martes, 28 de abril de 2020

550.- TRILOGÍA DEL BAZTÁN


El Valle de El Baztán se sitúa al oeste de los Pirineos, en Nafarroa (Navarra), provincia de Euskal Herria y cuna del Euskara.

Próximo al Parque Natural de Bertiz, que después de la Selva de Irati es el segundo núcleo forestal mejor conservado, no sólo de Navarra, sino de toda la península ibérica.

Elizondo es la capital de El Baztán. Se trata de una población rodeada de naturaleza, paisaje verde y clima atlántico suave y húmedo. Tiene una arquitectura que destaca por sus casas señoriales y palacios; muchas de esas casas se denominan "casas de indianos" por que pertenecieron o pertenecen a emigrantes retornados de América que regresaron enriquecidos.

En julio se celebra la "Baztandarren Biltzarrra", fiesta en la que se reúnen los 15 pueblos que conforman El Baztán.


En cuanto a la gastronomía, es típico el "Txuri eta Beltz", un guiso de tripa de cordero y el "Urrakin egina", chocolate con avellanas enteras.


¿Y por qué os cuento todo esto?

Pues para ubicaros en el entorno geográfico y cultural del maravilloso lugar en el que se desarrollan las dos películas de las que escribo hoy.

Que son thrillers, con grandes dosis de costumbrismo local. Novela negra.


"El Guardián Invisible", de la que ya escribí una breve reseña aquí, en 2017 y "El Legado en los Huesos".

Ambas películas están basadas en las novelas del mismo nombre, de la escritora Dolores Redondo, y forman parte de la trilogía El Baztán.


Debo reconocer que no he leído las novelas y puede que por eso me hayan gustado tanto las películas, no tengo el referente de lectura para poder comparar e identificar si son fieles a su origen.

Además, otro punto muy importante que reconozco es mi gusto, disfrute y pasión por Euskal Herria, por sus gentes, su cultura, su paisaje y su clima.

Os recomiendo mucho que las veáis. Las películas. Y también desde que se pueda penséis en El Baztán como un posible destino vacacional.

Las dos películas entretienen, nos muestran el bello paisaje de la zona y nos cuentan del esoterismo y mitología local.

Como curiosidad la "itxusuria", enterramiento de bebés recién nacidos y no bautizados, que no es exclusivo de esta zona, desde luego, porque la iglesia católica ya se ha preocupado de hacer de esto un misterio límbico, perturbador y perverso en muchos casos.

Capítulo aparte merece la alusión que se hace a los "agotes, pueblo discriminado, sin asentamiento geográfico determinado y cuya presencia data desde el siglo XII, existiendo pequeños grupos de población en el País Vasco francés, Navarra, Guipúzcoa, Huesca y Aquitania.

No se ha dado por válida y cierta ninguna teoría sobre este pueblo, pero cualquiera de ellas le atribuyen un germen perverso, que va desde su no pertenencia a la iglesia católica, paganismo celta o godo, musulmanes no conversos, albigenses o cátaros, leprosos o delincuentes fugitivos condenados en el medievo y huidos de Francia.

Quizás me he pasado con tanta historia, pero os animo a ver las películas.

sábado, 18 de abril de 2020

549.- VITELLO TONNATO


A esto me refería ayer cuando hablaba de miscelánea.

No puedo escribir todos los días, o cada vez que me apetece, del confinamiento, de virus, de política o de mascarillas fakes. No.

Y hoy voy a poner aquí una receta que es sencilla, internacional y está rica rica.

El vitello tonnato es una receta italiana de la región del Piamonte, y que por la emigración italiana a Argentina tiene allí muchos/as adeptos/as.

Consiste en un asado de redondo de ternera que se corta en lonchas muy finas. Estas lonchas se extienden sobre una bandeja o un plato y se cubren con una salsa.

El redondo de ternera se puede asar en el horno, cocinar en una olla ordinaria o exprés, o si tenéis una CrockPot es la mejor opción, porque se queda muy jugosa y conserva todas sus propiedades nutritivas y organolépticas.

