El viernes por la noche he visto la película La
voz de Hind, título original La voix de Hind Rajab.
Esta película está basada en hechos reales ocurridos en Palestina,
territorio ocupado por los sionistas. En enero de 2024 una niña de 6 años queda
atrapada en un coche después de un tiroteo, Hind estuvo en el automóvil rodeada
de los cuatro cadáveres de miembros de su familia durante varias horas
esperando ser rescatada por los equipos de la Media Luna Roja.
Hind habla desde un teléfono móvil, durante el tiempo de espera, con
varias personas del personal de la Media Luna Roja que intentan conseguir una
ruta segura para poder ir a buscarla, están a muy poca distancia de ella, pero
el ejército sionista continúa en la zona del ataque y no es zona segura para el
paso de ambulancias.
A lo largo de la película, las conversaciones telefónicas de Hind con el
personal de atención telefónica de la Media Luna Roja y con su madre, son las
llamadas reales que se produjeron durante esas horas.
Espera e impotencia, miedo y desesperación son las constantes de esta película que impacta y retrata una mínima parte del horror del genocidio que se desarrolla impunemente en Palestina con la perversa intención sionista de hacer desaparecer a los y las palestinos/as. Una limpieza étnica con la finalidad de apropiarse de todo el territorio.
La película está dirigida por la directora tunecina Kaouther Ben Hania y
se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Venecia en 2024, ganando el
Gran Premio del Jurado.
Es una coproducción tunecina, francesa y belga y su idioma original es
el árabe. Dura aproximadamente 90 minutos con un reparto muy reducido y
multicultural, Sidse Babett, danesa, Hiam Abbass, palestino y Yasmine Al
Massri, libanesa.
Esta noche, la madrugada del 15 al 16 de marzo, es la ceremonia de
entrega de los premios Oscar en el Teatro Dolby de Hollywood en Los Ángeles,
California. La voz de Hind está nominada a Mejor Película Internacional.
Otros premios y nominaciones que ha recibido son la nominación a mejor
película de habla no inglesa en los Golden Globe Awards, nominación a mejor
película en lengua extranjera en los Bafta y el Premio del Público en el
Festival Internacional de Cine de San Sebastián.
Sin duda, y cómo ya he escrito muchas veces, es una muestra más de como
el arte se posiciona y debe hacerlo, políticamente. En este caso dando voz a un
pueblo, el palestino que vive desde 1948 una ocupación violenta por parte del
llamado estado de Israel.
Y no puedo quedarme solo con la reseña de esta película.
Soy atea, formada durante ocho años en un colegio de monjas, quizás por
eso soy atea, y cuando recurro a citas bíblicas es para recordar a católicos y
católicas que su libro de referencia tiene múltiples recursos que sirven para
explicar, justificar o condenar conductas, y que como "palabra
sagrada" debe ser observada y respetada por sus acólitos/as.
Pues en el libro del Apocalipsis 3:16 podemos leer “Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”,
clara referencia a la tibieza espiritual en cuanto a la fe. Y trasladando ese
rechazo a la tibieza, yo me permito la licencia de llevarla a la vida laica, a
la fe, no en dioses, sino a la fe en las personas.
Y esa fe se me pasa rápido, porque cada vez es más abundante la falta de
compromiso, posicionamiento y apoyo a lo que es justo.
En redes sociales se observa el miedo a perder seguidores/as por
posicionarse, en este caso, contra el genocidio de los sionistas contra el
pueblo palestino. Miles de personas asesinadas en un exterminio masivo en el
que la mayoría de las víctimas son civiles, menores en muchos casos.
La excusa, "es que yo hablo de moda, comida, restaurantes,
cosmética o enseño mi compra de Mercadona en reels y no me meto en política,
soy neutral". Pues vale, todo ello te retrata. Cada uno y cada una es muy
libre de hablar y escribir sobre lo que quiere, de dar prioridad a la
ignorancia y la indiferencia porque eso te mantiene, monetariamente (o en
especie) hablando
La dignidad no debería tener precio.
La última noticia sobre la ceremonia de entrega de los Premios Oscar es
que EEUU ha prohibido la entrada al país a uno de los actores protagonistas de
La voz de Hind, Hiam Abbass, por ser palestino.
Gracias por leerme.

