martes, 24 de septiembre de 2013

189 - POR KENIA


Cuando te llega una mala noticia de un país lejano, a través de las redes sociales y de los periódicos digitales, se te encoge el corazón, y si además hay personas a las que conoces y quieres, implicadas en la tragedia, el miedo te engulle.

Lo ocurrido el sábado pasado en Nairobi es una muestra más de la sinrazón que acumula la violencia en nombre de fundamentalismos y radicalismos. Que la muerte de inocentes es injustificable, que no se puede ni se debe agarrar un arma y disparar a diestro y siniestro, indiscriminadamente.

Tantas personas muertas, heridas, familias destrozadas ya para siempre, recuerdos imborrables para quienes han sobrevivido.

Ni siquiera aquellas personas más positivas y capaces de controlar emociones, podrían sacar ningún aprendizaje, de un hecho deplorable, injusto, abusivo y vergonzoso.

Esta barbarie solo aporta dolor a la gente de bien y más odio a los que la han perpetrado y a quienes les apoyan.

Mi pensamiento y cariño para las víctimas y sus familias.

Especialmente para S y D (Las queremos mucho)



3 comentarios:

MERY POPLAND dijo...

Los radicalismos NUNCA son buenos en ningún sentido. Al ver las imágenes y videos se te encoge el corazón....
Espero que estéis más tranquilas.
Besos y ánimo.

Isthar dijo...

Creo que escuche a S. el lunes en la radio contar como fue su vivencia y la de su hija. Me imagino lo angustioso que fue, intentar tranquilizar a la niña cuando ella debía estar también asustada.
Estos sucesos no tienen razón ni razones.
Besos

Micaela Ortega dijo...

Muy bonito y emotivo... ánimo a todas las víctimas y familiares...

elbolsillodemica.blogspot. com.es