Para asar esta pieza de carne con el método que hayáis elegido, es conveniente prepararla para el proceso de cocción. En una sartén marcarla con mantequilla para que quede dorada por todos sus lados. Así evitamos que la carne pierda sus jugos.

Una vez marcada se coloca en la olla, horno o Crockpot.

Añade sal, pimienta, dos cucharadas de aceite de oliva y romero. ¿Porqué romero?  Puede ser otra hierba, o una mezcla de varias, pero mejor romero, Esto es elección mía, pero podéis modificarla, aunque no os quedará tan bien como a mi.

Una vez asada la carne en el método de cocción que hayáis elegido, y con el que debéis haber tenido en cuenta que la carne debe quedar medio hecha, es decir, rosadita por dentro.

La dejáis enfriar sobre una rejilla con un plato debajo para recoger los jugos que suelte y que podéis aprovechar para congelar en un molde de cubitos de hielo y aprovechar posteriormente para otras preparaciones.

Una vez fría, la metéis en el frigorífico al menos seis horas y posteriormente la cortáis en lonchas muy finas. Si tenéis cortafiambre mejor, y si no con un cuchillo bien afilado.

Se colocan las lonchas en una bandeja.

Durante el tiempo de cocción y/o enfriamiento de la carne tenéis que poneros a preparar la salsa que es la gracia, el alma y la vida de este plato.

En la Thermomix, robot de cocina, procesador o batidora de toda la vida de Dior, ponéis 250 grs de mayonesa que puede ser de bote o preparada por vosotras/os, 6 filetes de anchoa de lata a la que habréis quitado con vuestras manitas el exceso de sal,  dos cucharadas de café de alcaparras escurridas, 125 grs de atún en aceite de oliva escurrido y un pepinillo agridulce pequeño.

Todo esto se bate, procesa o tritura  y con ello se cubren las lonchitas del redondo que ya deberíais tener preparadas en una bandeja o en un plato. Se decora por encima con unas alcaparras.

Y esto es todo. Es una receta de dificultad media y no excesivamente costosa económicamente.


viernes, 17 de abril de 2020

548.- MISCELÁNEA


En un afán de centralizar la atención, aquellos pseudo enfants terribles se autodenominaban eclécticos. Y no, nada que ver el eclecticismo con este batuburrillo, mezcla inconexa y revuelto del todo "padentro" que nos invade en estos días de forzada clausura, que espero sirva para el bien común.


Y admito que esta mezcla de cosas que hacemos a diario, nos enriquecerá personalmente y quien sabe si de alguna otra forma nuestra atención que pasa de la lectura a la repostería, la panadería, la cocina de supervivencia y las recetas de estrellados, nos hará más sabias o al menos más útiles.

Las películas y series, las manualidades, escribir, dibujar, pintar, hacer puzzles. Ver las noticias en la televisión que parece haberse especializado en virología, y no hablan de otra cosa. Costura de mascarillas que nadie se aclara si serán efectivas y segura





     




Canciones comunitarias desde balcones, desafinamientos comunes, solidaridad expuesta y anónimos egoístas.


Afortunadamente esta clausura me pilla en una zona en la que no tengo vecinos/as ni balcones que perturben mi clausura, con iniciativas que me parece que son folklore al que este país está tan ligado, y se aleja mucho de las reivindicaciones y el activismo político, que es lo que de verdad podría cambiar este mundo que se va a la mierda.


Agua, pescado, carne, lácteos, fruta, verdura, harina y levadura. Y no es la lista de la compra. Es lo básico que necesitamos para vivir. Si eres vegano/a, puedes eliminar un montón de cosas de esta lista. Y si tienes un puntito sibarita, o simplemente no tomas pastillas, alguna botella de vino, cerveza y/o tequila para aminorar la velocidad del pensamiento.

