viernes, 8 de noviembre de 2013

202 - MERCANTIC. EL ENCANTO DE LO VIEJO/ANTIGUO




Este pasado domingo llegamos por tren a San Cugat del Vallès. Allí, muy cerca de Barcelona y a 150 kms. de Francia se creó hace menos de 10 años un mercado permanente de muebles, objetos antiguos y curiosidades.

Se reúnen apróximadamente 90 comerciantes, entre anticuarios, coleccionistas, restauradores, etc., que se sitúan en pequeñas naves, en la calle y en galerías.

El ambiente del domingo era muy agradable, el día soleado invitaba a andar y descubrir pequeños tesoros que, con la pátina  del tiempo y la historia de cada uno de ellos, se convertían en objeto de deseo.

Vida y yo estábamos buscando mobiliario para nuestro proyecto (realidad en breve), así que nos recorrimos el mercadillo enterito, haciendo fotos sin parar.

El artífice del descubrimiento ha sido nuestro amigo C. que fue buscando una cama y volvió con unas estanterías y un sillón.

Se parece al mejor Marché aux Puces del París de los 80'.

Poco más puedo escribir, se que a algunas de mis lectoras esto les va a encantar, así que lo mejor es dejar fotos que les inviten a tomar el primer tren o avión y plantarse aquí.



Estudios para piano de Beyer. Ya los tocaba con 11 años. Mal rollito.


Autora conocida, libro desconocido.


A punto estuve de caer. (En comprarlo, que pecar peco a diario). "De la praderarrrrrr" No he podido contenerme).


La tarlatana es un tejido maravilloso. ¿Lo sabíais?


Y a continuación un local bar/música en vivo/tapeo/librería. ¿Se puede pedir más?



Ropita blanca curiosa. La capita se la veo colocada a una que yo me se. ¿Lo adivinais?



Teléfonos (el verde me encanta), instrumentos musicales, prismáticos para el teatro o binóculos (creo que se llaman). Máquinas de escribir.




Magnífica recreación de muebles de los años 50, dentro del llamado estilo atómico.




Sillas mil.

Del bistró.



El pupitre.








Esas pieles desechadas por vergüenza y sin pudor.



Les petites poupées.




Pequeñas naves/cocheras llenas de tesoros.






Cajas que no falten.



Descubre en la foto a la crepera más auténtica. Con su pequeña y mignone caravana/creperie.


Neveras/fresqueras.


Y maletas (si, sin ruedas).


Y las latitas que había en casa de mis abuelos (maternos).

Cuando un pollo maldice a otro pollo, le dice: "caldito pollo"



Esta barra confesionario.


Precursores de Satchel. 


Le sac.


Un gran domingo.



6 comentarios:

Elena dijo...

¡No tenía ni idea de este mercadillo! Adoro este tipo de lugares. ¿Cómo eran los precios? Porque ya he visto varias (muchísimas) cosas que me llevaría si o si. Habrá que aprovechar un finde y plantarse allí. Gracias por acercarnos a tal paseo de deseos.

Un beso.

Anita dijo...

Madreeeeee, eso no es un mercadillo, eso es el paraíso terrenal. Me doy por aludida en esas lectoras a las que les iba a encantar!!!!
:)________ (emoticono con babas)

Anónimo dijo...

Los teléfonos se estan vendiendo en benetton (imitación).

Tula dijo...

Jo, chica, cómo me vas conociendo! Menuda maravilla... Me encantaría estar más cerca para acompañaros en este proyecto tan bonito. Sois la leche y seguro que hagáis lo que hagáis os queda genial.
Me tendréis que llevar a ese mercadillo, no?

MERY POPLAND dijo...

No lo conocía! y me parece como dice Anita el paraíso.... yo ahí me vuelvo loca... qué lástima no tener un duro leche!!!!!
Me ha gustado mucho, mucho, y con muchas fotitos, como me gusta a mí ;)
Me despido con besitos e intrigadísima de vuestro proyecto...........

Sara y Miguel dijo...

Uauuu!!! Tengo que ir a verlo! Que bien documentado con tantas fotos, gracias!