viernes, 11 de abril de 2014

258 - MI PANORAMA BLOGERO

Se que este post hará enfadar a más de una, pero llevo tiempo (unas horillas) pensando en escribirlo.
El mundo de las blogeras que no nos dedicamos activamente a la moda ni exclusivamente a la cocina se traduce en grupos como el que nosotras casi sin querer hemos formado. Nos conocemos hace unos tres años, algunas más y otras mucho menos, pero nos vamos haciendo seguidoras las unas de las otras, dejamos comentarios, conocemos cosas y cosillas de nuestras mutuas vidas y por supuesto que tenemos simpatías y antipatías a pesar de contactar varias veces a la semana entre nosotras a través de nuevos post's y comentarios.
Y dentro de todo este paisaje blogerístico se dan diferentes especies de blogeras, algunas llegaron así de su casa, otras han ido creándose.

Blogera preciocista.  Escribe poco y cuando lo hace siempre es en clave, con frases cortas que hay que descifrar. Muchas fotos de pinterest (o similar) de lagos, flores, horizontes, lunas, amaneceres. En ocasiones algún sútil desnudo escondido entre gasas. Suelen finalizar con alguna canción de algún clásico o de alguien tan nuevo que solo lo conoce su familia y la blogera.


Blogera graciosa.  Sus post's son un continuo de chistecillos facilones, de tópicos regionales que a veces traspasan las fronteras comarcales. Tan adheridas están al papel que muchas veces se nota el esfuerzo por transitar entre una doña Rogelia de carne y hueso y un chiquito de la calzada. 


Blogera mamá.  Embarazadas o con poco tiempo de madres. Cuentan sus aventuras ginecológicas y en las tiendas de cochecitos y cunas, enseñan la canastilla de sus bebés y las fotos de la barriguita desde que es incipiente hasta que se sale de la foto.


Blogera reivindicativa.  Siempre metidas en alguna acción política y social, al día de cualquier acontecimiento, socia de alguna ONG y activista de Greenpeace o Amnistía Internacional. Serias, feministas y comprometidas.Saben de teoría queer y tienen a Buttler  y a Foucault en la mesilla. En ocasiones son un auténtico huevazo.


Blogera cocinitas.  Estas tienen una subespecialización, algunas son de postres, tartitas y cupcakes, se sacan fotos con delantales de cuadritos de vichy en rosa o amarillo y con melenitas con ondas al agua. Las hay que se decantan por la cocina tradicional española, suelen ser de cazuela de barro, cucharas de madera y cuerpos rollizos y contundentes como sus guisos. Y después están las más peligrosas, las de la liga del batido de proteínas, las barritas energéticas y las lechugas de cultivo hidropónico.




Blogera enteradilla.  Estas hablan de cualquier tema, entienden de todo y a veces no saben de todo, pero ellas son muy intensas y conocen la liga de fútbol española, las obras completas de Molière y las leyes económicas bursátiles.


Blogera hipster.  Asidua a mercadillos de varias manos, amante del mobiliario nórdico de los años 60/70, rollito nerd bien estudiado, consumidora de vinos naturales y cervezas artesanas aunque a escondidas se metan entre pecho y espalda un copazo de Marqués de Riscal o una Estrella de Galicia. Son divertidas y tienen lámparas que quitan el hipo.


Blogera ocasional.  Tener blog lo tienen, además te lo dicen, pero cuando llegas a tu casa por la noche y te metes en internet a ver que hace, ves que tiene tres entradas, la primera cuando se estrenó, en la que promete mantener una comunicación asidua y fluida con sus lectoras, la segunda en la boda de su prima en la que fue dama de honor y aprovechó para enseñar el tocado y el original catering con cucharillas con huevo de codorniz sobre cama de papas paja y la fuente de chocolate. Y la tercera y última es de cuando se hizo un esguince y se compró el libro de Inés de la Fressange y se promete a si misma y a sus lectoras usar pantalones blancos en invierno.


