martes, 22 de abril de 2014

262 - FERTILIDAD


Hasta hace bien poco me costaba aceptar que mi período fértil tocaba a su fin, aún hoy me niego a pronunciar y/o escribir esa palabra que tan mal y tanta carga peyorativa conlleva. 

De momento no ha llegado ese día, pero se anuncia constantemente y eso me hace pensar aún más en ello, y voy conviviendo cada vez más frecuentemente con la idea de que quizás se aproxime una etapa mucho más cómoda.

Sería injusto hablar de infertilidad ahora, después de haber tenido dos hijas y un hijo, pero esta cultura patriarcal y heteronormativa en la que nos ha tocado vivir, valora la fertilidad por lo que conlleva de juventud y belleza, además de por la perpetuación de la especie.

Nos marca tanto el papel femenino y reproductor, que dejar de ser "receptáculos de vida" nos puede llevar a pensar que somos menos mujeres, menos personas. E incluso yo, que abogo firmemente por la no definición de género, en este caso debo confesar, que me he planteado un alejamiento no deseado de la identidad femenina por falta de estrógenos.

No se si optaré por la ingesta de hormonas femeninas, o si dejaré a mi organismo continuar con su destino. No se aún si debería intervenir artificialmente en mi cuerpo o dejar que los acontecimientos se sucedan como la naturaleza haya previsto.

De momento noto que algunas cosas están cambiando, que estoy mucho más sensible de lo habitual en mí, que necesito más mimos, caricias y atenciones, que lloro por cosas que antes me hubieran provocado incluso alguna sonrisa.

El haber podido escribir este post es un reto conseguido, porque de verdad, llevo todo esto muy muy mal.

4 comentarios:

M Borboleta dijo...

No puedo decir que hablo desde la experiencia, pero entiendo muy bien a qué te refieres y no es difícil intentar ponerse en tu situación.
No pierdas de vista algo que seguramente sabes, aunque ahora te pillen estos cambios con la guardia baja, y es que la feminidad de una mujer empieza y termina en su esencia más íntima, y poco tiene que ver con la fertilidad.
Y otra cosa, que si necesitas y quieres mimos, pues eso, a dejarse mimar y atender! Lo bien que sienta! Ánimo y a sonreir

Tula dijo...

Bueno, Conchy, esto es algo que a todas nos tocará tarde o temprano. Seguro que no es tan dramático como lo ves ahora. Yo planeo quitarme los ovarios a los 40, así es que tampoco te creas que me queda tan lejos. Lo mejor es no pensarlo. Si quieres medicarte, que sea para compensar las faltas de calcio o energía, pero poco más.
Hablo desde la ignorancia, la verdad, pero siempre he oído que este tema está demasiado demonizado para que luego es realidad.
Ánimo, corazón, y pide todos los mimos del mundo porque sabes que te serán concedidos :-)

Pitt Tristán dijo...

No creo que una persona sea mejor o peor por causas químicas, y menos cuando es un proceso lógico de la vida humana; más parece que estamos influenciados por una educación del culto al cuerpo en el más profundo sentido de la palabra, parece que molesta incluso envejecer aun siendo joven, parece que nos preparan demasiado para el éxito cuando lo razonable sería prepararnos para el fracaso, si uno lo siente así aunque yo no veo la falta de procreación como tal. Yo no tengo hijos, ¿por qué debería tenerlos?
Saludos.

Cristina dijo...

Conchy , esta vez sé de lo que hablo .
:)
Todas las opciones que una elija son personales y válidas
Pero mi experiencia, que lo he vivido a pelo es que tiene tantas cosas buenas como malas ..
Entras en una .....¿etapa? distinta de tu vida y todo lo distinto es una aventura .
Y ya sabes , no es lo que te pase sino como vives tu , lo que te pasa .
Tiene mucha razón Tula ,
Es muy sabia