecidas y las buenas costumbres, en especial en el aspecto sexual.

Es una palabra que me traslada a muchos años atrás, que la relaciono con comentarios machistas, de faldas muy cortas y grandes escotes.

También existe otra acepción que se refiere a la honradez y a la rectitud.

Valores interiorizados y que son, junto a otros, los que me hacen rechazar la subjetividad que da el desconocimiento de las realidades, el atrevimiento y la osadía de opiniones que son dardos. 

No estoy en una guerra, no tengo rehenes y mis seres queridos son innegociables. 
















lunes, 17 de septiembre de 2018

450.- SERIES. ATYPICAL.


Hacía mucho que no escribía una reseña sobre una serie, y ha sido por dos causas, la primera, por la necesidad que tenía de escribir sobre otras cosas, y la segunda por culpa de Netflix. Se nota que el verano también causa estragos en esta plataforma, porque la oferta ha sido pésima.



Afortunadamente llega el otoño y comienzan los estrenos. Acompañados de las ganas de mantita, sofá y taza de té.

El sábado pasado, y debido a mi estancia de nueve horas, necesitaba que el tiempo pasara rápido, y tuve una auténtica maratón, con la serie "Atypical".

Os la recomiendo mucho. 



Si viéramos la serie en varios planos, tendríamos el autismo en el primero, a continuación la familia con sus diferentes ventajas e inconvenientes, relación de pareja, amistad, sexo, infidelidad, adolescencia e incipiente lesbianidad.

Persona con autismo y altas capacidades. Humor, buena dosis de sentimentalismo para dejar escapar alguna lagrimilla. Muy entretenida.

Me he quedado con ganas de la tercera temporada ya.






sábado, 15 de septiembre de 2018

449.- SÁBADO.


Hoy es un sábado atípico.

Estaré desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde en un lugar en el que debo buscarme distracciones para no aburrirme, para no pensar, para estar bien.

No es un lugar al que haya llegado obligada, estoy aquí porque debo estar. Y quiero.

Y claro, ¿qué hace una durante nueve horas?

Podría dormir, pero no. Esto no es cómodo.

Tengo el portátil y el móvil, también hay wifi, me he traído un libro, mi agenda y un par de cuadernos.

He comenzado viendo un par de capítulos de la segunda temporada de la serie Atipycal, que me gusta mucho y que ya os contaré por aquí.

Voy a dejar programados algunos post's para la próxima semana.

Catalina está todo el tiempo pendiente de mí. Catalina está muy guapa.

Estoy tranquila, mucho quizás. 

El día está nublado, son casi las once de la mañana y corre una brisa fresca. 

No veo el mar, pero no importa, nunca he sido una isleña de las que no pueden estar alejadas del mar. 


También tengo mi manual de instrucciones, que publicó la revista francesa Flow hace unos meses. Tengo que elaborarla yo, creo que me pondré a ello hoy. Parece interesante y puede contribuir a que me conozca un poco mejor. 










Y tengo un libro que me prestó mi hija, la mayor. "La luz que no puedes ver", de Anthony Doerr. 



Y no, no trata sobre esa luz. Es una novela sobre la segunda guerra mundial.

¿Sabíais que IKEA ha retirado el catálogo de este año, el que sacan siempre sobre estas fechas? Al parecer lo sustituyen por nuevos folletos divididos por temas. Me parece fatal. Gastarán más papel y ya les han cortado el rollo a los/as coleccionistas.



Cuando regrese esta tarde a casa, Lola me estará esperando y me hará una fiesta de cariños, lametazos y saltitos.



También estarán mis otras dos hijas, ellas no me lamerán. Me besarán y me preguntarán por este sábado rarito.

Ya estoy acabando este post, y me ha venido a la cabeza otra cosa. El pedigree, y no me refiero al de los perritos y perritas. Tú eres, tú no eres. ¡Qué cosas tiene la vida!

Estoy, muy raro tratándose de mi, en modo mística. Santa Teresa, la de las yemas y el "nada te turbe, nada te espante, todo se pasa". 



Bueno chicas, gracias por leerme, por los comentarios, por pasar por mi Instagram y por vuestras felicitaciones por mi nieta. 




viernes, 14 de septiembre de 2018

448.- VIERNES.

                                                                                                                            Pic by @oia

A estas alturas del día, no es ninguna novedad ni ninguna sorpresa que hoy por fin es viernes.

Y qué más puedo decir yo sobre el viernes que ya no sepáis.

Es el umbral del fin de semana, la ilusión de planear un montón de cosas, el inicio del descanso merecido.

