Debo decir que no soy una fotógrafa profesional ni siquiera medianamente buena, pero la cámara que tengo me permite hacer unas fotos agradables.
Las noches de Barcelona son bonitas y cuando llueve, esa belleza se intensifica.
Y he pensado que de vez en cuando iré publicando entradas con fotografías de esta ciudad que me tiene enamorada.
En algunas de las fotos sale nuestro amigo el duende italiano, que se cuela muchas veces.
Estas están tomadas en los alrededores del Mercat del Born.
(Te quiero F.)