Blogera de moda.  Recordemos que yo describo aquí a parte de la fauna blogeril que no es blogera de moda, pero las hay sin serlo y a mí me gustan más. Ellas se compran sus modelitos en Primark, la tienda del barrio o dónde sea. Se lo ponen delante del espejo de su habitación, se hacen unos selfies y listo. Tan monas ellas y tan contentas. Nada de tonterías de bolsos prestados y/o falsificados, ropa que devuelven después de las fotos, posturas imposibles, post's patrocinados por marcas de rimmel que se corre, fiestas con photocall de pelea y copillas de plástico con cava barato. Debo decir que hay blogeras de moda que tienen bolsos propios, hacen publicidad de máscaras de pestañas waterproof y beben buen cava.


Blogeras con perro/a.  No hay post sin perro/a, que si un paseo, un baño, la nueva correa, la vacuna y el cuenco para la comidita. Su primera pulga, su primer celo y su primer novio. Sólo apto para quienes ven mucho documental de la BBC.


Blogeras didácticas.  Todas ellas con gran afán pedagógico, recomiendan libros, películas, organizan cursos y talleres, graban tutoriales para enseñar a hacer desde una pulsera hasta arreglar una caldera. Muy apañadas, suelen hacer punto mientras leen o ven un filme de ese director de cine tan cool que los diálogos de sus películas son exclusivamente monosilábicos.



Blogera cliente/crítica de restaurantes.  Esta es mucho de salir, suele estar rellenita y siempre va a los sitios de comer pagando. No acepta chantajes y es neutral a la hora de hablar del lugar. Neutral, siempre y cuando, la comida haya sido deliciosa, el servicio exquisito, el lugar encantador y la relación calidad precio adecuada. Si estos parámetro no se combinan acertadamente, la crítica resultará demoledora. Secretamente aspira a ser crítica de una guía gastronómica. Y más ahora que proliferan las tiendas y marcas con tallas grandes.


Blogera enamorada.  Ella escribe sin tapujos sobre su pareja, suele utilizar pseudónimos. Realiza públicas declaraciones de amor, fotografía sus ojos, sus manos, los platos que prepara, la cerveza que bebe. A veces es empalagosa, otras es ejemplo a imitar. Es puro sentimiento y emoción.


Deseo de todo corazón y de toda mente, que nadie se moleste. Mis blogeras favoritas saben de lo que hablo y que de alguna forma misteriosa que la razón no entiende son amigas. 
Besos a todas queridas mías.

7 comentarios:

Isthar dijo...

Ando buscándome en las categorías...y, chica, no acabo de encontrarme acomodo total en ninguna. Ando preocupada;)
Besos

Conchy P.Vázquez blogpasionporlavida@gmail.com dijo...

Todas somos una mezcla de todo.

ro dijo...

Jajaja. Pues a mí me ha gustado. Y supongo que somos una mezcla de todo, pero me veo en la didáctica más que en otras. Jajaja. Me ha gustado.

Besos.

Ricard Sampere dijo...

Muy divertido tu post... Me han gustado especiamente el subgrupo de blogera cocinillas con subespecialización en postres, tartitas y cupcakes y la de blogera hipster de las cervezas artesanas.

No sé si el sector femenino tiene también la subespecialización en el tema restaurantes de "invítame y hablo bién", a los que yo dedico el post de esta semana... :)

Felicitats.

MERY POPLAND dijo...

Jajajaja, muy bien resumido! conforme iba leyendo me iba imaginando a una bloguera u otra!jajaja.
No sé en cual estaría yo, aunque cuando dices lo de la camiseta de Primark o de la tienda de barrio me he sentido identificada! jajaja.
Besitosssss!!!

Tula dijo...

Yo me he encontrado fácil! Pero chica, es que tú ya has visto que lo mío es puro postureo, jajajaja!!!
Por cierto, ahora me ha dado por la Vall-Damm y ya no hay artesanal que se le pueda comparar!

Conchy P.Vázquez blogpasionporlavida@gmail.com dijo...

Tula, me hace muy feliz saber que el rollo artesanal ha pasado, me tenías preocupada. Yo te veo muy auténtica, de verdad. Besos.