Necesitamos poco, cierto. Pero nos hemos acostumbrado a tanto, que me quedo asombrada de leer como se publicita la moda para la próxima temporada, destinos vacacionales y tantas otras cosas que ahora me parecen auténticas banalidades. Y dejando de lado mi conocida superficialidad de la que por supuesto me vanaglorio, debo decir que no es el momento de gastar más allá de lo que de verdad necesitamos, no es el momento de enseñar cosas tan superfluas que minimicen situaciones que son de una gravedad aplastante.

Espero y deseo, amigas,amigos, conocidos, conocidas, que estéis bien, que vuestras familias estén bien. Cuidaros mucho, en todos los sentidos.
Besos míos y de Lola.




miércoles, 8 de abril de 2020

547.- EL GRAN ERROR DE LA CASA DE PAPEL


Nunca he sido de ver series españolas porque en general ni me gustan ni las entiendo y en ocasiones me despiertan cierta vergüenza ajena, por ese humor casposo-machista-taurino-racista, que no quiero entender.

Por supuesto hay estupendas excepciones, y La Casa de Papel es una de ellas.

Cuatro temporadas de éxito merecido, guiones impecables que nos han mantenido en vilo y pendientes de más. Y que la han convertido en un fenómeno social. O eso han pretendido.

Unos/as "Sense Eights" sin poderes sobrenaturales, pero con la capacidad de unir con el "Bella Ciao" a gran parte de la sociedad capitalista que se siente de izquierda y  a aquellas que ven caer billetes del cielo como el maná en el desierto católico y les parece de justicia divina y que son las mismas que reciben agradecidas las donaciones del dueño de Zara. Cierto aroma a Robin Hood del siglo XXI.

Y me gustaría saber cuantas sabían el verdadero origen del "Bella Ciao", su auténtico significado.

Y sin olvidar que vivimos en una democracia con un sistema de protección social basado en la concepción de Estado de Bienestar, y que por eso pagamos impuestos, para que recibamos educación, sanidad y servicios sociales dignos. Sin limosnas, ni paternalismos, ni buenismos.

Han tocado todos los palos, todo aquello que late fuerte en el panorama social, desde el feminismo atacando al patriarcado, la lucha de clases, la xenofobia, la homosexualidad y la lesbianidad, luchas obreras, y seguro que me dejo algo.


Todo ello sin que haya que poner ninguna pega, tratado como de andar por casa, para que todo el mundo lo entienda, simpatizando y empatizando con minorías y colectivos vulnerables. Todo de un "bienqueda" aplastante, que da muy buen resultado.


Pero. Y no me gustan los peros. En esta última temporada hay un grave error, puede que se les haya pasado sin querer, porque tienen que atender a muchas otras cosas, pero esta es igual de importante, y no se les tendría que haber olvidado.


Una mujer cis interpretando a una mujer transexual. ¿Es que no hay en España, por no irme más lejos, mujeres transexuales actrices? Prueba de ello la tenemos en la recién estrenada "Veneno".

Grave error de casting sin ninguna duda, y gran metedura de pata de una producción que desde su inicio no ha parado de guiñar el ojo a todo colectivo que resalte por desigualdad, discriminación, vulnerabilidad y/o abuso.

Esto es tan serio y tan grave como pintar a un/a blanco/a de negro para que haga de Baltasar en la cabalgata de reyes.

Y ya no hay subsanación. ¿Para cuándo la quinta temporada?









martes, 31 de marzo de 2020

546.- EL INEXORABLE PASO DEL TIEMPO



Desde hace ya más de quince días no deja de pasar una mañana en la que al despertarme no sienta miedo, angustia, desconfianza y ganas de llorar un poquito.

Los primeros días veía por la televisión las cifras, ahora ya prefiero no hacerlo. 

Leo las noticias en Twitter y escucho el telediario de mediodía. Y todo son cifras, números de personas muertas, números de contagiadas, número de recuperadas. Número de países afectados.

Número de donaciones que no son donaciones, porque no son anónimas. Son publicidad encubierta. 

