jueves, 5 de julio de 2012

82 - VA DE HUEVOS




Qué importante es el cambio y la adaptación del lenguaje a los movimientos sociales, a la potenciación de una igualdad real entre personas diversas, pero con iguales derechos.
Qué difícil es eliminar hábitos tan arraigados como la utilización de palabras y expresiones que discriminan y estigmatizan.
Ayer me llamaron "tortillera" y claro, lo primero que pensé fue: "esta cateta que coño me dice".

Pero después, reflexionando, caí en la cuenta de que la palabra "tortillera" viene recogida en el diccionario de la R.A.E. y que la tercera acepción es la de lesbiana, eso si, en sentido despectivo.  Deberían desaparecer tantas y tantas palabras que se recogen en el diccionario de nuestra lengua y que solo llevan a la discriminación, o al menos, el reconocimiento de acepciones que ya deben estar en desuso, por no ser acordes con los avances sociales y las cotas de igualdad logradas.
Y así, la cateta lo es menos, porque solo ha utilizado una palabra que está en el diccionario.
Yo he pensado en alguien como cateta, que según el mismo diccionario se trata de una lugareña palurda, también en un sentido despectivo. Mea culpa.
No se si es peor lo de cateta, que yo entiendo como un vacío estructural de conocimiento que lo de tortillera, que para mí es un estado de plenitud física y emocional. Es decir, o estás llena, o estás vacía.
Claro, que esas licencia lingüisticas, es algo que me permito yo, pero no se si cuajarían en el imaginario social.

Y lo del coño, usado preferentemente de forma peyorativa, identificando "un coñazo" como algo aburrido, pesado y lento contraponiéndose a la expresion "de cojones", que define algo como divertido.
Un coñazo debería ser "un coño grande", o un "espacio cálido y acogedor", "una ocasión o momento divertido", "un remanso de paz", "un placer".

Lo de cojonudo a mi me suena a espárragos.

¿Y por qué esa generalización del uso "por mis huevos", asociando huevo a testículo, por quien no los tiene?
Por mis ovarios, si. Por mis ovarios que el uso adecuado e igualitario de nuestro extenso y rico vocabulario español ayuda a promover la igualdad.
Hay muchos ejemplos que poder utilizar, y pequeños cambios que promueven poco a poco la igualdad:
Discapacidad, minusvalía, enfermedad por "diversidad funcional", porque funcionas de otra forma, tu mente o tu cuerpo, pero no eres menos capaz ni menos válido.
Tortillera y boyera por lesbiana, porque no me dedico a escachar huevos a nadie, porque yo tengo el derecho de exigir respeto a quien soy.
Maricón por gay u homosexual, por lo mismo que el ejemplo anterior.
Cateta por persona sin formación. Y no es culpa de ella.

2 comentarios:

Elena dijo...

Qué atrevida es la ignorancia. Siempre me ha encantado esa frase... La creo tan cierta. Aunque, Conchy, si es cateta si que ella algo de responsabilidad tiene. En cada uno está el tener un poquito de iniciativa por conocer y por intentar mejorar cada día, independientemente de que las circunstancias no hayan estado de nuestra parte.

A todo esto, me ha encantado el punto de los espárragos, jajaja, no puedo parar de reírme.

Un beso.

Nica dijo...

Ay Conchy cuanto nos queda por evolucionar! Y el problema no es solo de lenguaje... Los prejuicios estan ahí para que las palabras vayan bien acompañaditas.
Pero tu para delante... Buscando tu felicidad y tu plenitud. Faltaría más!
Un besito guapa.