Y yo no tenía muy claro de que escribir hoy, no quería ser profunda ni frívola. 

Sólo quería cumplir mi reto de publicación en el blog, y me parece buena idea, desearos a todas un fin de semana maravilloso.


Así que a descansar y a disfrutar. 

Hay cientos de cosas que podemos hacer.

Pasear, dormir, escribir, leer, una cena o una comida rica con amigas o familia, ir al cine, un museo, una exposición, un mercadillo, un brunch o un vermut, playa o montaña, un regalo.

Besos y sonrisas.


jueves, 13 de septiembre de 2018

447.- MIRIAM, NOAH, PIPE Y EVA.



Si pudiera decirte todo lo que pienso ahora, todo lo que no te dije en mucho tiempo, demasiado tiempo. Si pudiera escucharte hablar y darte la mano y pedirte perdón.

Si pudiera volver a sentir tu amor, tu calor, tu aliento y tu pasión.

Si pudiera decirte gracias, por tanto, gracias por tres, gracias por la vida juntos, por los paseos, las risas, la paciencia y la pasión.

 Por el Machu Pichu y Puerto Ayacucho, por Viena, por Munich, por La Havana, por París otra vez, por Madrid tantas veces. Por Fuerteventura en invierno y por Lanzarote solos.

Gracias por los caldos, por el sol y las noches, por tus manos en mi pelo, por tus labios en los míos, por las cartas, las notitas y las flores.

Pude estar un tiempo cortito y besarte y acariciarte y decirte muchas cosas al oído, y mirarte dentro dentro. Y saber más de la permanencia de los sentimientos, más de la verdad, más de la profundidad del amor, que de la necedad de lo trivial. 

Reafirmarme en la belleza auténtica, en la delicadeza del verdadero amor, en la pasión desbordada siempre e imparable, de quien no podía controlarla y constantemente lo expresaba de mil maneras.

Lo incomprensible para el común y lo perfecto para dos, y tres más.

Si algo hay, si te dejan esperar, si te apetece una copa de vino del tuyo, un poco de queso y un olivas. Si se puede, si aún quieres. Espérame. Porque quiero estar contigo.

Y ahora ya somos abuelo y abuela.



sábado, 8 de septiembre de 2018

446.-EDUCACIÓN. POR FAVOR. GRACIAS.



Mi abuela materna, que era una señora muy sabia, discreta y educada, nos decía muchas veces que la buena educación se demuestra en el juego y en la mesa.

Y por supuesto que tenía razón. Cuántas veces habremos jugado y hemos sufrido las discusiones y salidas de tono de compañeras o compañeros de juego que discuten todo el tiempo porque no están de acuerdo con los resultados, o lo que es peor, hacen trampas.

Y en la mesa, esto si que es un desastre. Comer con la boca abierta, beber sin haberse limpiado los labios, poner los codos sobre la mesa, no saber poner la mesa, meterse palillos en la boca, soplar por las pajitas haciendo burbujas en el vaso, sorber la cuchara de la sopa, poner el bolso sobre la mesa en la que vamos a comer, limpiarse la boca con el mantel, etc, etc, etc.

Sobre el tema de la educación en la mesa, ya he escuchado varias veces, que es una tontería, que son formalidades incómodas, cosas de pijos, católicos y de derechas. Y no. Por ahí no paso.

La educación en la mesa, no tiene nada que ver con la clase social, el nivel económico, la religión ni la política. Son buenas maneras que nos hacen la vida más agradable, detalles que la dulcifican y hacen esbozar sonrisas. Delicadeza para con nosotras mismas y para las demás.

¿A quién no le gusta que alguien nos quiera agradar con una mesa bonita, con un mantel planchado, una vajilla impecable, unos cubiertos perfectamente colocados y alineados y unas servilletas de tela? Todo ello será el marco ideal para una cena rica y disfrutar de una buena compañía.

Pero la educación, la buena y la mala, se demuestra en otras cosas mucho más cotidianas, porque es cierto que hay mucha gente con la que ni jugamos ni comemos. Pero con las que si nos relacionamos por otros motivos.


Y algo tan simple como decir "por favor" y "gracias", demuestra tantísima delicadeza y buena educación, que cada vez que lo escucho sonrío y lo agradezco enormemente. 

No debería de sorprenderme, pero me sorprende, porque cada vez es más escasa esa delicadeza, y desde luego que todo ese descuido y mala educación es grosería. Incluso aunque no se diga nada.

