jueves, 29 de agosto de 2019

525.- OPINIONES.


Hoy en día las opiniones están sobrevaloradas. Todo el mundo opina, y muchas veces sin tener ni idea de aquello sobre lo que habla.

El uso de las opiniones sin sentido, se ha extendido desde los medios de comunicación, hasta las charlitas de amigos y amigas de después de comer o cenar, y  en medio de todo ello, en las aulas también se da opción a que el alumnado opine sobre materias y temas que desconocen y que son muy delicados, ya que influyen de manera fundamental en su formación, sobre todo cuando se trata de asuntos que afectan a toda una sociedad y que la evolución correcta de esa sociedad está íntimamente ligada a los valores y actitudes correctamente aprendidos.

La responsabilidad de que esto ocurra en las aulas es del / la docente, que en muchos casos adolece de conocimientos suficientes sobre temas que no son de su especialidad, pero que, no obstante, inciden de forma transversal en todos los aspectos de la vida.

Entrar en un aula y preguntar al alumnado sobre lo que opinan del racismo es impensable, porque todos y todas tenemos claro que el racismo es malo y que no se puede ser racista en una sociedad avanzada, democrática e igualitaria. No haríamos nunca esa pregunta, porque la única opción es no ser racista, el racismo es malo e ilegal.

Es igual a si estuviéramos dando una clase de matemáticas y preguntáramos cual es el resultado de sumar 2 más 2. Todos y todas sabemos la respuesta, pero alguien argumenta que existe otra forma de ver la suma y que "opina" que el resultado es 5.

Entramos aquí en la impartición, obligatoria actualmente, de cursos sobre sensibilización en políticas de igualdad de género. Estos cursos se imparten en todos los Certificados de Profesionalidad del INEM, son obligatorios, al igual que la información medioambiental y la formación y orientación laboral. Son los llamados módulos transversales.

Cuando se entra en un aula cuyo alumnado es adulto, se da por hecho ciertas cosas que no deberían darse por interiorizadas ni aprendidas, y por eso mismo, no se puede ni se debe permitir que se opine sobre un tema tan delicado y complicado sobre la igualdad de género, a personas que van a recibir una formación. El motivo es claro, primero hay que formarse y quizás con esa formación se pueda ser capaz de emitir una opinión fundada, adecuada y enriquecedora para el resto.

Porque sobre este tema de la igualdad entre hombres y mujeres todo el mundo parece saber mucho, y en esta sociedad en la que existen importantes diferencias y graves vulneraciones de las libertades de las mujeres, no se pueden admitir opiniones que son una muestra más del machismo cultivado intensivamente por el patriarcado.

Hay personas que no hablan en reuniones de amigos, en cenas, encuentros, etc., por timidez o por desconocimiento de los temas que se tratan, esta gente es prudente. Pero incluso ellos, cuando se trata de la igualdad entre hombres y mujeres, explotan y opinan, argumentando sin ningún tipo de fundamento ni conocimiento, salvo su única creencia vacía de contenido, quitando importancia y negando que exista desigualdad, o justificando su existencia.

Y eso es machismo señores y señoras, y se perpetúa y extiende porque muchas veces no sabemos pararle los pies, por temor a respuestas que nos coloquen en una situación violenta, por no querer ser siempre la nota discordante, por no reír las gracias de aquellos que habitualmente recurren al chiste fácil sobre mujeres, por no parar a quienes llaman feminazis a mujeres que han recogido el testigo de aquellas feministas que lucharon por nuestros derechos.



Una opinión escuchada en un aula de adultos con una media de edad de 40 años, fue la de un estudiante que opinaba sobre la desigualdad entre hombres y mujeres. Él decía que había perdido su trabajo después de 25 años trabajando en el mismo sector, a causa de la incorporación de la mujer al mundo laboral, que en ese sector en el que él había trabajado tantos años, la ocupación de la mujer era actualmente mayoritaria. Y como colofón dijo que pensaba que a las mujeres nos habían dado un frutero lleno de frutas y que no habíamos sido cautas y nos las habíamos zampado todas de golpe. Y eso perjudicaba a los hombres.


Ninguna autocrítica. Por supuesto no se le ocurrió pensar que si había sido despedido era porque no cumplía los requisitos necesarios para continuar en su puesto de trabajo, que si había sido sustituido por una mujer era debido a que ella si podía realizar correctamente las funciones que ese puesto requería. Mejor formación académica, mayor capacidad de adaptación a las nuevas tecnologías, actitud positiva y práctica hacia la formación continua.