Y no me creo nada. La única verdad es que están muriendo personas que tenían sus vidas, sus familias, gente que las quería y que ahora se quedan vacías, porque no han tenido ni siquiera un momento para decir adiós, te quiero.

Somos tremendamente vulnerables, frágiles y débiles. Expuestas a peligros que se nos llevan por delante como suicidas en las vías de un tren. 

No podemos hacer nada más que quedarnos en nuestras casas, escondidas, protegiéndonos y protegiendo. Porque no hay posibilidad de acabar con un enemigo invisible, mas que evitándole.

El tiempo sigue transcurriendo, más lento, silencioso, amenazante e incluso esperanzador.

Y no puedo quitarme de la cabeza que no puede ser cierto.


martes, 24 de marzo de 2020

545.- EL GOFIO


Este post es un regalo que tenía pendiente con @stherca, amiga instagramera que conozco hace unos años también por su blog.

De vez en cuando nos hemos enviado postales y paquetitos con regalos que ambas sabíamos que nos agradarían, y en uno de esos envíos se me ocurrió enviarle un kilo de gofio, y lo cierto es que en ese momento pensé que sería conveniente añadir instrucciones de uso, pero no lo hice.

Afortunadamente vivimos tan conectadas, que es sencillo encontrar recetas en las que se utilice el gofio, pero es este un producto que ofrece tantas variantes como hogares y cocineras canarias.

El gofio es harina de cereal tostado previamente y molido posteriormente. Los más comunes son de trigo o maíz, aunque también se utilizan otros cereales como la cebada y legumbres como el garbanzo.

Mi preferido es el de trigo, aunque la ventaja del de maíz y el de garbanzos es que no contienen gluten y pueden ser ingeridos por personas celiacas.

También pueden ser mezclados gofios de diferentes cereales.

Para añadir este producto a nuestra alimentación, existen diferentes opciones, la más simple y común es con leche, y no tiene más que añadirse a la leche caliente como si fuera una bebida de cacao. En Canarias es muy habitual dárselo a los/as niños/as pequeños/as en el biberón cuando dejan de tomar leche materna o de farmacia, es muchísimo más sano que los cereales para bebés que se comercializan en el mercado, ya que el gofio no tiene azúcar.


Hay que batir o remover bien para que no queden grumos, aunque hay quien le encuentra la gracia a esto de los grumos. Mis hijas y mi hijo tomaron muchos biberones de leche con gofio de pequeñas/o y considero que es un alimento ideal para desayunos completos.

A mi no me gusta nada nada el gofio en  la leche. Y para quien no tome lácteos, supongo que también puede añadirse a bebidas vegetales (nuez, avellana, almendra, etc).

También hay quien lo utiliza para hacer postres, hace unos años se puso muy de moda la mousse de gofio, tampoco me gusta ni la he preparado nunca, pero si tenéis curiosidad seguro que encontráis recetas para poder hacer esos postres que llevan el gofio como ingrediente principal y que van desde helado, pasando por pasteles hasta llegar a los bombones.

Y ahora os cuento como prefiero utilizar y comer el gofio. 

En primer lugar, gofio escaldado en caldo de pescado. Para ello habrá que preparar un buen caldo de pescado o fumet, y no se os ocurra hacer un caldito con una cabeza de merluza, no. Hay que preparar un caldo consistente, con cabezas de pescados semigrasos, como cherne, sama, pámpano o mero, a esa preparación añadiremos comino en grano, cilantro, cebolla, tomate, pimiento verde, pimiento rojo, ajo, tomate y patatas.



Una vez preparado el caldo hay que colarlo. En un cazo pequeño ponemos el caldo, medio litro (para empezar) estaría bien, a fuego bajo y sin que llegue a hervir añadimos gofio a cucharadas, poco a poco y removiendo, cuando alcance una consistencia de natillas poco densas, lo retiramos del fuego. Añadimos una hojas de hierbabuena, un poquito de guindilla picadita y de forma opcional un refrito de lámina de ajos ligeramente doradas.

