sábado, 16 de junio de 2012

80 - ZIPI Y ZAPE



Zipi y Zape crecieron y con la madurez se destaparon cosas que mientras fueron pequeños se desconocían.
Zipi resultó que era una niña, pero su dibujante pensó que era más vendible la figura de dos gemelos. Finalmente, y después de largas conversaciones con su creador, acabó desligándose de la editorial y ser la mujercita preciosa que ya no se tiñe de rubio.


Zape sigue teniendo el espíritu travieso de cuando era niño y además ahora es un artista.
Casualmente les conocí por separado, a Zape en las calles, en las terrazas llenas de luz, donde puedes entablar conversación con un desconocido y pasar horas y horas hablando de lo más trascendente a la mayor de las frivolidades, y después de año y medio así seguimos, hablando de lo superficial y de lo más profundo y creando una amistad fuerte y divertida a la vez.
A Zipi me la presentó Zape en una fiesta de cumpleaños y desde que la vi no he podido dejar de pensar en lo bonita y maravillosa que es, por fuera y por dentro.
Zipi es preciosa, divertida, sensible, educada e inteligente. Ella sabe cuidar como nadie, mimar y pedir mimos, acariciar con su mirada y amar con sus manos.
Zipi también cocina bien, lo que es una ventaja.
Zipi, Zape y yo formamos un buen equipo, para reir, llorar, salir y entrar. Para querernos y ser cómplices. Para el alcahueteo, las burlas y el novelereo.
Y sobre todo somos un buen equipo de apoyo, para escucharnos, comprendernos, darnos la mano y un beso o un abrazo cuando lo necesitamos.
Zape amigo, gracias por estar.
Zipi mi amor, mi vida entera, gracias por llegar y quedarte.


1 comentario:

Nica dijo...

Que lindo!! Se te ve feliz y sabes que me alegro.
Un besazo.