Hablar en estos cursos sobre el lenguaje inclusivo y no discriminatorio, es obligatorio, ya que a través del lenguaje se consiguen muchos logros, haciendo visible la situación actual de la mujer en nuestra sociedad. Y utilizar un lenguaje inclusivo puede hacerse sin incurrir en errores gramaticales, que parecen preocupar a muchos hombres aunque cometan a menudo multitud de faltas ortográficas y sintácticas.



La explosión fuera de lugar de alguien que dice que está harto de escuchar y leer todos/as, ellos y ellas, el padre y la madre, etc. ¿A qué viene esa descarga de testosterona? ¿Por qué se siente amenazado un hombre cuando se le explica la importancia y necesidad de utilizar un lenguaje que visibilice a las mujeres?

Y como respuesta, más propia de neandertales que de hombres, presuntamente formados, se dedican a subir vídeos de Youtube ridiculizando a las mujeres, al lenguaje inclusivo y al colectivo LGTBI.

Por todo esto. Primero hay que formar de una manera especializada, teniendo unos sólidos conocimientos sobre el tema, para poder realizar una correcta transmisión de valores y actitudes. 

Y ya después que opinen en sus casas o donde se lo permitan. Porque es cierto que el machismo no es permeable a la razón.


martes, 27 de agosto de 2019

524.- SERIES. POSE.



Ya sabéis que cuando escribo sobre una serie, me gusta contextualizar y aprovecho para dar mi opinión sobre ella, pero también sobre todo aquello que la rodea y me inspira.

Cuando nacemos, en ese instante, en esa primera luz, alguien nos mira desnudos/as y dice "es una niña" o "es un niño".

A partir de ese breve momento comienza nuestra construcción social como mujer u hombre.

Quienes me leéis, sabéis que soy trabajadora social y mi proyecto de fin de carrera fue con mujeres transexuales reclusas, posteriormente fui coordinadora de un grupo de mujeres transexuales dentro de un colectivo LGTBI en Gran Canaria.

Mi relación con la transexualidad femenina no ha sido sólo profesional, ya que de ahí surgieron conocimientos y amistades importantes que me abrieron todo un mundo de posibilidades, de experiencias, de respeto y de libertad. 

Estudiar, leer mucho y conocer personas que han hecho que entienda que el binarismo es la barrera que separa a muchas personas, y el obstáculo que impide transitar por él. Porque para más personas de las que pensamos, el tránsito por el género es una necesidad, una aventura, un deseo o simplemente un paseo.

Y aquí ya me centro en la serie POSE, que es casi de obligada visión. Hay dos temporadas, la primera está en Netflix y la segunda en HBO.


Lo que comienza como algo lúdico y festivo, un espectáculo bastante habitual en los años 80, en locales semiclandestinos, en los que mujeres transexuales bailaban, cantaban, hacían playbacks, se caracterizaban imitando a famosas y en definitiva, se ganaban la vida en algo que a algunas les gustaba y que para otras era la única oportunidad de sobrevivir en un mundo que las consideraba en el mejor de los casos bichos raros y en el peor, gente que no tenía derecho a compartir el mismo aire que ellos.

Y al grito del maestro de ceremonias del local, "vive, lúcete, posa" comenzaba el espectáculo.


Pero detrás del espectáculo, en 1983, acechaba el demonio del VIH, la plaga que acabó con la vida de hombres homosexuales y de muchas mujeres transexuales, antes de extenderse al resto de la población y dejar de ser una enfermedad/castigo de "maricas y travelos". Y en aquel momento de desconcierto, en el que nadie sabía que ocurría y porqué parecía que sólo les afectaba a ellos y a ellas, la clase médica no entendía que pasaba, se experimentaba con medicamentos que tenían el efecto mismo del veneno, y los que parecían beneficiar la salud de las personas enfermas eran tan caros que sólo podían acceder a ellos unos pocos.


Murió mucha gente. Muchas de estas personas murieron solas, como apestadas, como desechos humanos a quien nadie quería acercarse, consolar, acariciar y acompañar en el trance de la muerte.

Mientras esto ocurría, la iglesia católica se reafirmaba en la abominación de la homosexualidad y lo pecaminoso del uso del preservativo. La misma secta y la misma mierda de siempre.