También podemos poner cebolla roja en gajos que previamente hayamos tenido en remojo en agua y unas gotas de vinagre, estos gajos de cebolla se utilizarán a modo de cuchara para comerlo.

Otra forma de preparar el gofio es con el caldo del puchero canario. El puchero es un cocido de garbanzos, patatas, batata (boniato), col, calabaza, calabacines, judías verdes, zanahorias, pera, cebolla, tomate, puerro, pimiento verde, patatas, carne de añojo, gallina y pollo. Las patatas y las verduras se ponen enteras.

Para preparar el gofio, se ponen 2 patatas medianas cocidas, 3 cucharadas de gofio y medio litro del caldo del puchero, iremos añadiendo gofio o caldo según la consistencia deseada. Debe quedar un poco más espeso que con el caldo de pescado. Se pueden añadir los mismos "toppings" que al de pescado.

Algo mucho más simple es añadir un par de cucharadas de gofio sobre un plato de potaje de berros o de verduras.

Y aquí dejo estas dos recetas que son mis preferidísimas en este mundo del gofio.

Además dejo aquí dos enlaces a mi blog en el que ya he contado cosas sobre el gofio.

sábado, 21 de marzo de 2020

544.- PELÍCULAS PARA LA CLAUSURA


Hoy es sábado 21 de marzo de 2020, llevamos más de una semana de confinamiento/clausura por el coronavirus. Estoy bien. Las personas a las que quiero están bien. No puedo pedir más.

Y como ya dije ayer, una de mis tareas diarias ( a ver si soy capaz de cumplirla) es escribir en mi blog. 

Películas que podéis ver en Netflix. 

Netflix es una fuente CASI inagotable de series, y también tiene un gran fondo de películas, pero con las películas hay que tener cuidado, porque hay muchas estacas que te dejan el cerebro del revés.

Aquí os comento sobre las que he visto últimamente, y por favor, seguid mis consejos por vuestra salud mental. No soy una crítica cinematográfica, me limito a ser una criticona de sofá.

1. La chica que amaba a los caballos.


Ni se os ocurra verla. La historia no tiene mucho que ver con el título, salvo que en alguno de sus delirios, la protagonista se va a visitar a un caballo que conoce en un picadero.
Esquizofrenia de libro, que te deja con la duda de abducciones extraterrestres.

2. Señorita J.


Esta me gustó, aunque no pasará a los anales de la historia del cine. Te entretienes y disfrutas viendo como la venganza es un plato que se sirve frío y que en muchos casos es delicioso.
3. Stronger.


Historia real de superación. Nada nuevo, el chico se comporta como se esperaba aunque tenga algún fiestón de alcohol y estupefacientes incluidos. Podéis pasar de verla, a no ser que estéis interesados en el mundo protésico.

4. Historia de un matrimonio.


Esta película nominada a los Óscars, me desilusionó completamente. Me pareció un tostón insufrible. La gente se divorcia y pasa lo que pasa, que si yo quiero esto, que si tú quieres aquello, la suegra, la niña para ti o para mi. En fin que nada nuevo en el panorama de las rupturas conyugales. Un Kramer vs. Kramer menos lacrimógeno.

5. La boda de la abuela.


Esta si que si. La puedes ver y reírte todo el rato, porque es tan mala que no das crédito. Tipo telenovela "La dama de rosa", pero con una señora más entradita en años, un jardinero enamorado, y las familias de ambos. 

6. Chicas perdidas.


La realidad de tantas mujeres en el mundo que desaparecen sin dejar rastro. Feminicidios que quedan sin resolver, porque la vida de las mujeres vale menos que la de los hombres, y si eres prostituta, entonces eres la escoria de la sociedad y ella tiene derecho a hacer contigo y con tu memoria lo que le dé la gana.