Y no puedo acabar este post sin decir que el padre de mis hijos y yo, tenemos la enorme suerte de tener tres hijos que tienen esa delicadeza interiorizada, que tienen buenos modales y que como también decía mi abuela Lola, se les puede llevar a cualquier sitio, a lo que yo añado, que pueden ir solos, porque saben.

Así que por favor, buena educación, gracias.




viernes, 7 de septiembre de 2018

445.- LAS CROQUETAS ESTÁN DE MODA.


Las croquetas son atemporales, como los abrigos largos color camel y los tejidos tartán y Príncipe de Gales.

Nunca faltan en el aperitivo de las bodas y son incondicionales del tupper de la playa o de la montaña.




Siempre hay una abuela, una tía o una vecina que hace las mejores, porque las mejores croquetas son las de muchas.

Lo que podría considerarse una comida viejuna, ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos gastronómicos y se ha modernizado muy sabiamente, poniéndose a la altura de los mejores y más exquisitos bocados.

Una croqueta tiene que tener una base única, la bechamel. Y hacer una bechamel no es ninguna tontería, a pesar de ser uno de los pilares de la cocina, un básico con el que preparar variedad de  platos, no todas sabemos preparar una buena bechamel.

Harina, aceite de oliva y/o mantequilla, leche, sal, nuez moscada y pimienta. Con estos ingredientes tan básicos una bechamel debe quedar cremosa, con una consistencia similar a la de unas natillas. Nunca puede recordarnos a la cola de empapelar. No puede tener grumos ni sabor a harina.

Primero preparamos la roux, que es la mezcla de mantequilla y/o aceite de oliva y harina, y a esta preparación, cuando ya esté doradita, pero sin quemarse, le añadimos el resto de los ingredientes. Fuego muy bajo, remover con varillas o cuchara de madera, durante no menos de 40 minutos. Así conseguiremos que la croqueta no tenga sabor a harina cruda.

Conseguir un resultado perfecto no es sencillo, hay que hacer bastantes pruebas, hasta llegar a dominar la técnica.   

Existe otra preparación muy parecida a la bechamel, en la que se sustituye la leche por caldo, pero ¡ojo!, por un buen caldo casero de pescado, carne, pollo o verduras. Si no hay posibilidad de prepararlo, se puede sustituir por caldo Aneto, que son los que más confianza me merecen. Esto sería una velouté. 

A mi, no me gusta sustituir la totalidad de la leche en la preparación de croquetas, pero si entre un 30% y un 50%, dependiendo de qué ingrediente vaya a ser el principal.

A unas croquetas de jamón, le va muy bien un 30% de caldo de carne, aunque yo prefiero hacerlas solo con leche, infusionada con un hueso de buen jamón ibérico.

Las croquetas de huevo cocido quedan muy ricas con un 30% de crema de verduras muy ligera.

En el caso de las croquetas de pescado y/o marisco, quedan perfectas con un 30% de fumet de pescados y/o marisco.

La regla del 30% podemos aplicarla a la mayoría de variedades de ingredientes de croquetas. Hay que tener muy en cuenta que la masa de las croquetas queda más ligera cuando añadimos caldo en lugar de leche, aunque no por eso nos volvamos locas añadiendo más harina.

Una vez resuelto el paso de la bechamel, procederemos a añadir el ingrediente principal, y no quiero exagerar, pero aunque no son infinitos, si son incontables, porque siempre se nos ocurrirá alguno más que añadir a nuestra lista. 

Pollo, pescado, cocido, espinacas, setas, acelgas, rabo de toro, carrilleras, bacalao, ahumados, huevo cocido, calabaza, calabacines, zanahorias, chorizo, sobrasada, morcilla, jamón ibérico, jamón york, pavo, cabrales, huevos fritos con chorizo, foie, garbanzos, lentejas ,hummus, butifarra, cordero, estofado, etc.

Si el ingrediente principal tiene una preparación previa, como pueden ser, el rabo de toro, el estofado o las carrilleras, simplemente es añadirlo a la bechamel, desmenuzado y con algo de su salsa. Si por el contrario, es un ingrediente seco, como los restos de un cocido, pollo cocido o asado, cordero asado, verduras cocidas o salteadas, o embutidos, previamente haremos un sofrito, que yo en todos los casos lo preparo con puerro cortado en juliana. A ese sofrito añadiremos el ingrediente desmenuzado o picado, los salteamos un poco y todo ello lo añadimos a la bechamel que ya estará apartada del fuego.

Para las setas, el sofrito lo haremos con cebolleta y para el foie con chalotas. y unas gotas de brandy o Pedro Ximenez.