Y el relato de las mujeres transexuales en la serie es tan real, tal y como muchas jóvenes cuentan su vida, su experiencia familiar, su dura batalla contra una sociedad que las ha despreciado e invisibilizado. Mujeres a las que sólo se quería ver en una calle oscura para pagar por una felación, o a las que se iba a ver en manada para en un escenario y no por apreciar su voz, su caracterización como Streissand, Minelli o Jurado, no. Lo que se esperaba era que al final hubiera un desnudo integral y verlas como a monos de feria, enseñando aquello que a ese público cruel y morboso les reafirmaba su idea de pene = hombre.


Os la recomiendo muchísimo, por lo que de historia social tiene, porque hace entender una realidad que para muchas personas es lejana y para otras muy próxima, pero que no entienden, y no se trata de maldad, sino de desconocimiento y ello puede llevar al miedo y ese miedo generar odio.

Por ello hay que conocer para comprender, para dejar de temer a lo desconocido.

También durante las dos temporadas de la serie hay una constante que es la maternidad, sentimiento que muchas veces no se inicia en un parto, sino mucho después con personas que no has parido, con personas que no te han parido. La maternidad es ese sentimiento que brota hacia alguien que sabes que necesita de tu amor y de tu protección. Y da igual si es mamá o papá, da igual su orientación sexual, su identidad, su nivel económico  y social. 

Espero haberos animado a verla. 


sábado, 24 de agosto de 2019

523.- AZAFRÁN.



Me gustan las especias, no todas, pero si una enorme mayoría. Quizás sea una contradicción más de las muchas mías, porque odio el curry, cualquiera de ellos, los indios, los thailandeses y si existen más también los odio, alimentariamente hablando.

Lo de los currys se debe a un trauma olfativo de cuando era pequeña e iba a casa de una amiga en la que a cualquier hora olía a curry, y no podía soportar ese olor que me recordaba al sudor de quien ha comido mucha cebolla.

El caso es que es una contradicción, porque los currys son una mezcla eficiente de especias, y seguro que por separado las habré utilizado e ingerido, pero la mezcla no es eficaz para mi sistema límbico.

Debería tener una anosmia selectiva para no enterarme de los currys que puedan cocinarse a mi alrededor.

Me estoy yendo por las ramas.

Comino para el potaje de berros, para el marinado de un atún rojo con otros ingredientes secretos, para el caldo de pescado junto con el cilantro.

Bouquet garni (orégano, tomillo, laurel y romero), para un estofado de ternera.

Pimienta negra para un buen filete a la brasa y para unas fresas marinadas con auténtico vinagre de Módena.

Eneldo para el salmón en cualquiera de sus versiones.

Y podría seguir, pero ahora que ya sabéis que odio el curry y que adoro las especias y cocinar con ellas, sólo me resta decir que de lo que quiero escribir hoy es sobre el azafrán.

Para quienes no cocináis y no tenéis idea de especias, os cuento que el azafrán es conocido como el oro rojo en la gastronomía.

Crocus sativus es la planta más conocida como azafrán, aunque sería más correcto decir de la que se extrae esta maravillosa especia. Es una planta pequeña con florecillas de color malva y cada una de estas flores tiene tres pistilos que se extraen manualmente y son los que reciben el nombre de azafrán.


Su origen es muy antiguo y se ha utilizado como tinte para ropa, aromatizador y en el embalsamamiento de cadáveres. Desde hace algunos siglos, su principal utilidad es la de aromatizar platos dulces y salados y dar un color característico.

Podemos encontrarlo en helados y natillas, arroces y caldos. Para mi es imprescindible en las sopas.



Su precio es muy elevado debido a la dificultad en su recolección que debe ser manual, en una determinada época del año y realizada por personas expertas que no dañen el producto.



El mejor azafrán es el español, cultivado en La Mancha. Hay mucha picaresca con este producto y muchas veces se vende como español, el producido en otros países y que no tiene la misma calidad que el de aquí.


Como recomendaciones deciros que nunca lo compréis molido, porque la mayoría es colorante alimentario que nada tiene que ver con el auténtico.

Un truco para que os cunda más es poner las hebras que vayáis a utilizar sobre la tapa de la olla en la que estéis cocinando y dejarla unos minutos hasta que se seque, a continuación podéis incorporarla a vuestra preparación, dejará más color y mucho más sabor a vuestro plato.

