domingo, 20 de septiembre de 2015

321.- LA EDUCACIÓN.


Si nos ponemos muy ortodoxas, podría decir que la buena y la mala educación son conceptos relativos, subjetivos y coyunturales.
Me explico.
Eructar después de comer es en las culturas occidentales de mala educación, sin embargo, en las culturas musulmanas, lo mal visto es no hacerlo. En este y otros casos similares, hablamos de relativismo cultural.
En cuanto a la objetividad en temas de mala o buena educación puede dar lugar a conflictos, malos entendidos y trifulcas varias.
Ejemplos como lanzarse de culo sobre un sofá, sillón o silla, sorber la sopa, cambiar el pañal de un bebé sobre una mesa de comedor, entrar a un lugar y no saludar a quienes ya están allí, no pedir las cosas por favor, no dar las gracias, toser o estornudar sin cubrirnos la boca, son para muchas de nosotras, muestras inequívocas de mala educación.
Pero en ocasiones, (no veo muertas), no, veo madres y padres que ante este tipo de actuaciones sonríen y miran hacia otro lado. 
Las afectadas por la corriente, cada vez más salvaje, de mala educación, debemos tener cuidado con decir lo que pensamos, ya que corremos el riesgo de ser apartadas de la "esferilla amiguil" y vernos relegadas al ostracismo y ser nombradas para siempre como "odia niños y niñas".
A mí me da lo mismo, de verdad. Me encanta ser la voz de tantas que no se atreven a decir ni pío y aguantan gilipolleces, estupideces e incluso abusos varios de personas adultas y de niños y niñas INSOPORTABLES.
Cada día soporto menos esos alardeos de modernidad trasnochada que potencian la mala educación a través del "laisser faîre", no vaya a ser que el nene o la nena se traumaticen.
Me importan un carajo esos traumas inventados, los chantajes emocionales que tan bien manejan algunos y algunas adolescentes y que son trampa fácil para madres y padres.
A veces, la conyuntura por la que atraviesa una familia o una persona, puede también dar lugar a comportamientos inapropiados que molestan a propios y a extraños.
Me acuerdo ahora de una película de Tarzán en la que lo invitan a Nueva York y su comportamiento es inapropiado y no acorde a las convencionalismos de la época y del entorno. Tarzán se vuelve, acertadamente, a la selva, esa selva de la que nunca debió salir.
La mala educación no es solo observable en niños y niñas y en adolescentes, pero es en esas etapas del cliclo vital cuando se puede frenar el proceso que lleva  sin duda a convertir a ese o esa joven en una persona insoportable, con una nula tolerancia a la frustración y rechazados en la mayoría de los espacios.
Por todo ello es necesario frenar, corregir y prohibir actitudes, comentarios, miradas y gestos que son el germen de futuras generaciones mal educadas. 

"Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres". Pitágoras

5 comentarios:

Nica dijo...

Amen! Totalmente de acuerdo.

Pitt Tristán dijo...

Y no pasa sólo con los niños, no te olvides de los perritos.
P.D.: Te doy la enhorabuena por adelantado ante el resultado de las elecciones que seguro ganan los independentistas; también te digo que, a pesar de lo mágico de las utopías, vuestro futuro presidente no podrá poner en marcha vuestros deseos, al menos no de la manera que os lo cuenta y temo que le ocurrirá como a Tsipras que donde dijo digo tuvo que decir Diego. Llámame adivino.

Espanice dijo...

Conchi qué gracia me ha hecho el post, no por el tema, sino porque te ha salido muy cómico... El no veo muertas, el pañal en la mesa... No tenéis cambiador en el Bombín?
Difícil resulta el trabajo de educación pero no deberíamos dejarlo de lado, espero tener toda la energía para poder hacer de mis hijas dos personas educadas, según los cánones de nuestra sociedad y respetuosas con los de otras culturas

Conchy P.Vázquez blogpasionporlavida@gmail.com dijo...

Gracias Montse por tu comentario, siempre es agradable leerte por aquí. Y no, en El Bombín no tenemos cambiador. Hay dos baños, uno sencillo y otro adaptado bastante amplio. La legislación no nos obligaba a hacerlo, pero quisimos que fuera así por una cuestión de ética. Lo de los cambiadores ni lo pensamos ni lo vamos a poner ahora aunque hubiera espacio. Puedo parecer una borde, pero nuestro local no está pensado para los niños y si algunas familias los llevan son ellos quienes deben adaptarse a nuestras condiciones.
Besos a las nenas y a ti.

Conchy P.Vázquez blogpasionporlavida@gmail.com dijo...

Gracias Pitt Tristán por tu comentario.
Para mi, en temas de educación no puedo comparar niños con animales. A los niños y niñas se les educa y a los animales se les enseña una serie de actos que de forma repetitiva se convierten en rutina.
Yo eduqué a mis hijas y a mi hijo, a mi perra le enseño donde debe hacer sus necesidades, a caminar a mi lado, a no ladrar en lugares públicos, en fin, rutinas perrunas que yo no llamo educación.
Gracias por tu enhorabuena, adelantándote al resultado de las elecciones y yo auguro un futuro próspero y transparente a este país.
Saludos y hasta pronto.