Al acabar todo esto, pondremos la masa en un recipiente lo más bajo y alargado posible, para que se enfríe antes. Lo ideal son 8 horas de frigorífico, para después poder envolver las croquetas. 




Se puede poner la masa en mangas pasteleras desechables y hacer tiras que después cortaremos y pasaremos por harina, huevo y pan rallado. Para alcanzar la perfección y que no se abran al freírlas, podemos volver a pasarlas una segunda vez por huevo y pan rallado.

Este paso es para mí el más engorroso,y es por ello que durante años me he negado a preparar croquetas. 

Las croquetas se congelan en bandejas, separadas unas de otras y cuando ya estén congeladas se pueden envasar en bolsas y almacenar en el congelador.




Si habéis llegado hasta aquí y os ponéis a preparar croquetas, pensad a lo grande. Es casi el mismo trabajo preparar veinte que cien.

Las croquetas como dije al principio son un plato adecuado para diferentes ocasiones, y otra de sus utilidades es la de ser un estupendo y original regalo. ¿Porque a quién no le gusta una croqueta?

Preséntate en casa de una amiga, de un amigo, de una novia, de un novio, o en la oficina con una bandeja de croquetas y no habrá quien se te resista.



Si vuestro fanatismo croquetil es extremo, podéis celebrar una PartyCroqueta el 16 de enero, que es el Día Internacional de la croqueta.

Y si a pesar de todas estas instrucciones, no te ves con ganas, eres una negada para la cocina y lo tuyo son los grumos, pero te encantan las croquetas. Hay solución.

Las empresas "Croqueta y Presumida" en A Coruña, Bilbao, Donostia, Madrid y Zaragoza, y "Croqueteca" en Barcelona, te las preparan y te las puedes llevar a casa y degustarlas sin esfuerzo previo.

También hay restaurantes que se dedican exclusivamente a las croquetas, en infinidad de variantes, incluso dulces, como "Catacroquet" en Barcelona.

En Canarias no tengo idea de sitios que preparen ricas croquetas. 
En mi casa.






miércoles, 5 de septiembre de 2018

444.- MOOD FOOD AND MOOD MUSIC.


Después de las publicaciones sobre el Mood Food, aquí y aquí. He querido seguir profundizando en este movimiento y segura de la bondad de muchos alimentos que nos hacen felices y aumentan nuestra positividad, se me ha ocurrido algo relacionado con todo ello.

A mi me gusta cocinar con música, a veces pongo la televisión, pero si pienso en ello, es mucho más gratificante e inspirador, hacerlo con música.

Hay muchas listas en Spotify y en Youtube con el nombre de "Música para cocinar", pero es difícil dar con una que coincida con nuestros gustos. La mayoría, y de forma lógica incluye canciones que tienen en sus letras palabras relacionadas con la comida, la bebida y el sabor.

El tema va desde "Vegetables" de The Beah Boys, "Hot Potatoes" de The Kinks, a "Fruta Fresca" de Carlos Vives, "Sarandonga" de Lolita, "Limón y Sal" de Julieta Venegas, "Banana Boat Song" que es una constante en estas listas, "Guacamole" de Kevin Johansen y "Sugar Sugar" de The Archies.

Y ya a otro nivel y como curiosidad, pero que también triunfan en estas playlists, tenemos "Con las manos en la masa" de Vainica Doble, "Paquito el Chocolatero" y la que debe triunfar entre las viejunas pasteleras de cupcakes, "A Spoonful of Sugar" de Julie Andrews en la película "Mary Poppins".

Hay muchas más, pero con la misma falta de criterio, porque a mi me parece muy extraño y perturbador, esta mezcla que parece un salpicón preparado son surimi.

Así que si nos ponemos música, quizás sea mejor que olvidemos todo esto que salvo honrosas excepciones, puede llevarnos a un arroz pasado, una salsa cortada o un estofado quemado.

Entonces, lo mejor es elaborar nosotras mismas una lista con la música que nos gusta, que puede estar relacionada, o no, con la comida y la bebida, o simplemente que sea eso, música que nos inspire, que nos relaje o nos estimule. Dependerá del estado en el que nos guste cocinar. 



Si sois de alta concentración mientras cocináis, llegáis a un alto nivel de introspección, os recomiendo mucho la banda sonora de la película "El Festín de Babette". Podéis escucharla aquí.

Algo mucho más racial, puesto que viajamos desde la Dinamarca de Babette al México de Tita, la protagonista de "Como agua para chocolate", lo podéis escuchar aquí.



