No pasa un solo día en el que no me sienta amada, comprendida, mimada, cuidada y valorada. Y luego están esos tantos y tantos pequeños detalles como el de hoy. Yo mareada, malita y con ganas de comer algo muy dulce. Y mi niña que se va a la mejor pastelería y me trae esta maravilla. Gracias por quererme.
TE AMO VIDA.