7. Violet y Finch.


Una historia de amor entre dos personas diferentes, especiales. Es un drama para desahogarnos llorando, si necesitamos de cierto estímulo para poder hacerlo.

8. El rizado camino  a la felicidad.


Por una parte, poniéndome seria y reivindicativa, el alisado de pelo en mujeres afroamericanas y africanas, está muy generalizado y obedece a una imposición social. No me voy a alargar sobre este tema, porque no es el momento (me da cierta pereza ahora mismo), pero es real este tema.
Y si me pongo frívola y superficial, qué puedo decir yo sobre este tema, que llevo alisándome el pelo desde que tengo 14 años. 
Santa Melena.
En cuanto a la película, podréis sobrevivir sin verla.

9. La trinchera infinita.


En estos momentos de clausura que nos está tocando vivir, no es la mejor película que ver ahora, sobre todo si estás empezando a tener síntomas claustrofóbicos, pero si eres de las que aguanta esto, un naufragio y un retiro espiritual, lánzate a verla.
Está basada en la realidad que vivieron algunas personas durante y después de la guerra civil española. Los llamados topos (no se si hubo topas).
El miedo puede paralizarnos y convertirse en nuestro peor enemigo y en el mejor amigo de nuestros enemigos/as.
10. Dolor y gloria.



Sin llegar al esperpento de "Los amantes pasajeros", porque sería imposible superarla, esta película sobrevalorada, como todo lo que hace Almodóvar, es un ejercicio de autobombo sobre el que no puedo comprender que se la equipare a otras películas nominadas a los Óscar como "Jocker" y "Parásitos" a mejor película.
Y la nominación de Antonio Banderas es que me deja sin palabras.
Y ya de Penélope, pues nada.


Bueno, como habréis podido comprobar esta lista es más para que no perdáis el tiempo y luego no os quejéis, que avisados/as estáis.







viernes, 20 de marzo de 2020

543.- SERIES PARA LA CLAUSURA


Hoy viernes 20 de marzo he decidido volver al blog, porque a pesar de haber tenido una semana con muchísimo tiempo para hacerlo, no sabía que decir. Tenía decenas de ideas y otros tantos pensamientos, pero es tal el choque por lo ocurrido en nuestro mundo, que cualquier cosa que pudiera escribir aquí me resultaba una banalidad, incluso aunque me refiriera a lo que está pasando.

Y no voy a escribir sobre la pandemia porque creo que ya andamos bastante saturadas de cifras de contagios, personas fallecidas, peleas internas y externas entre políticos/as, papel higiénico y mascarillas.

Sobre todo eso ya leemos y escuchamos bastante.

Yo al confinamiento prefiero llamarle clausura. Una de las acepciones de esta palabra es "la obligación que contraen ciertos religiosos/as de no abandonar un recinto y que también impide a los/as laicos/as ingresar en él. Por extensión, la idea alude al lugar donde se desarrolla esta práctica y al tipo de vida de quien se somete a estas restricciones". 

Y para estos momentos de clausura estamos viviendo una sobreexposición y auto obligación a hacer cosas, listas de tareas, horarios con rutinas diarias, menús semanales, quincenales e incluso y peor aún, mensuales.


Gimnasia, yoga, coser, bordar, cantar, limpiar, conciertos, recetas, videoconferencias, llamadas telefónicas diarias, cursos e-learning, caceroladas o aplausos en los balcones a horas establecidas, juegos de mesa...

Y entiendo que tantas horas se hacen eternas, ya llevamos casi una semana y esto pinta mal amigas. Con lo cual puede alargarse mucho esta situación de clausura.

Y aunque he visto muchas listas de series que ver, películas y libros que leer. No me he podido resistir (hubiera podido hacerlo, pero una de mis tareas es escribir en este blog), y he confeccionado una lista de series que os recomiendo.