Esto son sólo dos ejemplos. Pero lo que quiero decir con este post, es que no creo en una música específica para cocinar. Considero que lo mejor es ponernos lo que nos gusta, lo que nos relaja o excita. Ya sabéis Mood Food y Mood Music.






lunes, 3 de septiembre de 2018

443.- HIGOS CHUMBOS. TUNOS.


Este es un post raro. Es lunes, primer día laboral de septiembre y para muchas el primer día de trabajo después de unas vacaciones expuestas al sol, al calor y en el peor de los casos al sudor ajeno. 

Así que no os lo toméis tan mal que podría ser peor.

Cómo no es mi caso, ni el primero ni el segundo. Yo sigo por aquí dando ánimos y escribiendo mucho, que en estos momentos de cambios, es lo que mejor me viene.

Y hace unos días que quería contaros una cosa. 

A las que sois canarias, no os sorprenderá, pero a las que vivís en territorio peninsular, probablemente si. No estoy segura.

Las chumberas, aquí se llaman tuneras, es por esto, que aquí llamamos tunos, a lo que en otros lugares llaman higos chumbos.

Y los tunos se comen. Que quede claro, me refiero a la fruta, no a los tunos de las tunas. Qué igual también.

Pues los higos chumbos/tunos, son una fruta o un fruto muy peculiar. Su corteza está cubierta de púas, y es complicado pelarlos. La pulpa está llena de minúsculas pepitas que se comen también.

Para llegar a esa pulpa carnosa hay que hacer un minicursillo, si no queremos acabar con las manos ardiendo por los pinchazos de cientos de microscópicas estacas.

Otra idea es pelarlos con guantes de trabajo o de motorista.

Cogéis el tuno pinchándolo por el centro, cortáis los extremos y hacéis otro corte a lo largo de la fruta, bajáis la piel de un lado e intentáis desprenderla de  lo comestible.

Os dejo unas fotos, a ver si os aclaran más que yo la técnica.

Normalmente esta fruta te la regalan, no es muy habitual verla en supermercados y fruterías. Y no sé si quien te regala estos higos chumbos, te quiere bien, o te desea horribles pinchazos.

Yo conozco tres variedades, los verdes que por dentro tienen una pulpa blanquecina, los amarillos/naranjas, con la pulpa también de esos dos colores y los tunos indios, más pequeños que los anteriores y con la pulpa de un rojo burdeos que mancha todo lo que roza, incluida la lengua de quien se los come.

Mis preferidos son los blancos y son los menos dulces. Pero también me parecen más refrescantes.

Una vez que consigáis pelarlos, los ponéis en una fuente y los dejáis en la nevera un par de horas. Los podéis comer solos, y en un arranque de creatividad se me ocurre que podría hacer una mousse, una mermelada o un pastel. 

Otra cosa importante. Debido a la ingente cantidad de pepitas que tienen, son bastante astringentes, así que comedlos con moderación. 

Aquí os dejo las fotos del proceso, de diez solo tres me quedaron bien, el resto no se quedaron enteros, pero se pueden comer partidos. Ha sido mi primera vez, de pequeña los pelaba mi abuelo materno y de mayor, el padre de mis hijos.







sábado, 1 de septiembre de 2018

442.- RELAJO DE SÁBADO.





Bienvenido septiembre.

Puede que os hayáis dado cuenta de que estoy publicando con más asiduidad, y es que como ahora tengo más tiempo, me he propuesto publicar los lunes, los miércoles, los viernes y los sábados.

Quizás sea muy ambicioso mi reto, pero de momento creo que puedo cumplirlo, y si no, pues tampoco pasa nada.

Pero me apetece volver a darle vida a este blog, que estaba un poquito abandonado, y con publicaciones esporádicas. Quiero que vuelva a ser una de mis rutinas deseadas.

Y hoy es sábado, día maravilloso de relajo. 

En Canarias cuando dices estoy de relajo, es estar de juerga, de fiesta. Sin embargo, la palabra relajo es la que ha sido sustituida por relax. Es decir, que relajo es el estado de tranquilidad y reposo físico y mental. Y así me gusta a mi interpretarlo.

Pues a lo que iba, que como día de paz, calma y reposo que me lo voy a tomar, os voy a dejar unas fotos que invitan a ello. Y nada mejor que el mar.

Os deseo un fin de semana estupendo, con relajo o relajo. Vosotras decidís.

Y una cosita más. Si os apetece seguirme en el blog, sería estupendo. Y también dejadme comentarios. Es una ayuda y un aliciente contar con ese feedback. Gracias.