miércoles, 5 de febrero de 2014

231 - LA VIE D' ADÈLE

Al fin pude verla el lunes.


Cuando ves una película de lesbianas pueden ocurrir estas dos cosas, juntas o por separado:
  1. Que el fin de las protagonistas lesbianas esté abocado al drama, al suicidio o al arrepentimiento y se vuelvan heterosexuales enamorándose de un chico guapo, fuerte y prototipo de machito hetero.
  2. Que la película sea de un empalago insufrible en el que los momentos de las relaciones sexuales de la pareja lésbica protagonista solo sean besos, toqueteos, susurros y gemidos a oscuras o bajo las sábanas.
En La Vida de Adèle, no pasa ninguna de estas dos cosas, por ello ya vale la pena verla y digo "la pena", porque son tres horitas de una historia de amor que olvidándonos de que las protagonistas son lesbianas, no es más que la narración del encuentro de dos personas muy jóvenes que se descubren la una a la otra, que maduran juntas, que se conocen, se aman y se dejan.


Amor, sexo, infidelidad. Tres componentes muy habituales en las películas de amor.

A favor de la película, la visión que da sobre la importancia de la visibilidad social de la lesbianidad, en el grupo de iguales, en la familia, en el trabajo...


Y también es de agradecer que por primera vez (fuera del cine pornográfico) se vea sexo entre dos mujeres de una manera completamente explícita y real. Para las lesbianas que se inician en el sexo es un buen manual visual y para las personas curiosas, que no se cortan en preguntar en cómo nos lo montamos, aquí tienen una perfecta introducción al sexo lésbico.



Me alegro de haberla visto porque dentro del activismo lésbico se ha convertido en un referente por lo que he expuesto anteriormente, pero sin duda, cinematográficamente hablando y dejando de lado la lesbianidad, no deja de ser una peliculita de amor con la que reir poco y llorar un poco más.

Palma de Oro 2013 en el festival de Cannes.

5 comentarios:

Anita dijo...

A mí me gusto muchísimo. Es de esas pelis que, a pesar de haber pasado unos meses desde que la vi, la recuerdo de principio a fin.

Verica.Villalon dijo...

la he tratado de buscar por todas partes ya que aquí en Chile no creo que la den, pero debe ser buenisima!

Tula dijo...

Pues mira, me han hablado tan mal de esta peli que no sé qué hacer. Lo que me dice la mayoría de la gente es que no hay tanta historia para justificar las 3 horas. Que se hace pesada, vamos. Pero es que hasta ahora todas las opiniones que he escuchado son extremas: "maravillosa u horrorosa", no encuentro el término medio.
Ya te contaré mi propia versión cuando la vea.

NO a Adéle dijo...

"La vida de Adèle"‬ es la película más machista que hemos visto nunca, además de perversa, tanto ella como sus intenciones, porque nos parece repugnante cómo se abusó de estas dos actrices jóvenes por parte de un director ávido de morbo. Denunciamos esta película porque nos parece muy facilón el juego que llevó a cabo el director: quiso vender la moto (y lo consiguió) de presentar la “historia de amor más grande y pasional de todos los tiempos” cuando lo que estaba haciendo era algo bien distinto, poner en pantalla grande una fantasía masculina tan antigua como el mundo y de manera muy poco sutil. Si hubiera respetado el buen gusto de la novela original y no hubiera colado en mitad de la historia una película absurdamente pornográfica tendría todos nuestros respetos, pero nos molesta mucho que intenten engañarnos y colarnos lo que no es… Con esas escenas gratuitamente morbosas, innecesarias y explícitas tiene la desfachatez de frivolizar hasta extremos increíbles con las relaciones homosexuales entre mujeres. Toda ella es una predecible y tópica fantasía masculina.
No hacía ninguna falta mostrar tantísimo sexo para entender la trama (el arte verdadero y la genialidad está en sugerir antes que en mostrar, en saber huir de lo fácil) y que si se hizo así fue únicamente para buscar polémica y audiencia, que se cargaron una novela original extraordinaria en función solo de la búsqueda de esta fantasía masculina heterosexual, que si hubieran sido dos hombres los protagonistas no habrían ido tan lejos las escenas de cama y tampoco la película habría sido tan alabada ni tan premiada y que de hecho si fue así fue porque los críticos (hombres heterosexuales, recordemos, en su mayoría) la valoraron más con los genitales que con el cerebro, ya que objetivamente es una historia bastante mediocre que no aporta nada.

NO a Adéle dijo...

En la novela gráfica el tratamiento que se hace del sexo es completamente distinto. Se le da importancia, claro está, pero también se profundiza mucho más en otros temas que son más esenciales (la ruptura con los padres, los problemas de identidad, etc.) y no se recrea vulgarmente en el puro morbo sino que presenta escenas tratadas con estética, sensibilidad y respeto.
El cuadro del tipo que se excita viendo sexo entre mujeres es tan viejo como el mundo, y “La vida de Adèle” no hace sino alimentar una fantasía que nutre las pelis porno de toda la vida. Lo lamentable es que el director y los críticos alabadores sean tan cínicos e hipócritas para hacer pasar este elemento determinante de la película como un “hermoso y artístico” complemento y no como un reclamo morboso, y por ende, comercial. Está claro que a los hombres heterosexuales el tema lésbico les encanta y les atrae muchísimo, pero se les ve mucho el plumero para que luego lo nieguen con tanta hipocresía… Lo que ha rodado Kechiche no es arte, es simplemente pornografía para canalizar sus propias fantasías y disfrazarlas a través de tres horas de “pasión”, “filosofía de los cuerpos” y “sensibilidad”. Si Kechiche hubiera dirigido “Brokeback Mountain” dudamos muchísimo que se hubiera recreado en primeros planos de 10 minutos del más “artístico” sexo anal y oral y que eso les hubiera valido a los tres la Palma de Oro en Cannes… pero claro, a los críticos se les cayó la baba con dos chicas guapas follando y quisieron justificarlo en lo artístico de las tres horas restantes.
Nos ha costado mucho que a las lesbianas se nos respete (y aún nos sigue costando diariamente) para que nos tengamos que ver expuestas de este modo y se nos visibilice sólo para fomentar el mito erótico frente al público mayoritariamente masculino. Sinceramente creemos que esta película no hace ningún favor a la causa LGTB ni a la normalización y visibilización de las lesbianas, sino todo lo contrario porque se nos utiliza, como siempre, como reclamo morboso, y hasta que no veamos una película de este mismo director que se recree durante diez minutos en dos hombres gays practicando un “justificadísimo” y “bellísimo” sexo anal seguiremos pensando y denunciando que Kechiche es un vulgar onanista y sólo ha buscado plasmar su propia fantasía y la de muchos hombres.