1. Esta mierda me supera.


Adolescentes que sin duda han dado en el clavo. Así es la vida, incluso con superpoderes. Maravillosa a veces y una auténtica y enorme mierda otras.
De todas formas, en esta serie no se aborda el aspecto de mierda de la vida desde un punto filosófico, sino desde la visión de unas personas adolescentes que son diferentes o especiales, como prefiráis calificarlos.

2. El bazar de la caridad.



Basada en hechos reales. Consecuencias y responsabilidades después de una catástrofe.
Cuando acabe el incendio se depurarán responsabilidades.

3. Un lugar para soñar.


Imaginad un rollito "Doctor en Alaska", pero en enfermera atormentada por una desgracia pasada, que va todas las noches al bar que tiene justo al lado de su casa y se encuentra allí con un maromo señor muy atractivo quitapenas que le sirve chupitos de bourbon y tequila. Mejor vecino imposible.
Actualmente inviable, ten bien surtida la bodega y cargadito el satisfyer.

4. No hables con extraños.



Thriller sorprendente que te mantiene en vilo hasta el final. Está basada en un libro del escritor Harlan Coben especialista en novela negra. Ya hablé aquí de Safe, otra serie basada también en una de sus novelas. No os fiéis de nadie.

5. Los asesinatos de Valhala.


Serie islandesa policíaca. Maltrato y abuso hay en todas partes. Aparte del guión que es interesante y engancha, no os perdáis los paisajes, la noche, la sobriedad en la decoración de las casas. Otra historia.

Todas están en Netflix.

Os recomiendo que veáis las cinco, tiempo tenemos seguro.

Y mañana vuelvo con películas.

Cuidaros mucho y quedaros en casa.

viernes, 13 de marzo de 2020

542.- PARÁSITOS. EL OLOR DE LA MISERIA.


Voy poco al cine, pero tenía muchas ganas de ver esta película que en su momento se me escapó por el escaso tiempo que estuvo en cartelera. Supongo que cuando se estrenó, no mucha gente daba un duro, y mucho menos un Óscar por este film coreano.

Otra cosa, estuve en el cine el 6 de marzo, y añado este dato, porque actualmente #yomequedoencasa debido a los acontecimientos sobre el coronavirus. No debemos poner en riesgo la vida de nadie.

Voy a la película, que me pierdo.


La pobreza y la necesidad no son cosas de una determinada nacionalidad, etnia o continente. En cualquier parte de este extraño, injusto y contradictorio mundo hay gente que pasa hambre, que no tiene acceso a los recursos básicos para poder vivir con unas condiciones mínimas de salubridad, que no tiene una casa que les abrigue y proteja.

Pobres y ricas, la eterna y lógica lucha de clases. Quienes tienen todo y quienes habitan el vacío de la necesidad, de la nada más absoluta, en el que ya no hay ni desesperación, porque no se conoce la esperanza.

Un lazarillo coreano, suena raro. Decía alguien que la pobreza agudiza el ingenio. Para robar, trampear y esas cosas. Muy español todo.



Pero en esta película, la carencia de todo, el desconocimiento de lo que es "tener" convierte a las personas en seres desposeídos incluso de aquellos sentimientos más básicos que pueden suponerse "de serie", y no.

La miseria material ha horadado la mente de una familia que no conoce principios ni valores y traspasa sin pudor ni culpa, cualquier obstáculo para llegar a lo más básico y prosaico. 

Esta película da asco, otras dan miedo o risa, pero esta da mucho asco. Te puedes pasar todo el tiempo que dura con una larga arcada. Te llegarán oleadas de un olor que afortunadamente no reconocerás, una mezcla desequilibrada de sudor, grasa, podredumbre, heces y orina. Y durante buena parte de la película, la hueles, si hueles la miseria.


Hacer una película que provoque tanto asco no sé si merece el reconocimiento de expertos/as y los premios logrados. Puede ser que si.

No creo que en Corea ni aquí, se llegue al nivel de disparate y locura que nos retrata la película, Aunque quien no tiene nada que perder, porque nunca ha tenido nada, no entienda el valor, y no hablo de lo material, de la vida.