Y como anécdota os cuento que hace un tiempo tuve una vecina búlgara que me contó que se estaba llevando semillas de la planta del azafrán para plantarlas en la finca de sus padres en Bulgaria, había comprado las semillas en La Mancha y ella ya se veía como "la reina del azafrán", así se llamó desde entonces. 


Por último, el valor nutricional y potencial terapéutico parece ser interesante, pero no os dejéis engañar, porque es un producto que se consume en cantidades mínimas, y para conseguir esos beneficios habría que tomar al menos 100 gramos de producto.








sábado, 27 de julio de 2019

522._ EL CORTE INGLÉS.


Este no es un post sponsorizado, ni nada parecido.

Pero por muy raro que os parezca, El Corte Inglés forma parte de mi infancia y adolescencia.

Este post se debe a que yo de pequeña vivía al lado de un Centro del Corte Inglés y era muy divertido pasear por el que fue el primer gran almacén de mi ciudad, por las innumerables plantas y secciones.

Y otra ventaja, el aire acondicionado en verano.

El caso que me ocupa hoy es que después de más de 10 años sin entrar al Corte Inglés de Mesa y López en Las Palmas de Gran Canaria, hoy por razones de proximidad familiar, he estado en la zona gourmet.

Y como siempre, El Corte Inglés de esta zona, me sigue divirtiendo enormemente. Sigue estando la misma gente de paseo, nueva clientela que busca cosas ricas para la cena especial del sábado, la botella especial o el regalo diferente.


Yo me he parado en la cafetería de la entrada y me he tomado un café cold brew que estaba muy bueno, es de esas modas a las que no siempre se consigue dar la suficiente calidad, y aquí lo han conseguido.

También me comí un pincho de tortilla ibérica que estaba buena, aunque demasiado hecha para mi gusto.

Después me acerqué hasta la zona de los quesos y aunque no tienen una gran variedad, los que hay son de un alto nivel de calidad.

Se me antojó preparar una tabla y esto fue lo que elegí.

Brie de Meaux, Morbier, Comté y Stillton. 

También compré unos picos camperos muy crujientes y sabrosos, muy adecuados para acompañar a los quesos.

Y de allí me fui a la zona de revistas, y encontré esto. Un hallazgo que unir a mi colección de Kimmidolls.

El personal de la zona gourmet, quien me preparó y cortó los quesos, el señor que estaba en la caja y me cobró. No se puede ser más amable.

Ha sido un placer de un par de horas de la mañana del sábado, y he vuelto a pensar en lo bonitas que son las mañanas de sábado. Y sobre todo, en que mamá me estaba esperando en casa. Y esto último ha sido lo mejor.


viernes, 19 de julio de 2019

521.- TACOS MEXICANOS.


Cuando conocí a Frida Kahlo surgió en mi la necesidad de visitar México, pensaba mucho en la casa azul de Coyoacán y en conocer la ciudad de México DF, la ciudad de La Lupe y Chavela.

Fueron años de coleccionar biografías y ensayos sobre Frida, de leer, recortar y guardar decenas de artículos sobre ella. Y de escribir en este blog aquí y aquí.

Y con toda esa pasión por ella y por su país, surgió casi sin querer, el interés por conocer la gastronomía de esa gran cultura que tiene México. 

Hago aquí un pequeño inciso para decir que cuando hablo de cultura me refiero a las tradiciones, costumbres y lengua que caracterizan a un pueblo.  Y la gastronomía es una parte fundamental para entender la cultura de un país.

Y aquí en España donde único he comido auténtica comida mexicana, fue hace muchos años, en casa de unas amigas canarias que viajaban anualmente a México durante años y conocían muy bien el país y a sus gentes. Traían productos de allá y sabían como prepararlos.

Restaurantes mexicanos proliferan desde hace tiempo en España, pero sobre su veracidad y calidad tengo mis dudas, que expresé ya aquí.

Y ya para acabar este preámbulo, sólo me queda decir que encontré en Netflix un delicioso documental sobre una de las delicias nacionales mexicanas. Los tacos.


"Crónicas del Taco" se ha estrenado hace pocos día en Netflix y nos cuenta a lo largo de seis capítulos de no más de 30 minutos, qué es un taco mexicano y las seis especialidades de esta comida que representa la idiosincrasia de un pueblo, reflejo de su cultura, de una sociedad y de un pasado.

