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domingo, 11 de mayo de 2014

270 - LA NOSTALGIA HUELE MAL


La nostalgia esa de "cualquier tiempo pasado fue mejor" me enferma. La nostalgia es la tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida.

No quiero que nadie se lleve a error y pueda pensar que no respeto el recuerdo de la vida vivida con las personas que ya no están, la alegría y el dolor al pensar en aquellos y aquellas a quienes quisimos y nos quisieron y la muerte se las llevó de nuestro lado.

Yo hoy en este post quiero escribir sobre ese estado perpetuo de algunas personas, sobre la nostalgia que tienen algunas sobre cosas y estados que perdieron y que se empeñan en recordar, evocar, narrar y aburrir hasta extremos soporíferos.

Ese tipo de nostalgia cansina y aburrida es como oler la propia mierda y revolcarse en ella.

El empeño puesto en mantener vivo el recuerdo de una cosa y del estado de divismo al que se sentían transportadas es tan absurdo como el pretender conservar un bacalao encima del armario de la ropa de casa.

Y no hablo de la sección de neurología del hospital Monte Sinaí, sino de cositas prosaicas que pueden alegrar unas horitas e incluso ratitos de la vida de quienes se conforman con poco.

Lo deseable es ser y convertirnos, y recrearnos día a día. Costruirnos y deconstruirnos cuantas veces sea necesario y deseemos. 

Permanecer es el fracaso, y por muchas palmeras que aplaudan, la cabezonería de la inmovilidad mental solo conduce a la infelicidad.

Pensar y creer que algo divertido y agradable cambió una época e incluso a una generación no es más que petulancia e ignorancia. 

Y todo esto viene al caso, porque es muy aburrido llevar escuchando durante más de quince años la misma canción desafinada.

Gracias compañeras blogeras, lectoras fieles y amigas adeptas. Gracias por leerme y visitarme y permitirme momentos escatológicos como este.




jueves, 3 de octubre de 2013

193 - LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE X : NINGUNA





Escena de la película "The Miracle Woman" dirigida por Frank Capra en 1931
Puedo decir que soy adicta al Facebook, me gusta leer mi muro y el de los demás, ver fotografías y compartir enlaces. Tengo un número de "amigos" considerable, teniendo en cuenta que la mayoría de estas personas no son amigas mías, sino conocidas que en algún momento de nuestras vidas hemos coincidido.

Hay incluso personas que ni siquiera conozco físicamente.

De todas estas personas hay quienes por diferentes razones llaman mi atención y acostumbro leer sus enlaces y comentarios.

Hay cosas divertidas, interesantes, serias e incluso aburridas de solemnidad.

Comienzo a notar que aparecen en Facebook una especie de predicadoras, de anunciadoras e informadoras de sus ideas, de las suyas propias, de esas que nadie te pide que compartas, de pensamientos sin cimentar, sin base ni cabeza, es decir, sin forma ni utilidad alguna. Rollo panfletario aprendido de resúmenes en wikipedia y comentarios de texto en "el rincón del vago"

Pensamientos peligrosos de ser divulgados, pensamientos que cuando se escuchan suenan a xenofobia, clasismo, egolatría y afán de protagonismo. A carencia absoluta de solidaridad y empatía.

Y lo habitual es no hacer comentarios, pasar la vista rápida por encima, y continuar con otra cosa. No obstante, en ocasiones el disparate es tan monumental que llama la atención de tal forma que no puedes hacer otra cosa que detenerte y leer. Y volver a reafirmar y caer en la cuenta de que hay personas que no cambian, que no aprenden, que son incapaces de ponerse, unos segundos al menos, en la piel de otra.

Hay miles de lugares en el mundo a los que emigrar si el sitio en el que vives, las personas con las que compartes espacio geográfico y cultural no te gustan.

En muchas ocasiones puedo contrastar que no se trata de malicia, es simplemente algo tan básico como la ignorancia y la estulticia. 

Estas características suelen ir envueltas en el packaging de la pedantería, es decir, en hacer inoportuno y vano alarde de erudición sin tenerla.

Y muchas me dirán, pues limpia el Facebook. Y si, sería lo más conveniente. !Pero y lo bien que yo me lo paso (a veces), con estas payasadas del tres al cuarto, reafirmando la idea que yo tenía¡