Xavier Dolan con tan solo 24 años es actor, director, productor y guionista canadiense (me encanta Canadá), como detalle a tener en cuenta es homosexual visible.
Su juventud no ha sido obstáculo para desarrollar su profesión de cineasta y ya tiene en su haber tres películas y se encuentra filmando la cuarta:
J'ai tué ma mère (Yo maté a mi madre) (2009) Relaciones difíciles entre una madre y su hijo adolescente.
Les amours imaginaires (Amores imaginarios) (2010) Triángulo amoroso.
Laurence Anyways (Laurence de todas formas) (2012) Transexualidad femenina
Tom à la ferme (Tom en la granja) (2013) El luto de un homosexual por su pareja
Sus tres primeras películas cuentan con más de 30 premios, su cine se aleja de lo comercial y se recrea en las imágenes, en lo preciosista y sobre los temas de sus obras hay que atribuirle el exquisito tratamiento de asuntos tan delicados como la transexualidad.
Hace pocos días se ha estrenado un videoclip que Dolan ha realizado para la banda francesa de rock Indochine.
El videoclip ha sido censurado en Estados Unidos y en Francia por considerarlo violento.
Aborda de forma muy cruda y real el acoso escolar que sufre un adolescente, los ataques van aumentando hasta llegar a un límite y fin del video que sobrecoge.
¿Es violento?, si, es un retrato de la violencia real que se produce en las aulas llegando a un extremo sangriento, menos habitual, pero posible.
Pero no es más violento que las imágenes de niños hambrientos, gente empuñando armas, los telediarios y la prensa escrita.
Duele, si, duele mucho, pero si cerramos los ojos al dolor ajeno, también lo estamos cerrando al propio.
Lo que no vemos porque nosotros mismos negamos la realidad, o porque son otros quienes nos ponen la venda, se vuelve invisible, se olvida y es entonces cuando se producen abusos
que quedan inmunes porque esas dolorosas realidades están escondidas.
Si nos negamos a ver la violencia que nos rodea a todos y a todas negamos también el derecho a acabar con ella.
Los muros que separan son violencia.
Las guerras son violencia.
Los malos tratos hacia los niños son violencia.
Las ablaciones de clítoris son violencia.
Y tantas y tantas otras cosas también son violencia.