Los tacos no son esa cosa seca que se pone sobre una tortilla industrial, con un guacamole infumable, tabasco y jalapeño en conserva. No.


Y por haceros un resumen y animaros a que la veáis os dejo por aquí los títulos de cada episodio.


Pastor.
Carne de cerdo adobada. No es un kebab.


Carnitas.
Puro cerdo, exponente del máximo aprovechamiento.


Canasta.
El taco más callejero.
Y Lady Tacos de Canasta. Muxe.


Asada.
Auténtica carne a la brasa en una tortilla. Puede que no sea pecado.


Barbacoa.
Otra historia de barbacoa. Cordero llevado a otra dimension.


Guisado.
De casi todo. El bufé del taco.



Os recomiendo muchísimo esta serie. No para que imitéis y os pongáis a preparar tacos, porque creo que aquí, sin contar con los ingredientes de allí, es una misión imposible.

Y sólo una última cosita. ¿Porqué la comida que preparan aquí en los restaurantes mexicanos es tan mala e irreal?

sábado, 29 de junio de 2019

520.- ORGULLO Y REVOLUCIÓN.


Estamos en fechas de orgullo, de reivindicación, de celebración, de manifestaciones, de desfiles, de lecturas de manifiestos, de pregones, de canciones, de encuentros, de fiestas, charlas, debates, bailes y ponencias.


No olvidemos que mientras se mate a personas por su orientación sexual o por su identidad de género, todo ello tiene sentido, es una obligación que tenemos quienes podemos hacerlo, para que quienes no pueden, consigan vivir y amar en paz.

Y aquí, en este primer mundo desarrollado, sigue siendo necesaria también la revolución encendida, para que no olvidemos, para que no nos relajemos, porque el peligro sobrevuela alrededor nuestro, con diversas formas y colores de nuestro más vergonzoso pasado político y social.

Así que a las calles a reivindicar de la manera que nos dé la gana. Con pluma, lápiz, bandera o plataforma. Que todo vale y todo cabe.


Y todo ello vale en este camino que se emprendió hace 50 años en Stonewall, Nueva York.

También es momento de agradecer a quienes dieron la primera voz, el primer grito, tiraron la primera piedra y pusieron sus cuerpos como escudo.


Gracias Marsha P. Jonhson.


Gracias a todas aquellas mujeres transexuales que en la cafetería Compton's de San Francisco, en 1966, tres años antes de lo ocurrido es Stonewall, protagonizaron la primera revuelta transgénero en Estados Unidos.


Mi pensamiento hoy se va junto a las personas LGTBIQ mayores, enfermas y solas.

Debemos reivindicar también el derecho a una madurez visible, sana y digna.

Y para acabar, os dejo un pequeño regalito. 


En Netflix hay una serie que se llama "Historias de San Francisco", la podéis obviar, pero el capítulo 8 es una pequeña joya que hay que ver. La protagonista de este capítulo de Jen Richards. Mujer trans interpretando a mujer trans, por fin.


Toda la serie está basada en los cuentos de Armistead Maupin, a quien podéis ver participando en la película documental "El celuloide oculto", perfecta también para ver en estos días, y en la que vemos la realidad lésbica y homosexual en el cine.





miércoles, 26 de junio de 2019

519.- CANTA, NO DEJES DE CANTAR.




¿Sabéis cuándo escucháis canciones y la música y la letra parece que hablan y suenan a vuestra vida?

Llegamos a sentir que quien ha compuesto la letra y la música hablaba de nosotras, que había vivido nuestra historia y sabía cómo pensábamos, cómo amábamos, cómo  acariciábamos, cómo  entendía nuestro cuerpo y sabía que cuerda tañer, para hacernos sentir y desear que la vida acabara en ese preciso momento.

Porque hay momentos que deberían ser toda una vida, en los que la tierra debería detenerse y dejarnos inmóviles, sin más. Porque esos momentos son únicos y nos convierten en personas únicas.

Y no necesitamos nada más. No existe nada más allá ni más acá.

Y sólo somos nosotras y nuestros pensamientos y sentimientos.

Es la música que nos envuelve, que nos abraza y nos encuentra por fin. Y entonces sabemos que será el único y eterno consuelo. Y que nuestras lágrimas y nuestras sonrisas serán  lo único importante, la batuta y la clave que nos guiarán hasta ese camino en el que encontrarnos y olvidarnos de lo banal y lo superfluo, que no siempre es deseable.


E incluso las amantes incondicionales de la trivialidad, de aquello superfluo e inane, nos reencontraremos con el fundamento, con las bases de lo que nos ha conformado como personas, cómo gente de bien, con sentimientos y valores. Y entonces, con ese ritmo que nos reencuentra en la senda de la verdad, entonces escuchamos aquello que parece estar compuesto para nosotras, sólo para nosotras. Y ya no hay más.

Y ahora os propongo escuchar, con los oídos, con la piel, con los labios, con la punta de los dedos. 

Y aquí os dejo unos pequeños regalos para sentir.

Tú me acostumbraste y no te olvido nunca.

Esta mujer ya no me gusta como antes, parece haberse convertido en la hija adoptiva de Esperanza Aguirre, pero hay canciones que son yo.

Y por mucha fuerza que hagamos, por mucho empeño que pongamos en ello, hay cosas que son imposibles.


También está lo imborrable, aquello que por mucho empeño que se ponga no existe nada que me obligue, y que esto es así nenita.

Y el hierro firme que me hizo, que me formó, que me levantó. Y gracias a él tengo lo más importante que me levanta cada día.


Y esto ha sido un regalito para animaros a estar, a seguir.

Felices treinta y dos vida mía. De tres.

Y acabamos de fiesta.



lunes, 24 de junio de 2019

518.- VERANO.


Ya está aquí otra vez, y cada año pasa más tiempo con nosotras, es como esa invitada pesada que llega la primera y se va la última, y además se bebe hasta el agua de los floreros.

Si, es el verano.

Y como ya es costumbre en este blog, vuelvo a escribir sobre él, como aquí y  aquí

Y este tema siempre me trae a la cabeza a Ana Crónica, que tiene la misma aversión que yo por el verano.

Cada vez llega antes y con más ganas y sin intención de irse hasta octubre, aunque como la amiga de los floreros, cada año parece quedarse más tiempo.

Eso es para que algunos imbéciles que nunca estudiaron digan que lo del cambio climático es un cuento de las izquierdas reaccionarias. 


Ya no tendremos, ni siquiera, la posibilidad de escapar a tierras del norte del planeta, porque se derriten los polos, sube el nivel del mar, los osos polares mueren de inanición y los iglúes se deshacen como un corneto al sol. 


Y con el afán de refrescarse en el agua cada vez más contaminada de mares, océanos, ríos, estanques, riachuelos y tóxicas piscinas públicas, pues a cargar el coche de hamacas, pesadas neveras de playa, tuppers de ensaladilla rusa, flotadores con forma de unicornio y litros de pegajoso protector solar.

Y a sufrir el verano.


Lo de la moda de gigantes flotadores plásticos con extrañas formas, debe ser para que la contaminación por plástico tenga una visión simpática y divertida en forma de donut o helado desinflados.

Como otros años me he quejado, pero no he dado alternativas, este año creo que el plan B es quedarse en casa, invertir en aire acondicionado para el salón, un frigorífico con la mínima temperatura posible, congelador repleto de cubitos de hielo, sofás, sillones y sillas cubiertos por toallas blancas y no salir a la calle a no ser que la cosa sea imprescindible.

Es una alternativa limpia, fresca, sana y protectora. Olvida la arena contaminada por pises de niños/as, las orillas de las playas con sospechosas espumas, los chiringuitos de fritangas y vasos plásticos, los gritos de padres y madres a sus hijos e hijas sobre los cortes de digestión.

Entre más escribo, tratando de convenceros de la toxicidad de las costumbres estivales, más enferma me pongo. 


Ya sé que para muchas de vosotras el verano tiene el aliciente de coincidir con las vacaciones. Y eso es lo peor, que os obliga el sistema vacacional/canicular, a echaros a las playas, a los mares y piscinas como si no hubiera un mañana. 

                                       

Ya veréis como esto cambiará, porque si seguimos así, en unos años prohibirán el acceso a esos reductos de contaminación, como si de Chernóbyl se tratara, y las costumbres vacacionales se modificarán y se nos invitará a pasar los días de asueto, en frescas naves que orbiten alrededor del planeta calentorro, con spas de aguas puras y frescas.
Bueno queridas mías. Cuidaros mucho del verano, que cada año va a peor.